Conduccion

Si sufres de vértigo y conduces, esto te interesa

El vértigo es un trastorno que afecta a un porcentaje significativo de la población y que puede tener graves implicaciones para la conducción. No hablamos de un simple mareo, sino de una alteración del equilibrio que puede provocar una pérdida total del control del vehículo.

¿Qué es el vértigo?

El vértigo es una sensación ilusoria de movimiento, generalmente rotatorio, del propio cuerpo o del entorno. A diferencia del mareo común, el vértigo implica una alteración del sistema vestibular (el órgano del equilibrio situado en el oído interno) y puede provocar:

Tipos de vértigo más comunes

Vértigo posicional paroxístico benigno (VPPB)

Es la causa más frecuente de vértigo. Se produce por el desprendimiento de pequeños cristales de carbonato cálcico (otolitos) dentro del oído interno. Provoca episodios breves pero intensos de vértigo al cambiar la posición de la cabeza, como al girarla para mirar un ángulo muerto o al inclinarse.

Enfermedad de Ménière

Provoca episodios de vértigo que pueden durar de minutos a horas, acompañados de pérdida auditiva, acúfenos (pitidos) y sensación de presión en el oído. Los episodios son impredecibles.

Neuritis vestibular

Inflamación del nervio vestibular, generalmente de origen viral. Provoca un vértigo intenso y prolongado (días o semanas) con náuseas severas.

¿Por qué el vértigo es tan peligroso al volante?

Un episodio de vértigo mientras se conduce puede tener consecuencias devastadoras:

¿Qué dice la normativa?

El Reglamento General de Conductores establece en su Anexo IV las aptitudes psicofísicas necesarias para obtener o renovar el permiso de conducir. Respecto al vértigo:

Cuándo NO debes conducir

La recomendación médica es clara: no conducir en las siguientes situaciones:

Consejos para conductores con antecedentes de vértigo

Tratamiento y conducción

La buena noticia es que la mayoría de los trastornos que causan vértigo tienen tratamiento eficaz:

Una vez controlado el vértigo, la mayoría de pacientes pueden volver a conducir con normalidad, siempre con el visto bueno del especialista.

Si sufres vértigo, no te arriesgues. Un segundo de desorientación al volante puede cambiarlo todo. Consulta a tu médico y sigue sus recomendaciones antes de ponerte al volante.

Preguntas frecuentes

¿Puedo conducir si padezco vértigo?

Depende del tipo y la gravedad del vértigo. Los episodios ocasionales y leves pueden no impedir la conducción, pero si sufres crisis recurrentes o impredecibles, debes consultar con tu médico antes de ponerte al volante.

¿Qué hacer si me da un episodio de vértigo mientras conduzco?

Activa los intermitentes de emergencia, reduce la velocidad gradualmente y detente en el arcén o lugar seguro más cercano. No intentes seguir conduciendo, ya que la desorientación espacial te impide controlar el vehículo de forma segura.

¿Debo informar a la DGT si padezco vértigo crónico?

El vértigo crónico debe declararse en el reconocimiento médico para la renovación del permiso. El médico evaluará la frecuencia e intensidad de los episodios y determinará si eres apto para conducir, con o sin restricciones.