Velocidad máxima aconsejada… ¿le hacemos caso?

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Una recomendación es algo muy sencillo: es un consejo que, desde la experiencia, se nos da para que tengamos en cuenta a la hora de afrontar una situación. Cuando nos encontramos la señal de velocidad máxima aconsejada solemos reaccionar de diversas maneras, y aprovechando una pregunta que nos ha hecho llegar al formulario Sergio R (un saludo), vamos a comentar un poco los diferentes tipos de reacción que se pueden dar.

Primero, he de decir que en este país se dan muchos consejos, pero se aceptan pocos. Todos nos creemos, más o menos, autosuficientes, y sobre todo con la suficiente experiencia como para aconsejar a los demás. En el caso de la conducción, esto casi es ley matemática, y cuando se juntan en el mismo coche un conductor novel, con un pasajero experimentado… pasa lo que pasa.

Nosotros estamos aquí para muchas cosas, y algunas son ofrecer consejos para mejorar nuestra seguridad vial, para concienciarnos sobre ciertos temas, y también para informar sobre novedades. En ocasiones nos atrevemos a aconsejar a los conductores noveles, y uno de los consejos que más valoramos es que el conductor novel es un conductor, y como tal hay que dejarlo hacer. Al lío.

¿Qué nos dice la señal de velocidad máxima aconsejada?

Es una señal de indicación que

Recomienda una velocidad aproximada de circulación en kilómetros por hora, que se aconseja no sobrepasar, aunque las condiciones meteorológicas y ambientales de la vía y de la circulación sean favorables. Cuando esté colocada bajo una señal de advertencia de peligro, la recomendación se refiere al tramo en que dicho peligro subsista.

Es decir, se hace una recomendación a pesar de que parezca que no haya malas condiciones más adelante, o sea, se nos dice que vayamos como máximo a determinada velocidad como consejo; en caso de tramo peligroso se nos recomienda también bajar la velocidad con respecto a la máxima permitida. En resumen, se nos está dando una indicación de cuál sería la velocidad adecuada, que como sabemos, no tiene que ver con la velocidad máxima. Desde otro punto de vista, nos dicen a partir de qué velocidad puede que ésta sea inadecuada.

Vaya lío, ¿no? Entonces, ¿qué hacemos? En este caso, la decisión es del conductor. Es él quien lleva el coche, y debe adecuar su velocidad a las circunstancias y a su propio estado psicofísico. Es el conductor quien decide si hace caso del consejo, o no, pero lo que está claro es que el copiloto, por muy experimentado que sea, debe respetar al conductor y no hacerle sentir una inseguridad que es, como su palabra indica, poco indicada para la conducción.

La recomendación se puede estar haciendo por mil motivos:

  • Vamos por una carretera de montaña, con buena visibilidad, curvas no demasiado pronunciadas, poco tráfico… pero tras un par de curvas enlazadas la cosa se complica y pueden aparecer espesos bancos de niebla sin previo aviso.
  • Pasamos por un tramo en el que las heladas sorprenden hasta a los vecinos de la zona algunos días al año.
  • Circulamos por una zona abierta en la que nos puede salir al paso un venado.

Es decir, poco tiene que ver la velocidad máxima permitida con la máxima aconsejable. Esta última se puede estar indicando para que sepamos que, si pasa algo imprevisto, vamos a ir a una velocidad suficientemente tranquila como para reaccionar a tiempo, y con final feliz.

La duda de Sergio era, resumida, como sigue: “Cuando aparece esta señal lo correcto es circular a la velocidad indicada, ¿no? Sea de 60, 80 o cualquier otra. ¿En caso de no hacerlo es sancionable?”. La respuesta es que se ha de circular a la velocidad adecuada. Sé que es una respuesta aparentemente vacía, pero no te va a sancionar nadie si no ajustas tu velocidad a la indicada. Otra cosa es que sea “mejor”, o más “seguro” bajar tu velocidad.

En cuanto a los demás conductores, si no reducen su velocidad tendrán sus razones. Cada conductor debe juzgar la velocidad a la que está circulando de forma segura, el error es imitar a los demás si no nos sentimos seguros. Y en cuanto a los copilotos, pues tres cuartos de lo mismo: no están conduciendo, y sin querer ser groseros, si no van a respetar eso hay mucho transporte público esperando.

  • Borja

    Yo creo que las más inútiles son las de 100, que creo que nadie respeta. Nunca me he arrepentido de ignorarlas.
    Donde la cosa cambia es en las señales por debajo de 100. Hay veces que, en una carretera de montaña, no has hecho caso al 60 y has ido a 80. No es que hayas muerto en el intento, pero no te has sentido a gusto y hubieses preferido haber bajado aun más tu velocidad.