Siete consejos para conducir seguro hasta una estación de esquí

conducir pista esquiLa temporada de nieve trae consigo las delicias de los que aman los deportes de invierno. En función de cómo marchen los niveles de cada estación, fines de semana y períodos vacacionales aumentan la concurrencia de vehículos en las estaciones invernales y sus inmediaciones. Las condiciones para llegar hasta allí y circular no suelen ser, en muchas ocasiones, las más favorables.

Por eso, proponemos una serie de recomendaciones para facilitar el viaje e intentar potenciar la seguridad vial en estos casos.

1) Infórmate sobre el acceso a la estación de esquí: planifica el trayecto

Por lo general, conducir hasta una estación de esquí supone transitar por zonas montañosas. Cada puerto de montaña cuenta con características únicas, sobre todo en lo que se refiere al trazado de la carretera, la calidad del firme o la presencia de nieve y hielo determinados puntos.

Por mencionar algunos ejemplos conocidos, no es lo mismo ascender a Sierra Nevada o a La Covatilla que hacerlo a las estaciones invernales de Leitariegos o San Isidro. Por eso, conviene planificar en la medida de lo posible el viaje que nos lleve hasta allí. Implica, en mayor o menor medida, conocer los detalles de la ruta. Es aconsejable circular por carreteras nacionales y en horas diurnas y evitar viajes por la noche por carreteras secundarias.

2) Ten a punto el vehículo para la conducción invernal

conducir pista esqui

Otra previsión más que recomendable es la que se refiere a nuestro vehículo. En función de los kilómetros que prevemos recorrer durante los meses de invierno por trayectos montañosos, deberemos prestar atención a algunos elementos esenciales del vehículo:

  • El estado de los frenos. Es aconsejable cuidar el estado de las pastillas y de los discos, al igual que del líquido de frenos.
  • El nivel de líquido anticongelante. Un nivel adecuado contribuirá a que la motorización no sufra las desventajas de mantenerse durante largos períodos de tiempo a bajas temperaturas.
  • Verificar el estado de la batería (o baterías). Las temperaturas bajo cero castigan de forma especial la química de las baterías, por lo que no está de más esta comprobación. Si nos movemos en coche eléctrico, esta cuestión cobra aún más relevancia, por los efectos negativos que el frío tiene sobre la autonomía.
  • El nivel de aceite y el estado del climatizador y del limpiaparabrisas.

3) Neumáticos y cadenas

Aunque son inseparables del vehículo, los neumáticos y las cadenas merecen una mención especial. Antes de entrar en si es recomendable el uso de neumáticos de invierno o de cadenas, es preciso revisar en qué estado de desgaste se encuentran.

Para el caso de no montar neumáticos de invierno, tan imprescindible como el equipamiento de esquí es llevar cadenas. Esto supone, además, saber cómo y en qué situaciones montarlas. Circular con asiduidad por una estación de esquí en invierno será mucho más sencillo si montamos un neumático invernal. En ese sentido, la gama de neumáticos de invierno Michelin Alpin resulta una opción propicia. También puede ser práctico utilizar un neumático apto para todas las estaciones, como Michelin Crossclimate.

Nos permitirán transitar, además, por aquellos tramos de montaña en que se alternan carreteras con nieve o hielo y túneles (tramos en los que la solución de las cadenas no encaja). Ahora bien, no podemos olvidar que los neumáticos de invierno presentan un mantenimiento específico.

4) No olvides el kit de emergencia

Aparte del chaleco reflectante y los triángulos (y, dentro de poco, la señal V16) no deberíamos desmerecer la utilidad que pueden llegar a prestarnos otros elementos como prendas de abrigo o herramientas.

La composición del kit de emergencia dependerá, otra vez, del trazado montañoso que afrontemos. Con todo, pueden resultar útiles manta, guantes, calzado adecuado, ropa de abrigo, espátula para rascar hielo, cables para la batería, una linterna o similar, comida y bebida, un ligero botiquín y, por supuesto, el teléfono móvil cargado con su respectivo cargador.

5) Transporte del equipamiento

Existen innumerables soluciones para transportar esquíes, tablas y resto de materiales relacionados con los deportes de invierno. Por eso, se debe cuidar por que, sea cuál sea el método que utilicemos, cumpla la normativa para el transporte. Esta establece que ningún elemento puede sobresalir del largo ni del ancho del vehículo y que, de hacerlo, se ha de utilizar la respectiva señalización.

6) Atentos a la climatología

conducir pista esqui

Consultar la previsión meteorológica es otra de las cuestiones vitales para acércanos a una estación de esquí. Relacionado con esto y como os hemos relatado en Circula Seguro, existen cuatro niveles de colores que definen el estado invernal de las carreteras:

  • Verde. Hay que mantenerse alerta a las condiciones de la vía y prestar atención al resto de conductores. La cortina de nieve suele dificultar la visibilidad.
  • Amarillo. Se ha de reducir la velocidad y aumentar la distancia de seguridad debido a que la nieve, al llegar al suelo, se funde en un manto leve de agua.
  • Rojo. En este nivel es obligatorio colocar las cadenas y circular a baja velocidad. La recomendación es tratar de no circular en este caso.
  • Negro. No es posible conducir.

7) Conducción cuidadosa y defensiva

Todos estos consejos culminan en el tipo de conducción. Esta es determinante para garantizar la seguridad a bordo y, dependerá una vez más, de las condiciones que nos encontremos en la vía. El ascenso a estaciones de esquí con presencia de hielo y nieve altera, sin duda, la conducción ideal.

De ahí que la recomendación sea huir de acelerones bruscos y utilizar marchas largas para evitar la pérdida de adherencia en las ruedas. La misma suavidad se ha de aplicar para el uso del freno.

Aunque el freno motor nos será de utilidad en los descensos, no podremos obviar pisar en mayor o menor medida el pedal del freno. Tan importante como esto es mantener una distancia de seguridad suficiente con el resto de vehículos. Esta debe ser mayor cuanto peor sean las condiciones.

Concentración y previsión son valores en alza para nuestra conducción invernal. Por eso, hemos de ser capaces de visualizar la carretera con cierto grado de antelación. Y, de la misma manera, conviene llevar una vestimenta ligera que nos facilite maniobrar, evitando en todo caso la ropa de abrigo al conducir que, además, resta eficacia a los sistemas de retención.

Aunque no son pocas las consignas que conviene seguir por nuestra seguridad en carreteras de montaña, una vez interiorizadas no suponen ningún esfuerzo extraordinario y, además, nos ayudarán a convertirnos en mejores conductores.

En Circula Seguro | Cuatro elementos del vehículo que tenemos que revisar en invierno

Imágenes | iStock/SerrNovik, iStock/Sloot e iStock/carlomax