Los dispositivos GPS portátiles

Vista conductor

Con la proliferación de los GPS portátiles, todo el mundo puede disponer de uno de estos aparatos dentro de su vehículo, pero un uso incorrecto y una posición inadecuada, puede provocar situaciones de peligro que hasta hace poco no se tenían en cuenta. Y no sólo me refiero a que según la Ley de Seguridad Vial, se considera como infracción grave, multada entre 91 y 300 euros y retirada de 3 puntos del carnet, la manipulación del navegador mientras se conduce. Intentaremos ir un poco más allá y recapacitar, primero, sobre las posiciones inadecuadas en las que podemos llevar el dispositivo en cuestión.

A la vista de la foto que encabeza la entrada, vemos la situación de un navegador incorporado en un vehículo. Este se sitúa lo más cerca del cristal como es posible, pero sin interferir en nuestra visión de lo que ocurre a nuestro alrededor. Esta es una colocación óptima pues, algunos fabricantes, lo incorporan alojado a la misma altura de la radio, lo que nos obliga a apartar la vista de la carretera. Sin embargo, así situado y de un vistazo, podremos comprobar nuestra ruta sin apartar los ojos de la carretera.

La mayoría de los conductores, colocan los dispositivos portátiles en sujeciones creadas a tal efecto. Aquellas que van sujetas en la parte superior del salpicadero son las más recomendables, pues se asemejan lo más posible a la situación que vemos. Sin embargo, otros muchos los llevan en un soporte con ventosa al parabrisas y a media altura entre el salpicadero y el espejo retrovisor central. Si colocamos algo en esa zona, no veríamos, por ejemplo, el primer vehículo aparcado a la derecha. Si se tratará de un cruce, no percibiríamos con suficiente antelación un coche que se nos aproxime, con el peligro de tener un accidente. Si en vez de un coche es una moto, el peligro aumenta, pues existen más posibilidades de que nos quede escondido detrás del GPS.

Si nuestro dispositivo es pequeño, podríamos situarlo al lado del espejo retrovisor central, pues a no se que el conductor sea muy alto, no interferirá en la conducción. En su defecto, lo situaremos lo más a la derecha posible y en la situación más baja, pero sin que sea necesario apartar la vista demasiado de la carretera. Situarlo a la izquierda, al lado del pilar A del coche (entre la capilla de los relojes y el montante del parabrisas), tampoco es considerada una situación óptima, pues nos impedirá una correcta visión en curvas cerradas a la izquierda.

En segundo lugar, por la noche, deberemos buscar un navegador que disponga de modo nocturno. En las siguientes fotos, y por orden, podéis ver un dispositivo de GPS de día, de noche en modo nocturno y noche en modo diurno. Como comprobareis, en la última foto la cámara no ha podido captar la imagen del GPS debido a la cantidad de luz que emitía.

GPS dia

GPS modo nocturno

GPS modo diurno

Cuando circulamos por la noche, cualquier exceso de luz en el frontal del salpicadero hará que nuestra pupila se contraiga más que si circuláramos con el mínimo de luz necesaria. Nuestra percepción de los objetos se verá mermada y aumentará la fatiga. Sin embargo, un GPS que disponga de modo nocturno, invertirá los colores, predominando el negro, rojo, gris y azul oscuro, con lo que apenas interferirá en la conducción.

Por último, y a modo de reflexión, nunca entenderé el comportamiento de la gente que lleva conectado el navegador en sus recorridos habituales. ¿Para qué sirve llevar el navegador puesto en el recorrido diario al trabajo? No deja de ser un motivo extra de distracción y riesgo que se podría evitar.