Mirando por la ventana con el teléfono en la mano, esperando
Sobresaltada, apaga el impertinente despertador que ha abortado su sueño. Pero en vez de suplicar los sempiternos cinco minutos más, hoy salta de la cama con una sonrisa en la boca. Porque lo que le depara el nuevo día no es la rutina diaria de trabajo y estudios. No, hoy es ese día de la semana. Hoy va a ver su amor.
No hay tiempo que perder. El plan es pasar el día juntos en un romántico picnic, así que pasará a buscarla pronto. Y hay mucho trabajo de reconstrucción femenina que abordar delante del espejo. Rauda, se despoja del camisón y se mete en la ducha.
Con las últimas gotas del champú especial reparador resbalando por sus sienes, cierra los ojos soñando en el día que van a pasar. El merendero escondido en la sierra debe estar precioso en esta época del año. La última vez se cruzaron con unos jinetes… ¡qué hermoso era aquél caballo blanco! Si hay suerte, a lo mejor hoy pueden volver a verlo.








El dato es demoledor: las distracciones causan el 39% de los accidentes de tráfico en España. Justo el doble que el exceso de velocidad. Pero, como ya hemos comentado varias veces, señalar al conductor que excede unos límites de velocidad puestos a la bartola es lo fácil, y por lo tanto, lo que muy a menudo se hace. Parece que los únicos despitados que hay no son los conductores…

