Pues en Alemania no hay límites y…

Autobahn A20

… y tienen menos accidentes que aquí. Esta es la típica respuesta que suele dar la gente que no sabe exactamente de que habla después de escuchar argumentos tan irrefutables como los que nos planteó Jaume en su serie sobre la diferencia entre ir a 120 o a 150.

Digo que la gente no sabe porque muchos de ellos hablan de oídas sobre la red de autopistas que comunican Alemania, conocida como la Autobahn. La inmensa mayoría de ellos nunca la han pisado, es más, no la han visto ni en fotos, ni se han tomado la molestia de ver una desde el Google Maps. Y claro, se imaginan una carretera, recta, de tropecientos carriles para cada sentido, muy ancha. Y te suelta eso de: es una locura salirse al carril izquierdo si por lo menos no vas a doscientos. Ya, claro… pues yo he debido ir por una comarcal…

Allá por el 2004, un par de amigos y yo nos liamos la manta a la cabeza y nos fuimos a ver el Gran Premio de la República Checa de MotoGP, que se celebra todos los años a mediados de agosto. Montamos en el coche y después de una panzada de 2.400 kilómetros y algo más de veintidós horas llegamos a nuestro destino. Para ello, atravesamos primero Francia y luego Alemania, circulando por norte el de Stuttgart hasta Nümberg, donde cruzamos la frontera.

Puede que no nos acercásemos a Berlín, ni a ninguna otra ciudad inmensa, pero si hicimos de Este a Oeste y luego al revés, unos 800 kilómetros por autopistas sin límite de velocidad, y visualmente no son muy distintas a las de aquí, hasta que luego te informas un pocoy ves que no tienen nada que ver.

Pensaréis que estoy loco, pues si la Autobahn alemana no es muy diferente a las autopistas de aquí, estoy tirando piedras sobre mi tejado. Pues no, porque realmente lo que diferencia nuestras autopistas de las alemanas es la señalización, la circulación y la construcción.

Autobahn

Aunque en la mayoría de las autopistas europeas hay limitaciones de velocidad, en Alemania esta limitación no existe en algunas zonas y está condicionada al propio conductor. Él es el encargado de decidir en función del clima, la visibilidad y el propio vehículo que conduce, cual es la velocidad más adecuada. Pero claro, la Educación Vial alemana y la nuestra…

Una vez metido en harina y en zonas sin límite, un kilómetro antes de una incorporación o salida y hasta un kilómetro después de esta, existe una limitación de 130km/h que todos, y repito, todos respetan rigurosamente. Con ello se evita encontrar un vehículo en plena aceleración y todavía a velocidad reducida. Además, los camiones tienen prohibido el adelantamiento excepto en zonas destinadas a tal efecto entre las diez de la mañana y las ocho de la tarde (hablo de memoria, puedo estar equivocado en cuanto a la exactitud de las horas). De esta forma, tampoco te encuentras vehículos circulando con grandes diferencias de velocidad en el mismo carril.

Por último, la autopista esta hecha para aguantar. Los alemanes, si pudiesen hacer las tuberías macizas para que durasen más, las harían. Si en una autopista normal, las distintas capas de relleno y asfalto alcanzan un grosor de 35cm, los alemanes llegan hasta setenta u ochenta centímetros. La mayoría, son sólo de dos carriles para cada sentido y el tercero aparece en alguna subida, para facilitar el adelantamiento entre camiones.

La aparición de baches es muy poco frecuente y se reparan inmediatamente (su flota ADAC de ayuda en carretera y conservación es una de las más efectivas del mundo). Y por último, la orografía ayuda mucho, pues su planitud les permite hacer curvas con radios muy amplios.

Definitivamente, las comparaciones son odiosas.

Fotos | Wikipedia, Dustpuppy
En Circula Seguro | La diferencia entre 120 y 150