Pre-Drive C2X, automatismos contra el efecto acordeón

Sistema Pre-Drive C2X

El proyecto Pre-Drive C2X intenta crear un automatismo que nos ayude a evitar el efecto acordeón en la carretera. Como resulta que la tecnología evoluciona día a día para hacer nuestra movilidad más segura (que se lo cuenten a los de los coches Google, ¿verdad?), hoy nos vamos a dedicar a explicar qué es y cómo funciona el sistema Pre-Drive C2X.

De hecho, el Pre-Drive C2X no es más que una aplicación similar a las de la tecnología C2C, esa que permite que los vehículos se comuniquen entre sí y discutan la jugada en aras de una mayor seguridad y fluidez en la circulación. Este tipo de aplicaciones van a estar presentes cada vez más en nuestros coches, de manera que en unos años serán tan comunes como hoy lo son los principales sistemas electrónicos de seguridad, así que vale la pena asistir al nacimiento de todo esto, ¿verdad?

Ya dijimos que uno de los problemas asociados al efecto acordeón es la sensación de imprevisibilidad por parte del resto de conductores, que de repente se encuentran con la velocidad de los vehículos que tienen delante disminuye, en ocasiones de forma drástica. Bien, pues el sistema Pre-Drive C2X permite avanzar esa información para que el conductor sepa que más adelante se está gestando una retención.

Tal y como vemos en esta simulación, los coches que reducen su velocidad por debajo de los 20 km/h envían una señal al resto de los vehículos situados en medio kilómetro a la redonda, de manera que los conductores pueden adaptar la velocidad a la nueva situación. De hecho, es posible programar los coches para que no puedan acelerar más en estas situaciones, pero entiendo que siempre es más deseable dejar esta opción en manos del conductor.

El sistema también prevé la comunicación del coche no sólo con otros vehículos sino con cualquier elemento de la red viaria. De hecho, si las siglas C2C hacen referencia a la comunicación coche a coche (del inglés, car to car), C2X es un sistema de comunicación “coche a lo que sea”; también, ¿por qué no?, al centro de control de Tráfico.

Lo más interesante de todo es ver que no es necesario que todos los coches vayan equipados con este sistema de comunicaciones, ya que los que sí que están conectados son lo que se encargan de dar a la vía una velocidad de circulación acorde con el problema que se encuentra más adelante. ¿Quién hablo de límites de velocidad variable? Con el Pre-Drive C2X cada coche conectado de alguna manera establecerá un límite de velocidad para el resto de los vehículos con el fin de evitar el atasco.

¿Puede triunfar un sistema así en nuestra red vial? Espero que sí, aunque sospecho que la ayuda que nos brinde la tecnología chocará de lleno con aquellos conductores que sólo se fían de lo que ven sus ojos, sin tener en cuenta que la información necesaria para conducir con seguridad y fluidez puede venirles desde otros muchos puntos, como por ejemplo los coches que hay más adelante.

De hecho, ese es precisamente uno de los problemas de los límites de velocidad variables: que los conductores no siempre creen lo que les cuentan las señales circunstanciales ya que a simple vista no ven ningún motivo que deba condicionar la velocidad a la que circulan. ¿Sucederá lo mismo cuando la limitación se la sugiera otro coche en vez de la Administración?

Más información | Comisión Europea
Vídeo | PTV Vision
En Circula Seguro | Cómo evitar el efecto acordeón en la carretera

  • angel

    para conductores con sentido si, aunque parezca raro en estos casos se llega más rapido yendo despacio que corriendo. eso es algo que cuesta creer

    • Antonio Serrano

      Seguro que ya has experimentado que es cierto: un flujo laminar de vehículos facilita una velocidad media más alta que si se produce un flujo turbulento en el que hay más diferencias entre los vehículos pero baja la velocidad promedio. Y encima aprovechando la inercia del coche, ahorrando consumo y circulando más tranquilo. Es como disfrazarse de tortuga para moverse como una liebre.

  • Antonio Serrano

    ¡Pues sí que evoluciona la tecnología! Me parece interesantísimo para todos los vehículos, pero sobre todo para los que más dificultades tienen para detenerse por su inercia: los vehículos pesados. Sobre todo pienso, más que en rectas, en zonas de bajada, con curvas, visibilidad reducida por el trazado, el clima… Coincido contigo en que muchos conductores sólo se fían de lo que ven sus ojos, e incluso algunos confían más en su intuición y experiencia (!)

    Por desgracia muchas veces estos dispositivos de seguridad se desarrollan para compensar nuestras carencias en la observación, la anticipación o el control de las distancias. Yo lo veo como un refuerzo de las técnicas que acabo de mencionar, aunque habrá quien lo vea como una especie de piloto automático que le permita poner el control de crucero y… ya le avisará el sistema cuando haya retenciones.