Pero si sólo fue un despiste

Ciudad

Desde hace un par de días, sigo el hilo en un foro de motos de los que pululan en la red, que me ha llamado bastante la atención. Independientemente de que el hilo trata sobre el proceso para el pago, recurso, puntos y demás trámites que lleva la sanción, lo que me llama mucho la atención es que la inmensa mayoría de gente que respondía al hilo veían como algo normal, fruto de un despiste, que el individuo hubiese sido cazado circulando a 81 km/h por casco urbano. ¡Bendito despiste!

La mayoría no comprende (y ahí es donde más estoy asombrado) que el límite de 50 km/h en ciudad es, quizás, el mejor pensado de todos. Puede ser discutible más o menos, algunos tramos de 80-90-100 y, por supuesto, el de 120 km/h en autopistas. Pero es que el límite en ciudad, debería ser sagrado.

En ciudad, Murphy funciona a pleno rendimiento: si algo puede salir mal, saldrá mal. Tenemos de todo: intersecciones, semáforos, peatones, transportes urbanos, bicicletas, patinadores, pintura deslizante… cientos de situaciones que se escapan a nuestro control. Y en muchos de los casos, la mayoría de lo que nos rodea es más débil que nosotros en caso de accidente. Y podemos seguir, pues no existen barreras de seguridad que eviten la salida de vía, ni las curvas están peraltadas, te puedes encontrar el asfalto húmedo por el riego de un jardín… y así, muchos otros factores.

Sin embargo, parece ser que lo primero a lo que se aferra la gente es: me despisté. Claro, un despiste de 81 km/h, o lo que es lo mismo, un despiste que supera en un 60% la velocidad máxima permitida en esa vía. Eso no es un despiste porque el velocímetro, casi con toda seguridad, marcaba una cifra cercana a los 90 km/h. Un despiste es poner el velocímetro a 65, llevar una caraja mental es ponerlo a 70, y de ahí para arriba es infringir premeditadamente el código de circulación.

Pero no acaban ahí las disculpas: yo circulaba con el resto de los vehículos, a su misma velocidad. Esta es buena, digno de un gran piloto de competición, que sería capaz de adaptar su ritmo al de los más rápidos. Uiss no, espera, que esto no es una competición, que es circular por ciudad. ¿Qué tiene que ver que el resto circule por encima de la velocidad máxima? ¿Ya me da derecho a mí a hacer lo mismo? Creo que no.

Lo que estos señores no acaban de entender es que en ciudad se producen muchos accidentes leves, pero leves para los coches. Ellos, como motoristas deberían saber que un golpe a 40 km/h acabará con sus huesos en el suelo. Y normalmente, las protecciones que usan la mayoría en ciudad y verano, brillan por su ausencia. No quiero ni pensar lo que les pasaría a 70 u 80 por hora. Pero no, es que van despistados y no pueden ir atentos al 100% de las señales (menuda retentiva si hay que recordarles constantemente el límite en ciudad).

Por último, lo que no saben estos señores es que cuanta mayor sea la velocidad en ciudad, mucho mayor es la contaminación acustica. Ciudades como Madrid, Barcelona, Valencia, Bilbao, con avenidas en las que nadie circula a la velocidad permitida, da verdadero asco caminar, por la cantidad de ruido que hay. Y es fácil de comprobar, estas mismas calles, por la noche o en verano con muy poco tráfico, son tan silenciosas como una en estrecha en el centro.

No sé, puede que me esté haciendo mayor, puede que ya venga de vuelta de todo, o que finalmente, me convierta en un viejo cascarrabias intolerante. Pero por lo menos, no caerá sobre mi conciencia el haber provocado un accidente en ciudad por un despiste de estos.

Foto | Carlos-Martínez