¿Qué es un carril VAO?

Carril BUS-VAO

Aunque hace ya tiempo que pueblan los manuales del conductor con que se estudia en las escuelas de conductores, los carriles VAO son todavía una rareza en nuestras carreteras. Se fundamentan en la necesidad de racionalizar el transporte de personas hacia las grandes ciudades, aunque de momento sólo están implantados en las entradas de Madrid, Barcelona y Granada.

En el Ministerio de Industria proponían dotar con este tipo de carriles a toda ciudad española de más de 500.000 habitantes. De momento, son más bien pocas las ciudades que cuentan con esta infraestructura. En la actualidad se estudia la posibilidad de un carril BUS VAO en Tenerife y poco más. Estos carriles tienen ciertas particularidades a la hora de utilizarlos.

Quién puede usar un carril Bus-VAO

La idea en la que se concreta el carril VAO es aminorar el uso de los vehículos en las ciudades. Si un turismo va ocupado por una sola persona, para que lleguen a la ciudad cinco personas hay que meter con calzador cinco vehículos. Si en vez de eso motivamos a las personas para que llenen los coches, habrá menos vehículos dentro de la ciudad. Y si a esos vehículos les damos un carril específico que pueda ir más ligero que los demás, tendremos servida la motivación.

Los carriles VAO, pues, deben su nombre a que son carriles para Vehículos con Alta Ocupación. Se fija un número mínimo de ocupantes, se señaliza el carril explicando cuántas personas deben viajar a bordo del vehículo para poder emplear el carril y quien lo cumple puede marchar por el carril VAO, que es más ágil que los demás. A ver, como idea es impecable. Se reduce el número de vehículos sin eliminar la flexibilidad que da el transporte privado. ¿Qué más se puede pedir?

Por ley, la utilización del carril VAO queda limitada a:

motocicletas, turismos y vehículos mixtos adaptables, y está prohibida, por tanto, al resto de los vehículos y conjuntos de vehículos, incluidos los turismos con remolque, así como a peatones, ciclos, ciclomotores, vehículos de tracción animal y animales.

Eso, de entrada. Claro, que también:

los carriles para VAO podrán ser utilizados por los vehículos autorizados de acuerdo con el párrafo anterior, aun cuando sólo lo ocupe su conductor, si el vehículo ostenta la señal V-15, y por autobuses con masa máxima autorizada superior a 3.500 kilogramos y autobuses articulados, con independencia de su número de ocupantes, en las mismas condiciones de circulación establecidas para los VAO, de forma simultánea si así se indica.

De ahí que a menudo se hable de carril BUS-VAO, y es que no tendría mucho sentido hablar de la racionalización del transporte de personas sin tener en cuenta los autobuses, aunque vayan de vacío, ya que siempre pueden enviarse a la ciudad para volver cargados hasta los topes.

Señal V-15

Además, un vehículo mixto adaptable puede ser la típica furgoneta a la que se le instalan asientos para llevar pasajeros (una Berlingo, una Kangoo, algo así), y la lista de vehículos que pueden usar el carril VAO se amplía a los vehículos prioritarios en servicio de urgencia, como pueden ser los de Policía, Protección Civil y Salvamento, las ambulancias y los vehículos de bomberos, y también a los vehículos de mantenimiento de la vía, no vaya a ser que los operarios tengan que reparar una barrera bionda del carril VAO y se vean obligados a subirla a un autobús para poder llegar hasta la zona de obras, algo que no tendría demasiada lógica.

Por su parte, la señal V-15 es la que acompaña estas líneas, y hace referencia a los conductores con discapacidad física, a los que se les da un cierto beneficio en materia de movilidad. Además, desde el 2015 los vehículos eléctricos pueden usar el carril VAO aun no cumpliendo el requisito de ir con todos los ocupantes que se marquen en cada momento, una buena idea para fomentar el uso de los vehículos poco contaminantes, que ya se sabe que Europa ha marcado el camino para eliminar los carburantes fósiles de las ciudades.

carril-bus-vao-madrid

De todas formas, ahora la duda está en saber si al final, con tanto vehículo admitido, los carriles VAO tendrán razón de ser o si se convertirán en abarrotadas ratoneras viales. Porque, a todas estas, para preservar la exclusividad del carril se tiende a enclaustrarlo con todo tipo de elementos de separación, de manera que el primer día que se produzca un choque en cadena dentro de un carril VAO los hay que van a pasar apuros para llegar a su destino a una hora razonable.

Un éxito de uso, pero todavía poco implantado

A pesar de la reticencia de muchos usuarios, los datos de uso hacen pensar que estos carriles podrían ser una de las soluciones a los atascos en los accesos y salidas de las grandes ciudades. Algunos de sus detractores afirman que tiene poco uso. Sin embargo, no es así. En el caso de Madrid, el carril bus-VAO de la A6 entró en funcionamiento en 1991. Y en tan sólo ocho años después de su puesta en marcha el porcentaje de coches con un solo ocupante había descendido al 47%. Además, la ocupación media de los coches pasó de 1,36 a 1,61 en 1999.

El acceso a Barcelona desde las comarcas del Vallés, por la C-58, se puede hacer por un carril Bus-VAO. En 2013, era unidireccional y ya había alcanzado su nivel de ocupación óptimo. Ahora, con un carril por cada sentido y estando abierto las 24 horas del día tiene un tráfico de casi 7.000 coches diaros.

Pero estos no son los únicos carriles de este tipo que hay en España. También están los carriles izquierdos de ambos sentidos de la carretera GR-3211 (kms. 0,115 al 1,410, en sentido creciente y 0,105 al 1,530, sentido decreciente), en Granada. Además, se estudia su implantación en Tenerife, en la TF-5.

Efectivamente, no son muchos los carriles de este tipo implantados en nuestro territorio. Y es que no son infraestructuras de fácil creación y tiene un coste inicial elevado. Por ejemplo, el de la C-58, que mide 6 km de largo y tiene dos carriles costó 81 millones de euros.

Fotos | EURIST e.V
(Gracias, escargot, por la sugerencia)

(Post actualizado el 27 de octubre 2016 por Daniel Murias)