Viajes y fiesta: primero el viaje, la fiesta más tarde

Fiesta después
Este es uno de esos artículos basados en una experiencia personal reciente que pueden correr el peligro de convertirse en pataleta. Pero intentaremos que no se convierta en eso sino en un punto de debate sobre algo que pasa en las carreteras cada verano y que, a lo mejor, pasa desapercibido de forma general.

Primero, mi historia. En un recorrido habitual por la A-66, la situación podría describirse así: delante nuestra, dos camiones de transporte de mercancías seguidos. Detrás, un coche negro (da igual marca y modelo) tripulado por tres jóvenes, seguidos a su vez por un par de coches más. Velocidad legal, nos acercamos tranquilamente a los dos camiones y, en un momento dado (justo cuando empiezo a señalizar el adelantamiento y la maniobra), el coche negro se lanza bruscamente para adelantarme acelerando por encima de la velocidad legal. Conmigo ya “al tema”.

¿Qué pasó? Obviamente, al estar yo en el carril de adelantamiento, el conductor del coche negro estaba “bloqueado”. Algo que cualquiera entiende, debió considerarlo una afrenta porque se dedicó a pegarse completamente a nosotros hasta que superamos a los dos camiones. Por el retrovisor veía claramente a los dos monos ocupantes bailando una especie de música trance, o bien espantando una avispa. No pensé, simplemente, actué.

Retos en carretera Regreso al futuro siempre te enseña algo

De vuelta a nuestro carril, el natural, el carril derecho, el coche negro se dispone a adelantarnos a más de 120 km/h (si no, sería imposible ponerse a la par). Sin embargo se queda a la par. en el carril izquierdo, bloqueando a los demás y sin intención de pasar. Tan solo, los dos ocupantes, nos hacían señas y seguían bailando como con un pinzamiento cerebral. Al cabo de un rato se aburrieron y pusieron pies en polvorosa.

Ni que decir tiene que consiguieron ponerme nervioso. ¿Irían drogados? ¿Todos? ¿Sólo los ocupantes? Qué más da, el conductor fue quien se puso a la par. ¿Es eso normal? Es total y decididamente peligroso. Es actuar a mala fe y con premeditación. Cierto que no pasó nada, y que los ignoramos, pero ¿por qué mezclar fiesta y conducción? La pena, lo peor, es que no es patrimonio exclusivo de los jóvenes del bacalao (toma frase vintage).

Situación dos. Sábado festivo (de relax, más que una fiesta marcada en el calendario). Salimos a comer a un pueblo cercano. Cosas de los pueblos, aparcamos frente a la puerta del convento reconvertido en restaurante. Se trata de una estrecha calle adoquinada de doble sentido pero donde solo cabe bien un coche. Velocidad recomendada: relajada. Es un pueblo, hora de comer, con el calor propio del sur, con su tranquilidad inimitable.

Un hombre de mediana edad (más 50 años que 40), sube a toda velocidad (i.e. 40 km/h estimados), obligándonos a reducir más de lo que íbamos hasta unos 10 km/h. Sube con una señorita (¿?) a su lado, sin cinturón ella, y en pose peliculera de amada arrobada. Más o menos así:

Bogart en auge Ni era Bogart, ni ella tan comedida

Ni redujo la marcha, ni variaron la postura. Él nos dedicó una mirada triunfadora de “aquí estoy yo”, y siguió su camino. No hubo peligro en ese momento, pero no es una actitud positiva en la carretera, sea una calle de pueblo o la M-40. ¿Prisa? ¿Prepotencia? ¿Un vinito? Son todas cosas que no encajan en un día de relax, ni en unas vacaciones, ni siquiera en la vida normal.

En verano, aunque es extensible a todo el año, la fiesta se debe dejar para cuando nos bajamos del coche. La conducción es compleja y hay factores que no controlamos, razón de más para circular con tranquilidad, con los cinturones abrochados, sin realizar movimientos extraños y sin “retar” a los conductores que hacen su camino tranquilamente. Sinceramente es denunciable una actitud como la de los chavales del principio, pero también es reprobable lo que hace el hombre maduro en las calles de “su” pueblo. Por eso os pedimos, justamente, que consigáis diferenciar bien entre “estar de fiesta” e “ir a la fiesta”, con eso ganamos todos.

Foto | [flype]

  • escargot

    El primer caso me recuerda a algo que me pasó en un viaje de la rueda. Me puse a adelantar en la autovía, señalizando bien y todo, y el coche al que estaba adelantando se me plantó delante en el carril izquierdo, a adelantar sin mirar ni nada, cuando yo ya estaba allí. Tuve que frenar y le eché las largas, a lo que el muy cabrón pegó un frenazo brusco para ver si me empotraba contra él, cosa que no hice. Me metí al carril derecho y él delante, y de allí ya se puso a aminorar para picarme, para que yo le adelantara y entonces hacerme alguna. Pero como yo con gilipollas no me junto no jugué con él.

    No creo que sea una cuestión de fiesta. Era un día de trabajo, yo iba al mío y este personaje seguramente iría al suyo… lo que pasa es que la estupidez no se toma vacaciones, fiestas, moscosos ni asuntos propios.

  • Alfa QV

    Es lamentable la cobardía que demuestran poniéndose tan chulos cuando van dentro, ya que cuando están en la calle se lo piensan más.

    A veces conduzco un todo terreno y con episodios así me he visto obligado a usar la ley del más fuerte, y nunca nadie me ha tosido. Pero otras tantas llevo un coche pequeño de esos que los asientos traseros son un adorno, y con este se me comen. Lo del todo terreno no lo hago para abusar, lo hago para hacerme respetar en casos como el de Esteban y tampoco es cuestión de vengarse sino simplemente de no dejarse intimidar. Y por supuesto no conviene ser uno mismo el que provoca esas situaciones lleves lo que lleves.

    Pero de todos modos aunque yo lleve un coche grande y los otros uno menor, el peligro sigue ahí y sorprende ver cómo se puede ser tan estúpido de crear una situación donde uno mismo saldrá perjudicado.

  • nomar55

    Perdona, Esteban, mi atrevimiento:

    Hace un año que no intervengo en este blog y, ahora que me animo a hacerlo, lo hago para corregir a quien, seguro, sabe más que yo. No quiero pecar de pedante y disculpa que te corrija, porque sé que los errores se le escapan a cualquiera, pero quedan mal en un blog tan serio y bien escrito como éste. A lo mejor podéis subsanar dos gazapos (o como los queráis llamar) que aparecen en el segundo párrafo de este post:

    – Donde escribes “delante nuestra”, por favor, la próxima vez: “delante de nosotros” o “delante de nuestro coche”.
    – Sé que es para abreviar pero tampoco queda muy bien que afirmes que el coche negro que iba detrás del vuestro fuese “tripulado por tres jóvenes”. ¿Cómo circularía el coche si lo tripulasen los tres al mismo tiempo?

    En lo referente al asunto que tratas, la situación que describes posiblemente sea una de las primeras causas de accidentes/siniestros en España ya que, aunque el siniestro no se produzca de hecho, después de sufrir comportamientos ajenos como el que describes nadie puede quedar en buenas condiciones para conducir durante bastante tiempo, quizás el resto del día. La chulería española ya no está tan bien vista en las aceras, en casa o en el trabajo; sin embargo parece que sigue campando a sus anchas en algunos bares o al volante.
    Es algo completamente absurdo.

    Otra cosa: Dices que el coche era negro pero que da igual la marca y el modelo. No sé. Habría que estudiar un poco si el tipo de coche, marca, modelo, motorización e incluso el color, tienen algo que ver con los comportamientos incívicos de sus conductores, y como en este caso, de los acompañantes de éste.

    • capreolus

      Dices: Habría que estudiar un poco si el tipo de coche, marca, modelo, motorización e incluso el color, tienen algo que ver con los comportamientos incívicos de sus conductores, y como en este caso, de los acompañantes de éste.

      Ya existen estudios sobre el color del coche pero en dos sentidos: por un lado definen el perfil del conductor y por otro sobre su visibilidad, por ejemplo, un coche con un color más llamativo como el amarillo o rojo es más visible. Creo que las compañías de seguros tienen estipulado algo sobre este tema. En cuanto a las características del coche, pues sí, identifican mucho a su titular que puede ser o no el conductor, pero en cualquier caso, la tendencia hacia la deportividad, los embellecedores ‘tuneados’, cristales tintados…dicen mucho. Sobre este asunto conozco un poco.

      • escargot

        Capreolus, no estoy muy de acuerdo contigo.

        Ya os he comentado alguna vez que mi coche es de apariencia deportiva (otra cosa es que lo sea… es bajito, aerodinámico, precioso… pero 105 CV diésel, un coche normal). Cualquiera podría pensar que la conductora es una macarra, ¿no?

        Ahora os toca juzgar si yo soy una macarra. 😉

        Es verdad que no conduzco igual cuando llevo mi coche que cuando llevo el de mi madre (menos cuando me pongo en modo económico, que lo hago igual con los dos). Supongo que esto nos pasa a todos en mayor o menor medida pero no creo que sea porque cuando nos ponemos con un coche mejor nos creamos superiores. Simplemente la sensación de velocidad y de seguridad es distinta pero nuestra actitud no creo que cambie.

        Ahora si queréis hablamos de que mis compañeros me querían pintar el coche de amarillo (y lo que os conté que pasó después). 😉

        Alguien que se modifica el coche (cosa que me parece una cagada, con perdón, aunque sea una simple pegatina) tendrá más ganas de lucirlo que de otra cosa, y allí ya entra en juego lo que entienda por “lucirlo”. Igual va parejo a demostrar lo buen conductor que eres en el sentido que comentaba José María Quesada… que la gente hacía justo al contrario. O igual es una cosa estética y ya está.

        No sé, creo que es simplificar demasiado.

        • escargot

          Matizo a lo que dije ayer que con “lucirlo” me refería a la gente que se tunea el coche. Una simple pegatina, muchas veces, tiene más carga simbólica que estética.

          También una aclaración al pintado y las pegatinas: si se hace porque es un vehículo de trabajo mo digo nada, cada uno se publicita como quiere. Pero hacerlo sólo para que tu coche sea diferente… más vale que tu pegatina te la diseñes tú, porque si no será de todo menos diferente.

          • nomar55

            Escargot: ¿No llevarás en tu coche la margarita blanca que se estilaba hace unos años? Eso sí que era una ‘personalización’ despersonalizada. Por cierto ¿qué significaba o qué quería dar a entender?

            En España, la personalización de los coches, motos, etc., quizás tuviese algún sentido hace varias décadas porque en el mercado había muy pocos modelos a la venta y éstos en muy pocas versiones y colores. Hoy es casi imposible encontrar dos modelos iguales en la misma calle (o avenida) y, menos todavía, del mismo color, por lo que no es necesaria la personalización. Lo que pasa es que, parece ser, que a todos nos interesa dejar alguna huella en el mundo. Todos tenemos tendencia a pensar que somos ‘especiales’ e insustituibles y que todo lo que nos rodea tiene que llevar nuestro sello personal.

            El fenómeno del tuning ya se sale del marco de este tema y éste quizás sí tenga mucha relación con la seguridad.

          • escargot

            No, ni margarita ni nada de nada. Por cierto, la margarita no sé qué significa pero sí, la tengo muy vista.

            También está el toro de Osborne, la banderita de España con el toro de Osborne y una serie de animales que representan a comunidades, ciudades… el caballito de Soria, el burro catalán, la oveja vasca, el dragón aragonés (que en realidad es de un partido político)…

            Nombres de ciudades, de pueblos (“chúflale que d’Ayerbe ye”), pegatinas reivindicativas… uff si hay. Creo que desde que tenemos estas matrículas mucha gente se pone más pegatinas para que sepamos de dónde es.

            Y luego hay de otro tipo: el conejo de Playboy, la manzanita de Apple… y luego otras muchas que no sé qué significan. Me hacía gracia el que se compraba una pegatina para el cristal trasero en la que ponía “TURBO” y cambiaba el orden de las letras para poner “BRUTO”.

            Pero no, no llevo ningún tipo de pegatina. La única que llevo es la de la ITV. Y lo único que distingue a mi coche del resto está dentro y te tienes que arrimar para verlo. Un caracol, como os habréis imaginado. 😉 Pero no por hacerlo distinto sino porque me lo regalaron.

      • nomar55

        Sé que existen estudios sobre el color del coche, relacionándolos tanto con la seguridad y visibilidad como con la personalidad del propietario. Lo que pasa es que el asunto del color es tan subjetivo y depende de tantos factores que debe de ser imposible llegar a extraer conclusiones fiables.

        Un ejemplo: Yo mismo. Tengo ya cierta edad y a lo largo de mi vida he tenido cuatro coches. De ellos – durante más de veinte años- los tres primeros fueron rojos, color muy visible y, en cierto modo, asociado a la deportividad y a la conducción veloz. Desde hace seis años conduzco un coche gris oscuro metalizado (color asfalto), muy poco visible, serio e incluso anodino. Las motorizaciones del segundo y tercero coches rojos eran casi las más altas. El gris es un Diesel de potencia media. Todos los coches los he elegido yo (quiero decir que no eran de segunda mano y sin posibilidad de elección), por lo que atendiendo a lo antedicho, parece que, me he convertido en otra persona.

        Otro ejemplo: Siempre he odiado el color blanco en los coches (me parecían lavadoras), sin embargo, ahora está de moda. Cuando le compré un coche a mi hija había uno en el concesionario completamente equipado a muy buen precio, pero blanco. Hace unos años lo habría rechazado de plano sólo por el color, ahora hasta me gusta.

        El color es algo completamente subjetivo. Todos los colores pueden ser bonitos o feos, pero es una cuestión de matiz (hay rojos bonitos y rojos más feos, etc.). También depende de las modas, naturalmente.

        Lo del tuning creo que ya es harina de otro costal. Es una pasión pero ¿de qué calidad?

        • escargot

          Eso mismo… el color no indica nada. Igual eliges una furgoneta de un color o de otro dependiendo de la publicidad que le vayas a poner porque la quieres como vehículo de trabajo, ¿no?

          Y a lo mejor vas al concesionario y pides un coche de color X pero con las características que lo quieres lo tienen en color Y y a ti lo que te importa es el resto, así que por no esperar coges ese color que no te gusta tanto.

          Ninguna de las dos cosas hará que tu actitud al volante sea distinta.

          Los dos coches que suelo conducir son uno gris claro y otro granate. Corro más con el gris… ¿no debería ser al revés?

    • Alfa QV

      Siempre es bienvenido que se ayude a hacer un buen uso de las lenguas porque igual que en la seguridad vial, es fácil no hacer siempre las cosas correctamente. Gracias por tu corrección, no sólo has mejorado el artículo sino mi propia expresión oral y escrita. 😉

      • Alfa QV

        sino también*

  • nomar55

    Es curioso. Primeramente, en el post, se afirma que el color del coche no es importante; más tarde, yo mismo (en #3) digo que el color sí puede serlo, cosa que en #4 queda ratificado por Capreolus. En #8 vuelvo a poner en duda el grado de significación del color, cosa que vuelve a ratificar Escargot en #10.

    ¡Hemos dado una vuelta completa para no llegar a ninguna conclusión!.

  • 50894

    Sin animo de ofender, me encanta la parte de gente de musica trance y “bakaletas” por lo menos sabes el nombre de un estilo.
    Bueno obviando lo que te parezca o no la musica electronica y en referencia al articulo, cosas asi las veo a diario por desgracia y aun peor en su dia adelantando se me pego un coche a todo esto con radares a 80kmh y logicamente no adelantaba superando el limite sino a 80. El otro conductor segun salimos del tunel fue todo el tiempo a mi par junto a su amiguito partiendose el culo hasta que dieron un volantazo contra mi coche y tube que frenar pero aun asi siguieron esperaron a que llegase y me sacaron de la autopista menosmal que el arcen tenia casi el espacio para un coche.

    La lastima es que con tanto nervio no mire la matricula, sino ya estaria en la carcel o al menos pagando por conducción temeraria.

    • escargot

      Una pena. En tu caso imagínate lo bien que habría venido que hubieras tenido una cámara enganchada en alguna parte del coche (hay un camionero que se dedica a grabar este tipo de pirulas)… anda que no lo pienso yo veces.

      Burradas veo a montones, luego las cuento en casa y no me creen. Creo, o quiero creer, que la mayoría son despistes. Pero me han hecho unas cuantas a verdadera mala fe. Y esas veces no ha habido ni fiesta, ni música, ni tuneo. Precisamente en mi comentario 1 de este artículo contaba una de ellas. El pique es malísimo y lo puede tener cualquiera.

  • enforex

    Así sucede cuando pasa.