
Estamos en la recta final hacia las fechas navideñas y como todos los años, sin darnos cuenta, nos vemos metidos en esa especie de burbuja consumista. Se trata de la compra habitual pero con el añadido de la extra de navidad que incluye la visita programada a esas calles convertidas en centro comercial para que los peatones tengan donde meterse a sus anchas.
Pues bien, para no convertir a los coches en carrito de la compra, por parte de los responsables del tráfico, se activa un plan especial con restricciones sobre estacionamientos y de regulación del tráfico para poder acceder al centro de la ciudad. Hasta aquí, todo perfecto pero el problema viene cuando nos cambian la señalización y limitan o habilitan las zonas de parada y estacionamiento.
La afluencia de tráfico conlleva detenciones muchas veces justificadas, sin embargo, una parada en doble fila, un mal estacionamiento limitan aún más nuestras posibilidades de movilidad. ¿Qué diferencia existe entre parada y estacionamiento?, ¿sabemos estacionar correctamente nuestro vehículo?...











