Ciudades 30: ciudades con más vida

Redacción Circula Seguro

21 de octubre de 2022

Una de las principales prioridades de la Agenda 2030 es la reducción a un máximo de 30 kilómetros por hora de la velocidad permitida en las ciudades, con el fin de convertirlas en lugares mucho más seguros. Se trata ya no sólo de reducir el riesgo de que se produzcan siniestros, sino de disminuir, en la medida de lo posible, la gravedad de éstos en caso de producirse. La Declaración de Estocolmo 2020, redactada tras la III Conferencia Ministerial Mundial sobre Seguridad Vial, recoge en su octava recomendación “establecer un límite máximo de velocidad de desplazamiento por las vías de 30km/h en zonas urbanas”.

“Sistema Seguro”

Además, la Unión Europea, dentro del marco de las políticas europeas en seguridad vial para el periodo 2021-2030, ha adoptado el enfoque del “Sistema Seguro”, que consiste en adoptar un enfoque proactivo para guiar (o inducir) la conducta segura, al mismo tiempo que evalúa los riesgos inherentes en una red viaria e identifica intervenciones prioritarias que impidan lesiones graves cuando puedan ocurrir accidentes. En ningún caso en un Sistema Seguro se acepta sacrificar vidas humanas en favor de otras prioridades. Directamente relacionado con esto, el enfoque establece que la velocidad segura es aquélla que se adapta a las características de la vía y del usuario de ésta.

Principios de un sistema seguro

Reglamento

Por todo ello, la última modificación del Reglamento de Circulación recogió estas recomendaciones de manera que en España el límite de velocidad en vías urbanas es de:

  • 20 km/h en vías que dispongan de plataforma única de calzada y acera.
  • 30 km/h en vías de un único carril por sentido de circulación.
  • 50 km/h en vías de dos o más carriles por sentido de circulación.

Pero ¿por qué 30?

Establecer el límite de velocidad en 30 kilómetros por hora no es una cuestión arbitraria. Un estudio elaborado por la Organización Mundial de la Salud en 2011 sobre atropellos y velocidad, estableció que el riesgo de fallecer como consecuencia de un atropello se reduce como mínimo cinco veces si la velocidad del vehículo que impacta es de 30 kilómetros por hora en lugar de 50.

Más aún: este límite de velocidad reduce un 3% el riesgo de resultar herido grave; disminuye el ruido; los niveles de dióxido; la circulación es más fluida al asemejar las velocidades de circulación de automóviles, motos y ciclistas; mejora la convivencia entre diferentes usuarios y fomenta el uso de modos de movilidad más activos y saludables.

La medida recogida en el último Reglamento de Circulación afecta aproximadamente al 70% de las calles españolas y los límites son obligatorios. Si estos no se respetan conlleva una sanción; la multa por exceder la velocidad en las ciudades puede oscilar entre 100 y 600 euros, además de perder hasta 6 puntos en el carné de conducir.

En septiembre de 2020, Bilbao se convirtió en la primera ciudad del mundo de más de 300.000 habitantes en limitar la velocidad a 30 kilómetros por hora. El resultado es que han bajado un 28% los siniestros de tráfico, un 43% las multas por saltarse un semáforo en rojo y un 1,9% el número de vehículos que han entrado en la ciudad, así como la contaminación y el ruido.

Excepcionalidad

Las experiencias existentes de zonas 30 en ciudades, demuestran el efecto positivo sobre la siniestralidad, con reducciones de los accidentes que han llegado a superar el 40%, si bien hay algunas ciudades en las que se han registrado mayores embotellamientos. No obstante, la nueva normativa de la DGT establece la excepcionalidad de poder situar en 50 km/h de nuevo el límite de velocidad en algunas calles previa señalización específica. Al parecer, según informan desde el ayuntamiento, esto sería posible siempre que se demuestre que esas vías tienen una alta densidad de tráfico y se constaten nuevos problemas circulatorios derivados del límite.

En Europa, los límites de velocidad urbanos de 30 km/h ya están presentes en Dublín, Londres, París, Lyon, Bruselas, Milán, Roma, Viena, Berlín, Copenhage, Estocolmo, Helsinki y Łódź.