¿Qué es el TPMS o control de presión de los neumáticos?
El TPMS (Tire Pressure Monitoring System) o sistema de control de presión de los neumáticos es un dispositivo electrónico que monitoriza la presión del aire en los neumáticos y alerta al conductor cuando esta desciende por debajo de un nivel seguro.
¿Por qué es importante la presión de los neumáticos?
Los neumáticos son el único punto de contacto entre el vehículo y la carretera. Una presión incorrecta tiene consecuencias directas sobre la seguridad:
- Neumático desinflado: Aumenta la distancia de frenado, empeora la respuesta en curvas, aumenta el riesgo de reventón y eleva el consumo de combustible hasta un 3-5%.
- Neumático sobreinflado: Reduce la superficie de contacto con el asfalto, disminuye la adherencia y provoca un desgaste desigual del centro de la banda de rodadura.
- Desgaste irregular: La presión incorrecta acorta la vida útil del neumático hasta en un 25%.
Según la DGT, aproximadamente el 40% de los vehículos circula con al menos un neumático con presión incorrecta.
Tipos de TPMS
Existen dos tipos fundamentales de sistemas de control de presión:
TPMS directo
Utiliza sensores de presión individuales montados en el interior de cada rueda, normalmente integrados en la válvula. Cada sensor mide la presión y la temperatura del neumático y transmite los datos por radiofrecuencia a la unidad de control del vehículo.
Ventajas:
- Muestra la presión exacta de cada neumático en tiempo real.
- Detecta pérdidas de presión lentas y repentinas.
- Mayor precisión en la detección.
Inconvenientes:
- Mayor coste de instalación y mantenimiento.
- Los sensores tienen una batería interna con vida útil de 5-7 años y deben sustituirse.
- Necesitan recalibración al cambiar o rotar los neumáticos.
TPMS indirecto
No utiliza sensores de presión dedicados. En su lugar, aprovecha los sensores del ABS para comparar la velocidad de rotación de las cuatro ruedas. Un neumático con menor presión tiene un diámetro efectivo menor y, por tanto, gira más rápido que los demás.
Ventajas:
- Menor coste, ya que utiliza sensores existentes.
- Sin componentes adicionales que mantener.
Inconvenientes:
- No muestra la presión exacta, solo avisa de una diferencia significativa.
- No detecta si los cuatro neumáticos pierden presión simultáneamente.
- Necesita recalibración tras inflar los neumáticos o cambiar de ruedas.
- Menor precisión que el sistema directo.
Normativa y obligatoriedad
La obligatoriedad del TPMS ha seguido un camino progresivo:
- Estados Unidos (2007): La NHTSA hizo obligatorio el TPMS en todos los turismos y vehículos ligeros, a raíz de los accidentes relacionados con los neumáticos Firestone en vehículos Ford Explorer.
- Unión Europea (2012): Obligatorio para todas las nuevas homologaciones de tipo.
- Unión Europea (2014): Obligatorio para todos los vehículos nuevos matriculados.
La normativa europea exige que el TPMS avise al conductor cuando la presión de un neumático descienda un 20% o más respecto a la presión recomendada, o cuando caiga por debajo de 1,5 bar.
El testigo TPMS en el cuadro de instrumentos
El símbolo del TPMS es una exclamación dentro de un perfil de neumático visto de frente. Cuando se enciende:
- Luz fija: La presión de al menos un neumático está por debajo del nivel seguro. Detenerse y comprobar los neumáticos lo antes posible.
- Luz parpadeante: Existe una avería en el sistema TPMS. El sistema no está monitorizando correctamente la presión. Acudir al taller.
Consejos prácticos
- Comprobar la presión de los neumáticos al menos una vez al mes y antes de viajes largos, incluso con TPMS.
- Medir la presión siempre con el neumático frío (al menos 30 minutos sin circular).
- Tras inflar los neumáticos, recalibrar el sistema TPMS según las instrucciones del fabricante.
- Consultar la presión recomendada en la etiqueta de la puerta del conductor o en el manual del vehículo.
El TPMS es un aliado valioso, pero no sustituye la comprobación manual periódica. Dedicar dos minutos al mes a verificar la presión de los neumáticos puede evitar un reventón a 120 km/h.
Preguntas frecuentes
¿Qué diferencia hay entre TPMS directo e indirecto?
El TPMS directo utiliza sensores físicos dentro de cada rueda que miden la presión real del neumático. El indirecto calcula la presión mediante los sensores del ABS, comparando la velocidad de giro de las ruedas, y es menos preciso.
¿Qué hacer cuando se enciende el testigo de presión de neumáticos?
Debes detenerte lo antes posible en un lugar seguro y comprobar visualmente los neumáticos. Acude a la estación de servicio más cercana para medir y ajustar la presión. Circular con presión insuficiente afecta la seguridad y el consumo.
¿Cada cuánto tiempo se deben recalibrar los sensores TPMS?
Los sensores TPMS directos tienen una batería con vida útil de entre 5 y 10 años. Se deben recalibrar después de cada rotación de neumáticos, cambio de ruedas o ajuste de presión según las indicaciones del fabricante.
