¿Qué pasaría si hoy tuviésemos que empezar a circular por la izquierda?
España, como la mayoría de países europeos, circula por la derecha. Pero, ¿qué ocurriría si un día se decidiese cambiar al sentido contrario? La pregunta puede parecer absurda, pero analizarla en profundidad revela la enorme complejidad de la infraestructura vial que damos por sentada.
La magnitud del cambio
España cuenta con aproximadamente 165.000 kilómetros de carreteras y más de 30 millones de vehículos matriculados. Un cambio de sentido de circulación implicaría intervenir en cada metro de esa red viaria.
Señalización
Habría que reposicionar, sustituir o invertir millones de señales de tráfico:
- Señales de dirección obligatoria y sentido de circulación.
- Señales de prohibido adelantar.
- Señales de incorporación y salida de autopista.
- Paneles informativos y de destino.
- Semáforos (muchos tendrían que reubicarse).
Además, toda la señalización horizontal (marcas viales) debería repintarse: líneas de eje, flechas direccionales, ceda el paso, stops y carriles especiales.
Infraestructura viaria
Los cambios estructurales serían los más costosos:
- Enlaces y rotondas: Los enlaces de autopista están diseñados para giros específicos. Todos deberían rediseñarse.
- Peajes: Las cabinas de peaje están posicionadas para conductores con el volante a la izquierda.
- Estaciones de servicio: Los accesos y las islas de repostaje están diseñados para el sentido actual.
- Aparcamientos: Las rampas, los tornos de entrada y las máquinas expendedoras están al lado del conductor.
- Carriles bus: Su posición y sentido deberían reconfigurarse.
- Carriles bici: Muchos dependen de la posición relativa al tráfico motorizado.
Los vehículos
Este es quizá el aspecto más inviable. Más de 30 millones de vehículos en España tienen el volante a la izquierda. Conducir un vehículo con el volante en el lado incorrecto no solo es incómodo: es peligroso, porque la visibilidad para adelantar y en intersecciones es muy limitada.
La renovación del parque automovilístico tardaría al menos 15-20 años, durante los cuales convivirían vehículos con ambas configuraciones.
El precedente sueco
El único país europeo que ha realizado este cambio en la era moderna es Suecia en 1967 (Dagen H). Pero las circunstancias eran muy diferentes:
- Suecia tenía una fracción del tráfico actual.
- La mayoría de los coches suecos ya tenían el volante a la izquierda (preparados para circular por la derecha), porque se importaban de países que circulaban por la derecha.
- Aun así, el coste fue astronómico para la época.
Estimación del coste
Aunque no existen estudios específicos para España, por analogía con estimaciones realizadas para el Reino Unido, el coste podría superar los 100.000 millones de euros, incluyendo:
- Modificación de infraestructura: 30-40 mil millones.
- Señalización: 5-10 mil millones.
- Adaptación de vehículos y renovación del parque: 50-60 mil millones.
- Campañas de concienciación y formación: 1-2 mil millones.
El impacto en la seguridad
Los estudios sobre el Dagen H sueco y otros cambios de sentido muestran un patrón interesante:
- Reducción inicial de accidentes: Los conductores extreman las precauciones durante los primeros meses.
- Aumento posterior: Tras la fase de adaptación, los accidentes vuelven a niveles normales o incluso aumentan temporalmente.
- Normalización: Después de 1-2 años, las tasas de siniestralidad vuelven a valores comparables a los anteriores al cambio.
Otros efectos colaterales
- Transporte público: Todos los autobuses tienen las puertas en el lado derecho. Habría que sustituir o modificar flotas enteras.
- Servicios de emergencia: Bomberos, ambulancias y policía necesitarían reentrenamiento y adaptación de protocolos.
- Autoescuelas: Reformulación completa del programa formativo.
- Legislación: Revisión integral de la Ley de Seguridad Vial y el Reglamento General de Circulación.
El ejercicio mental de imaginar el cambio nos permite apreciar la complejidad invisible de una infraestructura vial que funciona de forma tan fluida que la damos por sentada. Algo tan simple como el lado por el que circulamos está integrado en cada esquina, cada rotonda y cada señal de nuestras carreteras.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto costaría cambiar el sentido de circulación de un país?
El coste sería astronómico, incluyendo modificar toda la señalización, rediseñar intersecciones, adaptar vehículos y campañas de reeducación. Suecia realizó el cambio en 1967 y fue un proyecto de dimensiones nacionales enormemente complejo.
¿Algún país ha cambiado el sentido de circulación recientemente?
Samoa cambió de circular por la derecha a la izquierda en 2009, siendo el último país en hacer este cambio. La transición fue polémica y requirió meses de preparación, incluyendo dos días festivos para la adaptación.
¿Los coches españoles podrían circular por la izquierda sin modificaciones?
Técnicamente sí, pero con serias limitaciones de visibilidad. El volante a la izquierda dificulta los adelantamientos en vías de sentido contrario y reduce la visión en curvas, aumentando significativamente el riesgo de accidente.
