Michelin lanza un neumático verdaderamente impinchable

Los neumáticos Michelin se beben los obstáculos

Todos hemos oído hablar de neumáticos antipinchazos, esos que cuando encuentran un clavo en su camino se pinchan… pero menos, y permiten al conductor proseguir la marcha durante unos cuantos kilómetros y a una velocidad determinada, dependiendo de lo que indique cada fabricante. En este tipo de cubiertas, una banda de goma rígida impide que el neumático se deforme al perder el aire y así el conductor puede llegar hasta un lugar en el que reparar el pinchazo.

Ahora, Michelin ha presentado el 3S Concept, un neumático que no se llega a pinchar, o que cuando se pincha se autorrepara en marcha, mientras vamos conduciendo, y lo más curioso de todo es que con este neumático no nos damos cuenta de lo que ha ocurrido hasta que desechamos la cubierta al final de su vida útil y nos ponemos a contar las cicatrices de los clavos que se bebió por el camino.

¿A que parece una historia de ciencia ficción? Pues no lo es.

Michelin ha dado a conocer este invento, aunque lo de “dar a conocer” hay que cogerlo con pinzas, que quienes se han encargado de comunicar esta novedad en la Challenge Bibendum 2011 que se ha celebrado estos días en Berlín han sido muy celosos con lo que contaban, ya que el neumático está en fase de prefabricación y no es plan de ir aireando secretos industriales… protegidos por 15 patentes.

Por lo que se sabe, el 3S Concept utiliza una banda de unos dos milímetros de grosor que contiene un misterioso componente que en caso de pinchazo se encarga de cubrir el orificio al instante sin necesidad ni de detenerse, algo que resulta más útil cuanto mayor es la frecuencia estadística en materia de pinchazos: en Europa pinchamos cada 75.000 kilómetros, y en algunas regiones del sudeste de Asia y de África pinchan hasta cada 3.000 kilómetros. Como para pensárselo.

Con la eliminación definitiva de la rueda de repuesto y el gato necesario para elevar el vehículo en caso de pinchazo, estamos hablando de una reducción de 30 kg de peso en el maletero, lo que se traduce en un ahorro de 1,9 gramos de CO2 por cada 100 kilómetros, y también en la lógica reducción en la fabricación de neumáticos, ya que sin las de repuesto se eliminan un 20% de las cubiertas necesarias para los turismos. En lo referente al consumo del vehículo, todo apunta a que este nuevo neumático tiene un comportamiento similar al que presentan los más ahorradores de la marca francesa.

Quizá exagero, pero me da a mí que desde la invención del neumático desmontable no habíamos asistido a una mejora parecida. Bueno, lo de eliminar las cámaras de aire e imponer el tubeless fue un hallazgo, y en cambio el falsamente llamado neumático antipinchazo siempre me pareció un engaño comparable a los supuestos beneficios de la rueda de galleta. Ahora, si el sistema del 3S Concept se impone estaremos hablando de olvidarnos para siempre de cambiar una rueda. Por fin.

Cuando el éxito fue pinchar el neumático

Aquella tarde de primavera de 1889, un ciclista irrumpió en la factoría de cauchos que regentaban André y Edouard Michelin. El intrépido deportista había pinchado uno de los neumáticos de su bicicleta y necesitaba ayuda, ya que Dunlop, que fue el fabricante de los primeros tubos de caucho inflados con aire para proporcionar confort a los ciclistas, había pegado los neumáticos a las llantas del vehículo de forma que era prácticamente imposible desmontarlos para su reparación.

Los trabajadores de Michelin hicieron cuanto pudieron con aquel neumático pinchado… pero el arreglo duró menos de 100 metros. Pese al fracaso, la idea del neumático desmontable se convirtió en el objetivo prioritario de los Michelin. Al cabo de dos años, la fábrica presentó un sistema que permitía “reemplazar en un cuarto de hora una cámara de aire pinchada, utilizando solamente medios mecánicos y sin que requiera la intervención de un especialista. En resumen, un neumático desmontable que pueda ser reparado por cualquier persona”, según lo contaba el mismo Edouard Michelin.


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El neumático desmontable se probó a fondo en una carrera de ida y vuelta entre París y Brest, en el extremo oeste del país galo. Sin embargo, el invento necesitaba mejoras, ya que para reparar un simple pinchazo era necesario aflojar hasta… ¡17 tuercas! Y luego había que apretarlas, claro.

Tres meses después, Michelin presentaba un neumático que se podía desmontar en tan solo un minuto y cincuenta segundos y, para ponerlo a prueba, en junio de 1892 organizaron una carrera entre París y Clermont-Ferrand, donde tiene su sede la empresa. Además, para añadirle emoción al asunto, los organizadores esparcieron por el camino clavos que causaran pinchazos en las ruedas de los competidores y demostrar de esta manera la validez del neumático desmontable Michelin. Nunca tantos pinchazos dieron tanto éxito a una marca de neumáticos.

  • nomar55

    Una pequeña historia muy bien contada.

    Éste sí que es un invento y un elemento indispensable de seguridad activa para todo tipo de vehículos sobre ruedas.

  • En las bicicletas,tanto con camara como sin ellas, se usa desde hace tiempo un compuesto a base de látex para hacer esta misma función. Funciona bien mientras que los pinchazos no superen ciertas dimensiones y no se produzcan en el flanco del neumático. Como se muestra en el post, no sería la primera vez que un avance en materia de ruedas para el automovil viene precedido de un avance en el mundo del ciclismo. Apuesto a que las “sustancia misteriosa” que lleva ese sistema también es a base de látex.

    • Josep Camós

      No te extrañe. Aquí la dificultad habrá sido encontrar un compuesto que aguante todo lo aguantable en el mundo del turismo, ya que la velocidad y sobre todo la masa y los esfuerzos transmitidos a las ruedas no son comparables.

  • buruburu

    Más interesante la historia que el invento. Este no está mal, pero creo que no es para tanto.

    – Pinchar cada 75.000 km. Se ve que he tenido mala suerte, pues la media me sale más cercana a los 50.000.

    – ¿Ahorrar 20% en neumáticos? Al cambiar ruedas compro una “como la de repuesto”, pongo ambas nuevas y la mejor de las viejas al repuesto. Nada de ahorro.

    – ¿Permite prescindir de la rueda de repuesto? No lo veo tan claro. Tanto como el maldito kit antipinchazos. Si tienes un agujero en un flanco, o un reventón, más te vale tener rueda de repuesto. Y para los que viajamos a montañas alejadas de los talleres, o en países vecinos, ¡más nos vale tener una buena rueda estándar!

    Es un avance. A mucha gente le facilitará la vida. Pero no creo que sea una revolución.

    • Josep Camós

      Si pinchas cada 50.000, más a cuenta te sale.

      El ahorro viene dado ya de fábrica. Es un ahorro ya en producción porque evitas dotar al vehículo de cinco ruedas. Acepto que si vives en la montaña y tienes riesgo de reventones, no le verás la gracia, pero el mucho por ciento de la población vive en la ciudad y realmente este invento les puede ser de utilidad.