Nos vamos de vacaciones (y 5): Sentido común

Conduciendo

Nuestro vehículo circula sin ningún problema, pues hemos sido muy cuidadosos y lo tenemos en perfectas condiciones, hemos cargado y descargado el coche varias veces sin hacernos daño, el navegador y tú os entendéis perfectamente y llegáis siempre al sitio que teníais pensado gastando lo mínimo para que las vacaciones no hagan un agujero negro en la cuenta bancaria. Pero nada de esto nos sirve si seguimos siendo unos cabras al volante. Es necesario mucho sentido común.

Volvemos a hacer hincapié en ello, pero lo más importante es no sentarse al volante bajo una situación de estrés. Los niños, el perro, la suegra, la gente en la playa, el no encontrar sitio para dejar el vehículo aparcado… todo esto a medida que pasan los días se va acumulando y lo que podría ser una semana de relajación y disfrute, pasa a ser una semana de cabreos y tensiones.

Cuando transitemos por ciudades que no conozcamos, aun con la ayuda del navegador, es preferible utilizar los aparcamientos públicos que volvernos locos callejeando por lugares que no conocemos. Podemos acabar a varios kilómetros de nuestro destino en un momento. Además, hay que ser precavidos a la hora de fijarse en que lugar estacionamos el coche, para evitar llevarnos la sorpresa de que la grúa nos lo ha retirado al depósito. Una señal vial en mal estado, o una calle con circulación de vehículos de mercancías pueden darnos un disgusto considerable tanto a nosotros como al bolsillo. Incluso en el parking siempre tendremos nuestros objetos a salvo de miradas indiscretas y se lo pondremos un poco más difícil a los ladrones.

Acordarse siempre de programar el navegador antes de ponerse en marcha. Pensaremos en el recorrido que vamos a hacer y, si no estamos seguros, nos cercioraremos con un mapa de los de toda la vida. Es recomendable que el acompañante sepa manejar perfectamente el navegador, para poder introducir correcciones de última hora y evitar que nos despistemos y que además pueda acarrearnos una sanción.

Adios

El móvil, también es mejor que se lo demos a nuestro acompañante. Con cuatro adultos en un coche y cuatro móviles, siempre acabarán llamando al conductor (es el sheriff de puertas para dentro). Y si no, lo mejor es avisar a la familia que lo llevaremos desconectado y que nos llamen al otro en caso de una emergencia. Y digo esto porque yo siempre odio que me llamen durante el viaje. Siempre aviso de la duración y de los puntos donde haré las paradas y me comunicaré mediante llamadas perdidas de que todo está bien, asi que ¿para qué me tienen que llamar y preguntarme si todo va bien? Si no va bien, seguramente no podré responder.

Si nos confundimos (que lo haremos), siempre habrá una rotonda o cambio de sentido donde poder dar media vuelta. No es bueno en ese caso pasar el cerebro a modo cualquier camino lateral me sirve para dar la vuelta. Podemos elegir un mal sitio para hacerlo y provocar una situación de peligro, o lo que es peor, un accidente.

El calzado siempre el adecuado para ir cómodos y a al vez seguros. Evitar las chancletas y conducir descalzos. Cuando vayamos a hacer muchos kilómetros, usar ropa holgada, que no nos aprete y fresca. El climatizador ya se encargará de llevarnos frescos dentro del coche.

Y recordad, en Circula Seguro hemos pasado lista y os queremos a todos de vuelta.

Foto | PhotoDu.de, dain of the iron hills
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