Mi casco tiene muchos años, ¿lo tengo que cambiar?

Casco

Buena pregunta que seguro que nos hemos hecho alguna vez todos los motoristas. ¿Cuándo hay que cambiar un casco? Está claro que no es un elemento de protección barato (bueno, ningún elemento lo suele ser) por lo que hay que intentar sacarle el máximo partido posible durante largo tiempo. Pero, ¿hasta cuando? ¿Hasta que nos proteja lo mismo que la bacía de Don Quijote? Casi que mejor un poco antes.

Lo más importante es que, tras un accidente, lo más probable es que tengamos que sustituirlo. En ese caso podemos hablar con el fabricante para que nos lo inspeccionen y nos digan si lo tenemos que cambiar o por el contrario, no ha sufrido daños irreversibles. Y es que aunque aparentemente no se aprecien, puede que internamente se haya roto mientras disipaba la energía del impacto.

Por ello es importante inspeccionar el exterior del casco si se nos ha caído al suelo, por ejemplo. Marcas en la pintura no son problemáticos pero si se ve alguna de las capas que se encuentran más abajo, lo mejor es que el fabricante o un experto puedan evaluar en qué estado se encuentran. Por descontado, si hay grandes áreas dañadas, el casco definitivamente ha quedado para decorar en una estantería.

Los daños también pueden encontrarse en la parte interna, normalmente construida en poliestireno. Si el material no se encuentra en su forma original y hay zonas que están deformadas o comprimidas, de nuevo a la estantería con él. También si tocamos y la consistencia es blanda, el casco ha llegado más allá de su límite.

Algunas piezas se pueden cambiar como el caso de las viseras, tomas de aire, aditamentos aerodinámicos, etc. En ese caso, hablaremos con el distribuidor para ver si la pieza se vende como recambio e incluso preguntaremos cómo poder hacer el cambio de una por otra.

Su almacenamiento es muy importante. Gaolina, pinturas sintéticas, productos de limpieza, derivados del petróleo pueden deteriorar rápidamente un casco. De igual forma las altas temperaturas también acabarían con sus propiedades, por lo que secarlo con una estufa o dejarlo cerca del calor del motor tampoco es lo mejor para ellos.

Por último, muchos cascos tienen una fecha de caducidad aproximada de cinco años. Otro sin embargo pueden permanecer en perfectas condiciones mucho tiempo. La respuesta de nuevo la tiene el fabricante por lo que lo mejor es que nos dirijamos a él y que nos informe correctamente.

Vía | Motorpasión Moto