Mejorar nuestra formación para ganar en seguridad

Curso de perfeccionamiento

La conducción es una tarea sumamente compleja que implica una serie de conocimientos, destrezas y valores que no se adquieren de forma automática, sino que requieren un proceso de maduración. Por este motivo se considera que el manejo de un vehículo precisa de un aprendizaje que no acaba nunca. Las autoescuelas preparan a los futuros conductores para que sean capaces de sobrevivir al tráfico en sus primeras experiencias al volante. Sin embargo, esa formación es la justa que es capaz de admitir una persona que se enfrenta por vez primera con el mundo de la circulación.

Pasado un tiempo es más que recomendable acudir a un curso de perfeccionamiento de la conducción donde monitores especializados nos enseñarán los entresijos del manejo del automóvil, nos darán recursos para hacer frente a las situaciones más comunes y a otras que no lo son tanto, pero que llevadas de manera inteligente no pasan de la calificación de susto. En esos casos, disponer o no de la formación adecuada puede suponer la diferencia entre llegar a buen puerto o acabar el día llamando a la grúa, cuando no a la ambulancia.

La mayoría de los centros que se dedican a la formación continuada de conductores estructuran sus cursos en dos partes, una teórica y otra práctica, donde se abordan temas como estos:

Conceptos básicos de la conducción. Un poco de Física básica en forma de repaso a las fuerzas que intervienen en la conducción y a las fórmulas que le son de aplicación.
Conducción defensiva. Porque hoy en día hay que tener más en cuenta las andanadas de los demás que las carencias de uno mismo.
Reacción ante una situación de peligro. Tener claro cuál debe ser la respuesta en cada momento y mantener la calma son la base para salir airosos de cualquier trance.
Manejo correcto del volante. El abc de la conducción comienza por sentarse bien y accionar correctamente los mandos del vehículo.
Frenadas de emergencia. Con ABS o sin él, la detención del vehículo debe producirse donde nosotros queremos, y no en un punto impreciso de la vía.
Dinámica y estabilidad del vehículo. Adherencia lineal contra adherencia transversal, transferencia de cargas, aerodinámica del vehículo son conceptos básicos para comprender las reacciones del automóvil.
Trazado de curvas. Tipos de curva, velocidad y posición de entrada, desarrollo de la curva, velocidad y posición de salida.
Elementos de seguridad activa y pasiva del vehículo. Un repaso a las siglas que evitan que tengamos una colisión y también a las que minimizan los daños en caso de sufrir un siniestro.

Hay varios centros donde se puede realizar un curso de perfeccionamiento de la conducción. La información que se muestra en este resumen corresponde a la duración y precio de un curso de nivel inicial, según informan las distintas organizaciones que los imparten:

RACE RACC CCV Can Padró TAC TEPESA CEA

Por otra parte, algunas firmas como Mercedes-Benz, BMW, Audi y Porsche ofrecen a sus clientes cursos específicos sobre el manejo de sus vehículos. Y es que cuando hablamos de máquinas de ese calibre no hay nadie mejor que los fabricantes para explicar cómo sacar el mejor partido de sus automóviles.

Hasta hace poco tiempo, la DGT se oponía a este tipo de cursos. Tampoco es de extrañar. Más de un conductor aprovechaba las enseñanzas recibidas para buscar los límites de su vehículo y pasarse completamente de la raya. Navarro y los suyos han recapacitado, afortunadamente. El quid de la cuestión no es demonizar los cursos de perfeccionamiento de la conducción, sino hacer ver a la gente que el fin último de la formación continuada es buscar la seguridad, no cargársela a base de forzar la máquina.

Vía | RACE, RACC, TAC, Can Padró, E.C. Luis Climent, TEPESA, CEA

  • y esto no sería mejor que lo subvencionaran a personas noveles y mayores que aun siguen conduciendo

  • He oido que esos cursos tiene una lista de espera muy larga (más de un año). No se si es cierto.

    Iosmio: no creo que fuera buena idea. Un novel lo que necesita es conducir mucho para asimilar los conocimientos adquiridos en la autoescuela.

    Pero dos años después (por decir algo), sí que estaría bien que fuera obligatorio realizar un curso. O al menos, una semana de prácticas con un profesor para pulir los defectos que hayan ido saliendole al conductor ya no tan novel.

    🙂

  • En países nórdicos, como Finlandia, cualquiera debe tener unos conocimientos básicos de conducción avanzada para obtener el permiso. Es lógico si pensamos que la mayoría del año el país está plagado de nieve, hielo y agua.

    Aquí deberíamos cambiar el sistema de enseñanza actual y hacerlo mucho más avanzado y seguro. Pero entonces nadie podría ir de superconductor y exigir dar la mitad de clases que otro. Las autoescuelas serían elementos organizativos del estado y el novel saldría, tras un par de meses de formación constante y subvencionada preparado para afrontar cualquier maniobra inesperada del vehículo, sabiendo maniobrar con suma facilidad y circulando con una seguridad infinita. Ahora bien, salvo que añadiésemos unos circuitos abiertos, me temo que como dice José Luis el novato tendrá que adaptarse al tráfico él solito, con tiempo y sin ayuda.

    Lamentablemente aquí los impuestos no se usan nunca en beneficio del ciudadano, sino para recoser el bolsillo corrupto de quienes mangonean a sus anchas. En las pasadas elecciones todos salían anunciando rebajas de impuestos; que estupidez, que descaro. Ofrecerme un buen sistema educativo público, una buena enseñanza vial, buenas carreteras… y subidme los impuestos. No me importa pagar, pero que sea en beneficio de todos. Estamos a años luz y jamás llegaremos a alcanzar un buen sistema; spain is diferent y esa cosas, yes, very well fandango.

  • Creo que la DGT, el gobierno, o quien sea, debería subvencionar estos cursos para que sean más económicos y asequibles a todo el mundo (los precios de algunos cursos son prohibitivos para una economía media) en vez de subvencionar que los jóvenes se saquen el permiso de conducir.

    Desde mi punto de vista, es mucho más preferible tener menos conductores en la carretera pero buenos, responsables y con los conocimientos para actuar en una situación comprometida (que seguramente les salvaria la vida a ellos o a los demás) que un montón de conductores con el conocimiento mínimo para llevar un artefacto que puede acabar con ellos o con otros. En resumen, más vale calidad que cantidad.

    Son este tipo de cosas las que me hacen pensar que la DGT realmente no quiere acabar con los accidentes y, por ende, con los muertos en las carreteras. No digo que su único propósito sea recaudar pero si de verdad quisieran acabar con la lacra de los accidentes pondrían una formación más incisiva en el tema de manejo del coche y en las normas para que asi los conductores salieran ya con unos conocimientos que podrían salvarles el culo desde el primer día. En fin, como dice Aitor habría que cambiarlo todo de arriba a abajo.

    Hace un tiempo que estoy buscando un curso de estos, pero por muy buenos que sean y utiles que sean, hay muchos que no me los puedo permitir. El más factible que he encontrado, por precio y cercania, es el del circuito de Valencia, pero 200 eurazos no es que los tenga precisamente a disposición…

    Ala, menudo rollo acabo de soltar