¿Por qué somos agresivos al volante?

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La agresividad, aplicada a la conducción, la podemos definir como cualquier forma de comportamiento que directa o indirectamente intenta provocar, perjudicar o causar daño de cualquier tipo a otras personas que comparten la vía pública o mismo espacio por donde discurre el tráfico rodado. Por tanto, si volvemos a repasar los tipos o grupos de conductores, el perfil del conductor agresivo encajaría con la persona impulsiva e impaciente que a los mandos de cualquier vehículo, realiza acciones contrarias a las buenas prácticas de comportamiento en sociedad, con actitud negativa a la conducción y que afecta directamente al resto de usuarios.

Frenar repentinamente el vehículo para provocar que el de atrás frene bruscamente, gritar al conductor del vehículo que tarda en realizar un estacionamiento o maniobra por falta de espacio, incorporarse bruscamente en el carril provocando el frenado del vehículo que circula por la vía principal, aproximar el vehículo a la parte trasera del que nos precede, estacionar el vehículo de forma que impida a los ocupantes del vehículo de al lado abrir alguna de sus puertas, etcétera…, son comportamientos agresivos en la conducción que pueden ser la antesala de un incidente no deseado pero sí, muchas veces, provocado por nosotros mismos.

El vehículo como trinchera y defensa ante los malos

Imagen del vehículo "anti zombies" elegido y diseñado para la serie de cine y televisión The Walking Dead

Imagen del vehículo “anti zombies” elegido y diseñado para la serie de cine y televisión The Walking Dead

La conducción abarca una parcela de nuestra vida diaria por los frecuentes desplazamientos que tenemos que hacer para ir y volver del trabajo o dentro del trabajo para cumplir con nuestras obligaciones. Pasamos demasiado tiempo viendo el cristal delantero de nuestro vehículo y puede causarnos cansancio y fatiga. Si a las condiciones inherentes a dicha labor le añadimos las situaciones personales y las estresantes de la red vial como, por ejemplo, el ruido ambiental, las múltiples presiones a que se ven sometidos los conductores por la complejidad de nuestra movilidad quizás entendamos el motivo o las causas del comportamiento o reacción violenta de algunos conductores.

Los psicólogos lo llaman desindividualización, es decir, cuando la multitud cambia las normas de comportamiento y también lo que sucede cuando las normas sociales se retiran porque las identidades se ocultan como, por ejemplo, el típico vehículo con los cristales tintados en donde su conductor o pasajero no se da a conocer o simplemente no se le ve y donde su fechoría podría estar, incluso, motivada por la creencia de protección y defensa que nos proporciona el vehículo. Una teoría que está basada en un experimento americano basado en la identidad oculta donde la máscara en la fiesta de Halloween, incitaba a los niños a dejarse llevar por el comportamiento de los demás, incluso, en conductas poco habituales o incívicas.

En definitiva, somos agresivos al volante porque la agresividad aparece como una cualidad de la persona, por desgracia, muy permanente en vídeo juegos, cómics, películas y anuncios que diariamente nos invaden en los medios de comunicación. Vamos al fútbol y se palpa la agresividad como ingrediente del espectáculo predispuesto a animar al equipo anfitrión a costa de descalificar al contrario. La cara contraria de la conducción agresiva es el resultado negativo que desemboca en riesgo para el que la ejerce y encima para el resto de usuarios que pueden ser o no afectados. Por lo tanto, una buena terapia sería aplicar el dicho conduce como eres cuando vamos a los mandos de cualquier vehículo o vive y deja vivir para que los demás no se vean afectados por un desajuste emocional puntual del conductor.

Un ejemplo de todo esto que estamos hablando lo podemos ver en este vídeo. Un clásico de Walt Disney en la que Goofy se transforma en un alocado Mr. Hyde. Pues bien, a pesar de su más de 60 años desde su estreno, la historia nos deja una gran enseñanza y no pierde vigencia para educarnos a ser mejores conductores.

Foto | State Farm
Vídeo | elpuniete
En Circula Seguro | Como conductores, ¿pensamos en lo que enseñamos a nuestros hijos?, La cortesía, esa gran desconocida en la carretera… ¿y fuera de ella?, Principios del comportamiento vial (y 4): la responsabilidad

  • Alfa QV

    YouTube está lleno de vídeos grabados por cámaras subjetivas que muestran todo tipo de temeridades, siniestros y actitudes poco seguras. Sin embargo no he encontrado ninguno aún que muestre como lo vería un pasajero, cómo un conductor agresivo se comporta ante diferentes situaciones comunes en la carretera. Quizás lejos de inducir a la reflexión se convertiría en un vídeo gracioso más de tantos que son difundidos a través de una conocida aplicación de mensajería instantánea. ¿No sería pues interesante que pudiéramos ver cómo nos comportamos cada uno de nosotros al volante?

    Por otra parte el vídeo que acompaña el artículo no es, tristemente, una exageración de la realidad, y una realidad que por cierto no se ciñe al habitáculo de nuestro coche. Todos nuestros actos están contaminados por la palabra “egoísmo”. Conviene dejarla atrás y dejar que la autocrítica nos dé los buenos días y las buenas noches.

  • Jose Fernandez

    Esta publicación es muy objetiva y educativa, ayuda a tomar mas conciencia cuando estamos al volante

    Aplausos!!!

  • rafaugm

    Disney hizo otros vídeos sobre la conducción con Goofy como protagonista, como éste en el que se habla de las entonces novedosas autopistas. Se describe cómo incorporarse a ellas y como circular:
    https://www.youtube.com/watch?v=8p7qM8abjM4