Tuning: ¿jugarse el cocido?

Honda Civic

De antemano quiero avisar, que el motivo de esta entrada no es juzgar, si el movimiento denominado tuning y las modificaciones que la gente hace en su vehículo son justificables o no. Entiendo perfectamente que es una forma de expresión, de desmarcarse del resto, de hobby y de gastar dinero. Ahora bien, siempre y cuando se cumplan las homologaciones, no por ellos, sino por el resto de los usuarios a los que puede poner en peligro.

Pero es que también, a veces, y sobre todo si hablamos de chavales que quieren hacer su coche un poco más racing, toman decisiones desde mi punto de vista, absurdas. La verdad es que en las dos modificaciones más comunes que voy a tratar (asiento y volante), no encuentro beneficios, y si multitud de problemas y peligros. Os invito a que por favor, me comentéis las cosas buenas que implican estos cambios.

Asientos

Empezando con los asientos, lo normal que se suele hacer es cambiarlos por uno de tipo bacquet, porque claro, agarra mucho más el cuerpo y puedes pilotar más al límite… Cómodos no son más que los de origen, a no ser que tu coche traiga una silla de playa por asiento. Hazte 600 kilómetros en uno deportivo y en uno normal y luego hablamos, mientras estás en el fisioterapeuta.

Pero también estos asientos hacen que te sientes más abajo. Algo muy bueno para bajar el centro de gravedad si eres Loeb. Si no, lo que pierdes es visión de la carretera. No hay cosa que más gracia me haga que ver jóvenes de tamaño digamos, reducido, a los que a duras penas se les ve la cabeza a la altura de la ventanilla. Y más ahora que cada vez la cintura de los coches es más alta.

Otra magnifica idea al cambiarlos es que así desaparecen los airbags laterales. Total, si no sirven para nada. El nuevo asiento tiene una estructura más cerrada que ya de por si repele los golpes, me imagino. Y por último, es que encima, el coche no supera la ITV si no están homologados. Vamos, que vas completamente de ilegal y jugándote la vida.

Volante

Y hablando de jugarse la vida. El volante de origen es horrible. Con él uno no tiene tacto ni nada. Hay que poner un buen volante de tres radios perforados (peso muy importante), con la tira de cinta aislante (amarilla o roja, según las preferencias de tu equipo) para saber si está el volante recto, no vayas a salir del parking con el girado y no te des cuenta.

Claro está, el airbag ha pasado a mejor vida (siempre puedes usarlo de cojín para las ampollas que te saldrán en los cuartos traseros con tu bonito bacquet). Lo bueno de tener estos volantes, es que dan una manejabilidad al coche y te proporcionan unos reflejos (algo así como la pegatina de FR, que creo que da 20 caballos más al coche), tales que no tienes accidentes, y de ahí la inutilidad del airbag.

Y por supuesto, el volante lo más cerca de la cara, para ganar en rapidez de reacciones. Y así, cuando por desgracia tengas un golpe, el asiento se te desencajará de las guías originales que habías dejado y te comerás todos y cada uno de los radios del volante (menos mal que no engordan porque son ligeros). Lo bueno de tenerlo tan próximo, es que casi no te da tiempo a coger velocidades increíbles con la cara, y el impacto será menor, ¿no?

Fotos | Simoni Racing, Forodetalles, Mercadotuning