
Hace ya un par de años os explicamos que Ford había creado los airbags para el cinturón de seguridad de los asientos traseros, y la semana pasada tuvimos la oportunidad de probarlos en Merkenich (Alemania) de la mano de dos ingenieros jefe de la marca que son unos entusiastas de la seguridad de los ocupantes y de los dispositivos de retención: Frank Heitplatz y Karsten Papendick.
La prueba se realizó con un prototipo de muestra montado en un asiento expuesto en un set y sin que para detonar el airbag hiciera falta una colisión (afortunadamente para mí), sino que un simple pulsador hacía las veces de centralita electrónica y le decía al cojín de aire cuándo debía inflarse. Toda una experiencia que me recordó a mi niñez, cuando me subía a las atracciones de la feria, aunque después de ver de cerca el airbag para el cinturón de seguridad me queda una sensación mucho más positiva que la de montarme en El Pulpo Saltarín.










