Evita el “dooring”: sube y baja del coche de forma segura cuando aparques en línea

Bajando del coche

Aunque muchos conductores lo odian, el aparcamiento en línea es a menudo más útil que otras formas de estacionar, ya que nos  ofrece mayor visibilidad al reincorporarnos a la marcha que si lo hubiésemos hecho en batería (sobre todo si lo hacemos de frente). Sin embargo podemos encontrarnos con problemas al bajarnos o subirnos al vehículo, por lo que debemos de hacerlo de una forma práctica y segura.

Los problemas del aparcamiento en línea

El aparcamiento en línea es sin duda la forma de estacionar que más problemas plantea al conductor, pero no sólo porque su ejecución requiere de mayor maniobra que otras. Al aparcar el coche de esta forma, a menudo nos veremos obligados a invadir la vía para subir o bajar del coche, con la falta de seguridad que ello puede suponer. Y es un problema con el que nos podemos encontrar tanto si somos el conductor como si somos alguno de los pasajeros.

Ante todo tenemos que tener claro que mantener la puerta abierta hacia la vía se puede considerar obstrucción de la misma. Por eso, si un coche colisiona con el tuyo mientras abres la puerta o la mantienes abierta, la culpa recaerá casi siempre sobre ti. Sólo quedaremos exculpados si se demuestra que el otro conductor estaba infringiendo expresamente alguna norma: circular marcha atrás, venir por la derecha en un cruce, no respetar un semáforo, invadir el carril contrario…

Por otro lado, la de acceder a nuestro coche y, sobre todo, la de abandonarlo son acciones que no están carentes de peligro. En España mueren cada año 150 personas por ser arrolladas al bajar o subir de su vehículo. Y en esta cifra no están incluidos los numerosos percances de ciclistas y motoristas que se estrellan contra una puerta abierta repentinamente; un fenómeno cada vez más frecuente (por el aumento de presencia de la bicicleta en la ciudad) y que ya ha sido bautizado con el nombre de “dooring”.

Pasos para bajar y subirse del coche con seguridad

técnica holandesa

Si eres conductor, trata de seguir siempre estos pasos de manera casi metódica, como el resto de pasos que te enseñaron en las prácticas para obtener el carnet de conducir. Son pasos muy sencillos, pero que pueden evitarte más de un problema serio.

  1. Si ves que el estacionamiento del lugar es en línea, trata de hacerlo siempre que puedas en el lado izquierdo de la vía. Con ello te asegurarás salir por el lado de la acera y no invadirás la calzada.
  2. Si no has podido aparcar en el lado izquierdo (que será la mayoría de las ocasiones), mira hacia atrás por los espejos retrovisores para comprobar que no viene ningún vehículo. Es una comprobación especialmente importante si hay tráfico cerca de la línea de estacionamiento, o si intuyes que pudiera haber ciclistas o patinadores en el área.
  3. Abre tu puerta cuidadosamente. A menudo, si la visibilidad es buena, basta con una pequeña apertura para alertar a posibles conductores de tu intención de salir. En ningún momento dejes de vigilar por el espejo retrovisor, o si lo prefieres gira el cuello hacia atrás para tener mejor visibilidad (los ojos no tienen puntos muertos).

A este respecto, es especialmente recomendable la conocida como “técnica holandesa” o Dutch Reach, que consiste en abrir la puerta con la mano derecha en vez de con la izquierda. Es una forma que puede resultarnos más incómoda,  y de hecho lo es: abriendo con la mano más alejada del tirador de la puerta (en vez de con la izquierda como hacemos comúnmente) nos obligamos a girar nuestro cuerpo y mirar de frente la zona detrás de nuestro vehículo.

La técnica holandesa recibe su nombre porque es la forma de abrir la puerta que se exige en los exámenes de conducir de los Países Bajos, y por ende, es habitual entre los conductores de dicho país.

  1. Por último, una vez compruebes que puedes abrir la puerta y salir del vehículo con seguridad, hazlo lo más rápido posible (con firmeza, nunca con un tirón) y ciérrala enseguida.

¿Y qué hay de los pasajeros?

abrir la puerta con cuidado

Los pasajeros, tanto el que va delante como acompañante como los que pudieran ir detrás,  deberían seguir una metodología similar, pues ellos tampoco están exentos de culpa en caso de producir algún accidente por abrir la puerta a destiempo.

  1. Esperar a que el vehículo esté completamente parado (en caso de que el conductor desee realizar tan sólo una detención o parada sin apagar el motor).
  2. Tratar de salir por la puerta que da a la acera siempre que sea posible, incluso si están en el lado contrario del asiento trasero y deben desplazarse por el interior del coche.
  3. Si esto último no fuera posible y se viesen obligados a salir por la puerta que da a la calzada, el que se siente en el asiento delantero de acompañante puede hacer uso del espejo retrovisor derecho tan sólo echándose un poco hacia adelante. A los que estén sentados en el asiento trasero y no puedan hacer uso de los espejos retrovisores, como conductor puedes indicarles tú el momento oportuno vigilando tú la vía.
  4. Independientemente de lo anterior, los pasajeros deberían aplicar la misma metodología de usar la “técnica holandesa”, abrir la puerta cuidadosamente y tratar de bajar y dejar la puerta abierta el menor tiempo posible.

¿Y qué hay de los bebés y niños?

Niños bajándose del coche

La cosa puede complicarse más aún cuando contamos con bebés a los que tenemos que sentar y anclar en la sillita, o con menores a los que tan sólo debemos ayudar a colocarse el cinturón de seguridad.

En el primer caso, siempre debemos acceder a la sillita desde el lado que dé a la acera, para poder colocar al niño debidamente y sin prisa. En el segundo, debemos tratar de educar a nuestros menores a subir siempre por el lado más seguro, abriéndoles la puerta correcta y ayudándolos a subir y a colocarse el cinturón.

En el peor de los casos, si tenemos que acceder al lado del asiento trasero más cercano a la vía, intentaremos en la medida de lo posible acceder desde el lado opuesto o incluso desde nuestra posición en el asiento delantero. El objetivo como siempre es tratar de evitar abrir la puerta que da a la calzada o mantenerla abierta el menor tiempo posible.

Dispositivos para evitar ser arrollados

En 2015 fue premiado en el Salón Internacional de la Movilidad Segura un dispositivo creado por un médico murciano para señalizar nuestra intención de abrir la puerta de nuestro vehículo por el lado de la calzada. Aunque está pensado para su uso en situaciones de emergencia en el cual nos vemos obligados a parar en el arcén de la carretera o autovía, su uso es bien aplicable en el caso de aparcar en línea en una vía urbana.

dispositivo seguridad

Se trata de una baliza horizontal de material reflectante que colocado en la chapa del coche a través de un imán, indican a los conductores que se aproximen a nuestro vehículo que existe un obstáculo y que deben apartarse y tomar una distancia prudencial para evitarlo. El indicativo se debe guardar en el interior del coche (generalmente en el respaldo del acompañante) y debe colocarse sin bajarse del coche, accediendo al exterior por la ventanilla.

Aunque está especialmente pensado para los cuerpos de seguridad y emergencia en carretera que se exponen a diario al peligro de ser arrollados al pararse en el arcén para atender alguna urgencia, su uso para particulares está igualmente recomendado por instituciones como la DGT o Protección Civil, pudiendo adquirir modelos desde los 18 euros.

Imágenes | Flickr / Sofía Salom, iStock / monkeybusinessimages, iStock/kzenon, iStock/IPGGutenbergUKLtd , Wikipedia/VinnyR,  Jody Steliga

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