¿Qué es el TCS?

Carretera
Seguimos con nuestro Glosario de Sistemas de Seguridad Vial con una nueva entrega. Esta vez vamos a hablar del TCS, o control de tracción, de dónde surge y qué hace para facilitarnos la vida en el coche. Este debe de ser uno de los sistemas más interesantes que me he encontrado. No se debe confundir con el ESP puesto que funcionan de manera diferente y sirven para enmendar situaciones distintas.

Comenzamos con la definición “hablando en plata”: el control de tracción previene a las ruedas motrices de patinar sobre el asfalto, ya sea arrancando en una superficie deslizante o en cualquier otra situación. Para ello utiliza la información recabada por los sensores que forman parte del sistema ABS. Esto me suena a ESP, ¿no…?

Pues no. Comparten sensores (que es, al fin y al cabo donde se recoge la información), y a bajas velocidades puede parecer que hacen exactamente lo mismo, pero sus objetivos son diferentes: el TCS tiene como fin último evitar que las ruedas motrices deslicen sobre el asfalto; el ESP tiene como objetivo mantener la trayectoria actuando sobre cualquiera de las cuatro ruedas. Parece lo mismo, peor no lo es, ¿verdad? Aunque cuesta a veces diferenciarlo.

Un predecesor probable en coches de tracción trasera y altas prestaciones de los sistemas de control de tracción son los diferenciales, específicamente los diferenciales autoblocantes (concretamente, el primer sistema fue creado por Porsche en 1932). La idea detrás de este sistema diferencial es algo diferente a la idea del control de tracción tal y como lo entendemos, pero a ver si con un ejemplo queda algo más claro:

En una situación off road, es probable que una de las ruedas motrices quede en el aire (imaginad cualquier situación con baches bien dotados, sin ir más lejos). En ese caso, con un diferencial estándar, la rueda en el aire va a recibir el 100% de la potencia, mientras que la que está en contacto con el suelo, 0. Para evitar este caso, el diferencial autoblocante impide estas desigualdades y se asegura de tener “alimentadas” todas las ruedas motrices con su “ración” de potencia.

Esto es un control de tracción, pero es tan rudimentario y aparentemente en contradicción con nuestra idea inicial, que lo dejamos en proto-control de tracción. Los sistemas modernos actúan en los frenos o en la inyección (veremos en qué en cada caso) para igualar la velocidad de rotación de las ruedas. Es decir, comparten con el ESP la “atención” sobre los sensores del sistema ABS para detectar diferencias significativas de rotación.

La diferencia clave con el ESP es que el objetivo es neutralizar el deslizamiento (el exceso de rotación con la consiguiente pérdida de adherencia) sin tener en cuenta el conjunto de las cuatro ruedas. Si circulamos a (relativamente) baja velocidad, el TCS actuará sobre el sistema de frenos de la rueda que desliza, independientemente de las demás. Así, reduce su rotación lo suficiente.

A velocidades más altas, actuar sobre el freno de una rueda puede desestabilizar el conjunto (y aquí entonces entraría el ESP para salvar la bola de set), así que los sistemas TCS actúan sobre otros elementos del sistema. Lo vemos en este mini resumen final:

  • Reducir o suprimir la secuencia de chispa a uno o más cilindros
  • Reducir el suministro de combustible a uno o más cilindros
  • Aplica fuerza de frenado a una o más ruedas

Diccionario de sistemas de seguridad del automóvil

TCS, control de tracción

Sistema de control del deslizamiento en las ruedas motrices, que puede actuar aplicando fuerza de frenado a una o más ruedas, o reduciendo la cantidad de potencia de forma selectiva.

También denominado:

ASR, TRC, TSC

Relacionado con:

ABS, ESP

Inventor / Año:

Buick/1971

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En Circula Seguro | ¿Qué son las luces adaptativas y automáticas?, Glosario de sistemas de seguridad del automóvil

Foto | Alexander Norman

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