¿Qué es un sistema de control de velocidad inteligente?

control de velocidad inteligente

A lo largo de la primera mitad del siglo XX, a medida que los automóviles iban ganando en potencia, fue creciendo también la preocupación por tratar de limitar la velocidad en la circulación. Así nacieron las primeras normativas, las señales de tráfico y los controles de velocidad con agentes de policía y radares. Pero nos encontramos con que los conductores no sólo excedemos los límites por afán de velocidad, sino que a menudo los superamos por simple descuido o por desconocimiento del límite real de la vía por la que circulamos.

Es en este punto cuando surge la tecnología para ayudarnos a mantener la velocidad adecuada. Llegan así los asistentes de navegación externos (popularizados con el boom del smartphone) y los sistemas integrados en nuestro vehículo. Estos últimos han conocido su último episodio con el Control de Velocidad Inteligente.

Fijar la velocidad a la que queremos circular

Hoy en día conocemos los limitadores de velocidad, los sistemas de control de velocidad de crucero (CC o Cruise Control) y los sistemas de control de crucero adaptativo (ACC). Uno a uno se han ido popularizando en marcas y modelos a medida que la tecnología se iba perfeccionando y abaratando. Veamos en qué consiste cada uno:

control de velocidad inteligente

Limitador de velocidad: No mantiene constante la velocidad, simplemente impide que se supere la velocidad que se ha programado, ni siquiera por despiste, por mucho que pise el acelerador el conductor (aunque suele desactivarse si se pisa a fondo, entendiendo que el conductor lo hace por alguna emergencia).

Control de Crucero (CC): En este caso lo que se automatiza es la función de aceleración. El conductor fija el crucero en la velocidad deseada y el sistema la mantiene sin que se pise el pedal. Puede superarse la velocidad si el conductor lo desea (por ejemplo, para realizar un adelantamiento), y desactivarse con freno si se debe aminorar la marcha.

Control de velocidad adaptativo (ACC) : A la función de mantener la velocidad constante se añade la de frenar si encontramos un vehículo delante circulando a menor velocidad que la nuestra. En este sentido podemos decir que el crucero se «adapta» a la marcha del tráfico, recuperando la velocidad inicial si sobrepasamos a dicho vehículo. Los ACC más avanzados son capaces de frenar incluso hasta pararse y volver a emprender la marcha desde cero, ideal para mantener la distancia de seguridad en los atascos.

El objetivo de estos sistemas ha sido el de automatizar determinadas funciones del conductor (en este caso acelerar y frenar), y no tanto la de ayudar a no sobrepasar el límite de velocidad. Son sistemas totalmente opcionales, el conductor es libre de activarlos o no, e incluso con el limitador de velocidad lo que se busca es el confort del conductor al no tener que estar pendiente de si sobrepasa la velocidad.

Los sistemas que leen las señales de tráfico

Pues bien, hay sistemas poco extendidos aún y que tienen un gran potencial de desarrollo en los próximos años. Son sistemas denominados «inteligentes» aunque las denominaciones pueden variar según el fabricante. La gran novedad de estos sistemas es que pueden saber con precisión la velocidad máxima de la vía por la que vamos circulando.

Esto se puede conseguir de dos formas:

1. Mediante una base de datos de límites de velocidad asociada a un mapa de carreteras, y la posición GPS del coche que le indica por qué vía vamos circulando. Es una función que podemos conseguir con dispositivos externos e incluso con aplicaciones para smartphone.

2. Mediante una cámara de reconocimiento de señales de tráfico, integrada en el vehículo, que lee la señal de límite de velocidad máxima en cada momento. Lo habitual es que esta cámara se combine con la base de datos GPS para contrastar la información.

control de velocidad inteligente

En los últimos años han ido saliendo al mercado modelos con sistemas que combinan estas y otras funciones complementarias. El hecho de que recojan la información sobre la velocidad máxima permitida, conlleva aceptar implícitamente la intención de acogerse a dicho límite legal, a diferencia de los anteriores sistemas que se basaban en el límite deseado por el conductor.

Así, podemos encontrar diferentes sistemas que aplican de diferente forma dicho límite:

Asistencia de velocidad: El sistema informa al conductor del límite de velocidad máxima en ese tramo, por ejemplo mostrándolo en el cuadro de instrumentos. Esto viene bien para que el conductor no supere el límite por un descuido o despiste, por ejemplo porque no se acuerda bien de la última señal que vió. En caso de superarla puede sonar una pequeña señal acústica para llamar la atención del conductor. Algunos sistemas de navegación GPS ya incluyen esta función.

Control de crucero adaptativo inteligente (iACC): Con el Control de Crucero activado, el conductor es reportado igualmente de la velocidad máxima de la vía. Pero en caso de exceder el límite, el conductor puede indicar al sistema con sus mandos que adecúe la velocidad de crucero al límite correcto.

Asistente de Velocidad Inteligente (ISA): Es el sistema más riguroso, pues adecua automáticamente la velocidad del vehículo al límite establecido en la vía. En este caso, el conductor delega absolutamente toda las funciones de los pedales al sistema, proporcionándole más comodidad al volante y evitándole estar pendiente de los límites de velocidad.

El ISA, una medida de seguridad que llega con polémica

A pesar de las indudables ventajas de los sistemas de control de velocidad inteligentes, cuenta aún con algunos detractores en la propia industria de la automoción. El motivo es que, según la patronal de los fabricantes de automóviles, la tecnología de reconocimiento de señales está en fase de desarrollo y comete aún numerosos errores de lectura.

La polémica se agudizó cuando el Parlamento Europeo votó a favor de incluir el ISA en los nuevos estándares de seguridad para vehículos vendidos en la Unión Europea. Como concesión a la patronal, el Parlamento aceptó la posibilidad de que el sistema pueda desactivarse por el conductor. Pero de aprobarse la iniciativa por parte de los estados miembros, los fabricantesestarían obligados a incluirlo de serie en todos los nuevos vehículos a la venta. Además de suponer un importante cambio en la forma de circular por la carretera, el ISA según estudios, podrían salvar hasta 25.000 vidas sólo en la Unión Europea entre 2022 y 2037.

En Circula Seguro | Seamos conscientes de la velocidad y sus riesgos