Conduccion

Consejos para una conducción segura: aceleración y frenado

Acelerar y frenar son las dos acciones que más repetimos al volante. Hacerlo de forma suave y progresiva no solo mejora la seguridad, sino que reduce el desgaste mecánico y el consumo de combustible.

La aceleración correcta

Una aceleración suave y progresiva permite que los neumáticos mantengan el máximo agarre con el asfalto. Pisar el acelerador a fondo desde parado puede provocar que las ruedas motrices patinen, especialmente en suelo mojado o con gravilla.

En conducción urbana, se recomienda acelerar con decisión pero sin brusquedad, alcanzando la velocidad deseada de forma lineal. En incorporaciones a autopistas, la aceleración debe ser más enérgica para alcanzar la velocidad del flujo de tráfico antes de completar la incorporación.

Técnicas de frenado

Frenada progresiva

La técnica más segura en condiciones normales: presionar el pedal de freno de forma gradual y constante. Permite que los neumáticos mantengan el agarre y que los pasajeros no sufran tirones bruscos.

Frenada de emergencia

En una emergencia, hay que pisar el freno con la máxima fuerza posible y mantenerlo pisado. El sistema ABS se encargará de modular la presión para evitar el bloqueo de las ruedas. No hay que bombear el pedal en vehículos con ABS.

Freno motor

Reducir marchas para aprovechar la retención del motor es una técnica útil en pendientes descendentes prolongadas. Evita el sobrecalentamiento de los frenos y mantiene el control del vehículo. Es especialmente importante en vehículos pesados.

Distancia de frenado

La distancia de frenado depende de la velocidad, el estado de los frenos, los neumáticos y la superficie. A 120 km/h en seco, un turismo necesita aproximadamente 80 metros para detenerse. En mojado, esta distancia puede duplicarse.

Errores frecuentes

Preguntas frecuentes

¿Cuál es la forma correcta de frenar un coche?

La frenada ideal es progresiva: se aplica presión creciente al principio y se suaviza al final para detenerse sin brusquedad. En emergencias, se debe pisar el freno con firmeza y dejar que el ABS haga su trabajo sin bombear el pedal.

¿Cómo acelerar de forma segura y eficiente?

Acelera de forma progresiva y constante, sin pisotones bruscos. Cambia de marcha en el rango adecuado de revoluciones (2.000-2.500 rpm en diésel, 2.500-3.000 rpm en gasolina). La aceleración suave ahorra combustible y reduce el desgaste mecánico.

¿Qué es la conducción anticipativa y cómo ayuda?

La conducción anticipativa consiste en prever las situaciones del tráfico con antelación para evitar acelerones y frenazos innecesarios. Mirar lejos, observar los semáforos y el comportamiento de otros vehículos permite conducir de forma más segura y eficiente.