¿Qué es la rigidez torsional de un vehículo y cómo afecta a la seguridad?

Jaime Ramos

17 junio, 2020

En el diseño de un vehículo juegan un gran número de variables para determinar su comportamiento en carretera. Uno de los conceptos más desconocidos es el que se refiere a la rigidez torsional. Se trata de una variable de apariencia sutil, pero decisiva para mantener la estabilidad del vehículo a la hora, por ejemplo, de tomar una curva.

Ingeniería musical

La anatomía básica de un vehículo parte del diseño del chasis, es decir, de la estructura interna que abraza todos sus componentes mecánicos, motorización, suspensión y carrocería. Para proyectar este armazón se tienen en cuenta una multitud de circunstancias.

Si tomamos la conducción como una melodía, todos estos elementos en los que diseño y mecánica se fusionan constituyen la orquestación. Solo mediante la combinación y coordinación entre todos ellos se conseguirá una interpretación musical única. Algo similar ocurre en la automoción, en el sentido que cada modelo ofrece un tipo de conducción propio que le da su identidad.

¿Qué es la rigidez torsional?

rigidez torsional

Una de las variables más desconocidas y que, al mismo tiempo, no deja de incidir en la personalidad de un coche, es la rigidez torsional. Corresponde a la fuerza de resistencia que opone el chasis ante cualquier evento durante la marcha. La analogía más usada para ilustrarla es la de retorcer un trapo y comprobar cuál es el punto en el que ya no se puede doblar más.

Este factor interviene en la respuesta de un modelo más de lo que puede parecer. La medida utilizada para cuantificar la rigidez torsional de un vehículo suele ser la de Newton-metro por grado (NM / grado). Años atrás resultaba un valor usado por los fabricantes a la hora de promocionar los modelos, pero en la actualidad ha quedado más en un segundo plano por detrás de otras prestaciones como la carga tecnológica o el confort. Con todo, la rigidez torsional no deja de influir en este último.

Rigidez torsional en el diseño de un coche

En la orquestación del movimiento de un coche, una mayor rigidez torsional contribuye a un mayor control del resto de elementos que influirán sobre la conducción. En especial, las posibilidades en el diseño del bastidor en cuanto a medidas y pesos se refiere y la eficacia de los sistemas de suspensión y amortiguación.

Digamos que, la consecución de un mayor vigor en el chasis, ayuda a los ingenieros en su labor. Sin embargo, esta virtud no beneficia solo al fabricante. Es, tan solo, el inicio. Buen ejemplo de ello lo encontramos en este vídeo de General Motors lanzado a propósito de la campaña promocional del Chevrolet Silvertado HD:

En la ejecución del vídeo se compara el mencionado modelo con otros del grupo para demostrar las virtudes de contar con un chasis reforzado y evitar así los daños imprevistos de un cuerpo más endeble.

La seguridad detrás una mayor rigidez torsional

La situación que presenta el vídeo parece más atípica y propia de latitudes norteamericanas donde la robustez de una pick-up resulta un valor al alza. Sin embargo, no hace falta viajar hasta allí para demostrar las ventajas de una rigidez torsional adecuada al diseño de un vehículo y al poder de su motorización.

rigidez torsional

Destaca, sobre todo, en los giros del vehículo, actuando para corregir posibles subvirajes y sobrevirajes. Y es que la capacidad de torsión del chasis incide de forma directa en la denominada transferencia lateral de carga que un vehículo experimenta cuando toma una curva. Es decir, en la variación de fuerzas entre las diferentes partes del vehículo, como el tren delantero y trasero, cuando un vehículo se encuentra en movimiento.

Así, los modelos que presentan, no solo una mayor rigidez torsional, sino una rigidez torsional suficiente y compatible con todos sus elementos, son los que ofrecen una mejor respuesta en curva o mayor estabilidad ante un imprevisto.

En la consecución de la rigidez torsional, cuentan tanto la morfología y los materiales del chasis, como la elaboración de juntas y articulaciones para mantener en nivel de resistencia. Igualmente, es posible apoyarse en otros elementos como la barra de torsión de la suspensión o la presencia de refuerzos específicos.

Descapotables, SUVs y eléctricos

Precisamente, la industria de la automoción ha realizado, históricamente, un esfuerzo por reforzar la rigidez torsional de los modelos descapotables. La ausencia de techo pasa una factura elevada. No queda más remedio que suplir la falta de resistencia reforzando el inferior del chasis. Con todo, no suele ser suficiente y factores como un reparto de pesos diferente pueden terminar por lastrar a los descapotables.

rigidez torsional

La rigidez torsional juega también un papel importante en la senda exitosa de los SUVs. La importancia de este segmento para el futuro de la seguridad vial es fundamental. Los todocaminos han venido lidiando en los últimos años con toda una serie de desafíos en materia de seguridad no poco importantes, dado además su enorme éxito. Encontramos, como ejemplo, las consecuencias de la posición del conductor al volante o de la elevación del centro de gravedad de estos vehículos.

Por eso, los fabricantes no solo han implementado su diseño e incorporado nuevas tecnologías ADAS al segmento, sino que además han trabajado y trabajan por reforzar su rigidez torsional como un elemento base para incrementar su estabilidad.

A los modelos eléctricos les ha pasado justo al contrario. Los pesados y voluminosos pack de baterías suelen influir de forma positiva en la rigidez torsional del conjunto. Una variable que suma entretenimiento sinfónico para los ingenieros de nuestros días, a la hora de cuadrar en una misma plataforma «todos los instrumentos de la orquesta».

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