¿Son los SUV los coches menos seguros del mercado?

SUV

SUV, VUD, todocamino, cross-over, utilitario deportivo, todoterreno ligero… Son muchos los nombres con el que nos solemos referir a este tipo de vehículo que combina elementos de turismo con elementos de todoterreno. Una categoría de coche que a pesar de las prestaciones que ofrece (más encaminado a su uso sobre el asfalto que fuera de él), también presenta características que ponen en duda su seguridad y le han hecho ganarse la fama de “coches poco seguros”.

Los SUV (Sport Utility Vehicle en inglés) se han popularizado en los últimos 20 años, sobre todo en Estados Unidos, aunque cada vez es más frecuente verlos en Europa y en España, presentando cuotas de mercado que crecen cada año de forma imparable. A pesar de los esfuerzos de la industria automovilística de lavar su imagen y de tratar de presentarlos como coches cada vez más seguros, lo cierto es que el SUV, por su propia condición de coches grandes, implican riesgos que debes tener en cuenta si estás pensando en comprar uno.

1. Diseño menos seguro de lo que pueda aparecer

Chasis de un SUV

Lo primero que pensamos cuando nos plantamos ante un SUV en el concesionario, probablemente sea la imagen de robustez y fortaleza que desprende, sobre todo en los modelos más pesados. Sin embargo no es oro todo lo que reluce.

Originariamente, los SUVs fueron ideados para tareas exigentes y trabajos intensivos en el campo de la construcción, el transporte, la agricultura…, y no para ser usados por familias y tratar de mantenerlas seguras. Es por ello por lo que fueron diseñados con un chasis de cuerpo separado típico de los camiones. Este diseño lo conservan aún los modelos más potentes del mercado, en contraposición de los modelos más “ligeros” (como los cross-over) cuyo diseño es más parecido a la de un utilitario, con una construcción unitaria.

Algunos estudios y testeos (como el del show británico Fifth Gear) han demostrado precisamente que los modelos basados en el diseño de camiones de cuerpo separado, ofrecen considerablemente menos protección a los ocupantes que los modelos de diseño más moderno de construcción unitaria, incluso en velocidades moderadas en torno a 60 km/h.

2. Menor visibilidad del entorno a pesar de la posición de mayor altura

Espejo retrovisor de SUV

Es hora de montarse en el vehículo y probarlo. Si no estás acostumbrado, las diferencias pronto se dejan notar en cuanto a visión; sí, te encuentras más alto y parece que tienes una mejor visión de la carretera y el tráfico. Sin embargo, dependiendo del modelo, esta posición de mayor altura puede darte problemas a la hora de percibir las señales de tráfico y semáforos, los intermitentes de otros vehículos, peatones

Además, cuando compruebes la posición de los espejos retrovisores, puedes encontrarte con numerosos puntos muertos en la visión trasera y lateral, lo que incrementa las posibilidades de dar un golpe o, peor aún, de cometer un atropello. No han sido pocos los atropellos de niños por parte de padres o familiares mientras maniobran en las inmediaciones del hogar.

Vale que actualmente existen las cámaras de visión trasera y que la gran mayoría de los modelos de SUV las llevan (si no todos). Pero éstas se han popularizado precisamente por la necesidad de resolver un problema endémico que presentaban estos modelos de vehículos.

3. Mayor espacio ocupado y menor margen de maniobra

Cadillac Escalade

Comenzamos a circular y es probable que nos encontremos con un nuevo problema: el SUV es más ancho y largo de lo normal, y ocupa una mayor parte de la vía en comparación con turismos normales. Y el espacio en la ciudad puede llegar a convertirse en un bien muy preciado en un país como España, donde muchos vivimos en grandes urbes con tráfico denso y escasas plazas de aparcamiento; o en ciudades y pueblos de bellos cascos históricos, que se caracterizan por sus calles estrechas y esos cruces con tan poco margen de maniobra.

Esto deja muy poco margen de error no sólo para nosotros sino también para peatones, ciclistas y otros vehículos. Lo que nos lleva a decir que los SUV también son un…

4. Peligro para los otros vehículos

SUV en marcha

Y no sólo por el mayor espacio que ocupan los SUV, sino sobre todo por su mayor altura y peso, que le confieren una mayor protección a los ocupantes del vehículo pero puede poner en un mayor riesgo a los de otros vehículos menores en caso de colisión, sobre todo con impacto lateral.

Algunos modelos de SUV ya han demostrado su inquietante habilidad por subirse al capó de determinados turismos en algunos casos de accidentes. Se trata de un problema denominado “incompatibilidad de impacto”, donde los puntos duros del chasis del SUV es mayor que los del utilitario convencional. Y no es sólo una cuestión de altura, sino también de peso, porque aumenta la inercia y la fuerza del impacto y multiplica los daños en los vehículos con menor altura y peso.

En Europa, donde los hábitos y las necesidades de conducción son muy distintas a las de Norteamérica, ya en 1971 el gobierno francés exigió modificaciones del enorme Ford Excursion para evitar que se subiera a los vehículos contrarios en caso de colisión, y en otros países europeos se han prohibido las defensas delanteras de acero que otros modelos llevan en EEUU y Australia como protección en entornos naturales.

5. Punto de gravedad más alto y menor estabilidad

SUV volcado

Algo que no notarás cuando montes en tu SUV es que su centro de gravedad será más alto que un utilitario común, lo que lo hace más propenso a volcar si te sales de la carretera o haces algún movimiento brusco. Las estadísticas de la Administración Nacional de Seguridad Vial de los EEUU muestran que mientras un turismo tiene una posibilidad del 10% de volcar en caso de accidente, la posibilidad de un SUV asciende a entre el 14% y el 23% (dependiendo del tipo de tracción). Y no eso, sino que en los accidentes de un solo vehículo (por distracción o pérdida de control por parte del conductor), la probabilidad de volcar se duplica.

De nuevo, los SUV se han equipado con sistemas de control electrónico de estabilidad como el ESP para reducir este riesgo, pero éstos funcionan principalmente en superficies planas y el 95% de los vuelcos se producen por golpear con elementos bajos, como un bordillo o un bache.

6. Sensación irreal de mayor seguridad y menor prudencia del conductor

Mujer hablando por teléfono al volante

Ya hemos hablado en alguna otra ocasión sobre la teoría de la “Homeóstasis del Riesgo Subjetivo”, que trata sobre la diferencia entre el riesgo percibido y el riesgo real, y sobre que los conductores tendemos a tomar actitudes más arriesgas cuando percibimos que las condiciones de conducción son favorables.

Algo similar puede ocurrirte cuando conduces un SUV. Estudios americanos revelan que muchos conductores tienen la percepción de que los todocaminos son más seguros que los utilitarios, y que no son tan necesarios las medidas básicas de seguridad. Así, hay más probabilidad de que el conductor de un SUV no se ponga el cinturón de seguridad o se ponga al volante con una copa de más.

Y sin embargo, los coches más seguros son SUV

SUVs

Pues sí, porque a pesar de todo lo que hemos dicho anteriormente, lo cierto es que hoy en día puedes comprar un SUV que esté entre los coches más seguros del mercado. Ya hemos hablado de que innovaciones como las cámaras de visión trasera o el ESP se desarrollaron de forma paralela a la popularización de los SUV.

Y es que a la industria automovilística le interesa que se vendan más SUV (son coches más caros) y los fabricantes tradicionalmente han invertido mucho en desarrollar medidas de seguridad activa y pasiva que paliasen las deficiencias de los SUV tradicionales.

Ya en el 2015, el coche más seguro según la Euro NCAP fue el Volvo XC90, un SUV con prestaciones casi perfectas que destacaba sobre todo por su 100% de valoración en asistencias de seguridad y un 97% en seguridad de ocupante adulto. Este año, la organización europea ha catalogado como segundo coche más seguro del 2016 al Volkswagen Tiguan, eso sí con unas menores valoraciones del 96% de fiabilidad en la protección al conductor, un 84% para los niños a bordo, un 72% para los peatones y un 68% en materia de asistentes a la seguridad; y en una meritoria quinta posición al Seat Ateca, con un 93% de fiabilidad en seguridad para el conductor, un 84% para los niños a bordo, un 71% para peatones y un 60% en asistentes a la seguridad.

Ficha VW

Ambos modelos galardonados incluyen innovaciones en materia de seguridad como el asistente de iluminación Dynamic Light Assist, que regula las luces de la carretera evitando deslumbrar a otros conductores, o el sistema de detección de ángulos muertos y de tráfico posterior.

Por su parte, el Insurance Institute of Highway Safety (IIHS) estadounidense ha concedido su calificación de Top Safety Pick a hasta 29 modelos de SUV, donde repiten modelos como el Volvo XC60 o el Mercedes-Benz GLE.

Volvo XC 60

Así que tranquilo, si estás pensando en adquirir un SUV, repasa la lista de estos vehículos y elige el que mejor se adapte a tus necesidades. Pero no olvides nunca lo que tienes entre manos y por supuesto no bajes nunca la guardia.


Imágenes | iStock | Fred-D, zhuzhu, demaerre, DarthArt, vasilvasspb, Vitaani, KatarzynaBialasiewicz, Highwaystarz-Photography.

Fuente| Euro NCAP

Fuente| Insurance Institute for Highway Safety

Fuente| Malcom Gladwell “Big and Bad”

 

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