Los coches más seguros… ¿son una mala influencia y fuente de hábitos inseguros?

Mercedes-Benz CL

Por mi profesión, estoy acostumbrado a cambiar de coche con regularidad, ya que hago pruebas con ellos. Me aclimato rápidamente a sus diferencias: manual/automático, potencia, tamaño, sistemas de seguridad activa, ubicación de algunos mandos, tracción delantera o propulsión…

Pero mi ejemplo no es extrapolable a la mayoría de la población. Más bien digamos que estamos acostumbrados a coger un número más reducido de coches, a menos que sea por motivos de trabajo. En el tiempo difícilmente se van a simultanear más de dos, rara vez hay más de dos coches por unidad familiar.

Algunos modelos, dada la sofisticación de la que hacen gala, pueden inducir al conductor a relajarse, pues hay funciones que adopta el coche, y permite al conductor concentrarse en otros menesteres, como la observación. Pero eso también tiene su aspecto negativo, porque puede atontarnos.

BMW M3 E30

Por ejemplo, pensemos en Fulanito, que es propietario de un compacto moderno con ESP. El día que coge el coche de su hermano, que es de tracción trasera, sin ayudas, y se pone a llover, igual hay una rotonda en la que acaba junto a la escultura o motivo decorativo de turno, o pegando un buen sobreviraje.

Fulanito estaba acostumbrado a que, con su coche, una lucecita parpadeaba en el salpicadero y el coche le obedecía, le creó un mal hábito, el de delegar en el ESP una función. Dicha función no la recuperó para sí en el segundo coche, de ahí el desenlace, estaba mal acostumbrado.

Otro ejemplo sería el sensor de luz que tantos coches modernos tienen. Cuando se suba en un modelo que no lo tenga, pues igual más de una vez va con las luces apagadas cuando no debería porque se ha acostumbrado a que eso lo hace el sensor. Con el sensor de lluvia es más fácil darse cuenta de su inexistencia o que esté desactivado.

Honda Civic Hybrid

Seguro que más de uno conoce la anécdota de esa persona que no coge o nunca ha cogido un coche automático. Igual en una de las primeras rotondas su pie izquierdo va a accionar el pedal de embrague y acaba en el freno, con el consiguiente superfrenazo y la reprimenda por parte de los pasajeros.

Pues es un concepto similar. Es mucho pedir, y soy consciente de ello, estar al tanto de lo que se va a coger cada vez, no siempre hay tiempo o posibilidad de hacerlo. Pero lo que sí se puede hacer es ser consciente de la finalidad de los automatismos o ayudas, no dejar que nos reemplacen.

En los coches de segmento más alto, solo hay que mover el volante, el resto lo hace el coche solo, hasta mantener la distancia de seguridad (y lo hacen mejor que la mayoría de conductores humanos). Un conductor acostumbrado a todo eso no irá tan pendiente en un coche más normalito a menos que en su momento haya vivido todo eso.

SEAT 600D

Cada vez los coches perdonan más errores y más situaciones de peligro, pero hay una larga lista de modelos que no hacen eso. Y cuanta más peligrosa sea la forma de conducir, más se va a notar la diferencia entre tener automatismos y no tenerlos, pues el mejor sistema de seguridad es la prudencia.

Por otra parte, las innovaciones no sirven de mucho si no se usan, o se usan mal. Es como apagar el pitido del sensor de neumáticos… porque una rueda pierde aire. Tampoco hay que dar por sentado que un coche tiene tal o cual sistema solo por ser moderno o caro… ante la duda hay que preguntar.

Hace unas décadas, los coches eran sota, caballo y rey. Ahora hace falta un curso para dominar todas las funciones de los modelos más completos. Y de un coche a otro puede haber un número significativo de diferencias, conviene conocerlas para no correr más riesgos de los necesarios.