La culpa es de los que van a 180, ¿o no?

Daniel Seijo

26 octubre, 2007

A menudo veo en televisión noticias sobre conductores cazados a 200 km/h, con el tono amarillista que toma casi cualquier noticia de las principales cadenas de TV en nuestro país. El resultado en la sociedad es fácil de medir: sólo tenemos que mirar la cara de nuestros familiares o amigos para entender qué conclusiones sacan.

El problema es que estas informaciones son un arma de doble filo: por una parte sirven para concienciar de que existe un problema de «violencia vial» que causa muertes, pero por otra causa una percepción de lejanía del problema.

Josu Mezo, autor de «El ruido y las nueces»:http://www.adn.es/blog/el_ruido_y_las_nueces/ y «Malaprensa»:http://personales.ya.com/josumezo/malaprensa/index.html, es experto en analizar errores en la prensa, especialmente en lo que se refiere a cifras o estadísticas. Analiza las cifras oficiales de la DGT, en las que ya sabemos que se dice que aproximadamente en un 30% (o menos, dependiendo del año) de los accidentes está presente la velocidad inadecuada. Jugando un poco con las cifras, podemos deducir que estos «conductores bala» representan un bajo porcentaje de las más de 4.000 muertes anuales que se producen en las carreteras españolas.

El problema no es desde luego que la criminalización de estos conductores no esté justificada, *el problema es que gran parte de la sociedad puede pensar que la mayor parte de las muertes las causan estos conductores, y que no es problema suyo*. Las distracciones, el mal mantenimiento del vehículo, los malos hábitos al volante y la velocidad inadecuada (no necesariamente ilegal) causan muchas más muertes que los conductores bala (porque éstos son un número muy pequeño comparado con la totalidad de los conductores).

Cuando veo una de estas noticias en TV y miro a mi alrededor, veo caras de asombro que piensan que ese conductor se está jugando la vida. Y es cierto. Pero no veo a nadie que piense que también se la está jugando por ir a trabajar todos los días en coche, aunque no supere los 60 km/h, porque las principales causas de siniestralidad nos afectan a todos y no sólo a los conductores irresponsables.

La solución no es sencilla. Lo ideal sería que los medios generalistas se adaptasen a la realidad y comentasen accidentes por causas comunes, como distracciones. El problema es que los muertos en la carretera «no venden» y menos si el accidente se produce a 40km/h. La tendencia de los informativos a convertirse en «infoshows»:http://www.filmica.com/sonia_blanco/archivos/006543.html puede hacer un flaco favor a la concienciación, aunque en este aspecto habrá opiniones para todos los gustos.

Vía | «El ruido y las nueces»:http://www.adn.es/blog/el_ruido_y_las_nueces/dinero/20071007/POS-0001-locos-van.html

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