Los accidentes “in-itinere”

Poigono Industrial

Como mucha gente, trabajo en un polígono industrial, y todos no hay ni un día que no oiga y vea circular algún imitador de Fernando Alonso, infringiendo todas las normas de circulación y, porque no decirlo, de sentido común. No me refiero a un giro prohibido, o a un cambio de sentido, o a un mal estacionamiento (a veces, los diseñadores de polígonos piensan que no hacen falta plazas de aparcamiento, porque aún a 20 kilómetros de la ciudad, se llega andando), sino a las verdaderas barbaridades al volante.

Hace unos meses, Josep Camós hacía hincapié sobre el dato de que CCOO afirmaba que los accidentes ‘in itinere’ crecen en Madrid porque los polígonos carecen de transporte público, y nos aconsejaba sobre tres factores que se debían evitar para disminuir los datos de siniestralidad.

Estos datos, que todos los años van en aumento, son verdaderamente alarmantes. Por ejemplo, el número de accidentes entre 1996 y 2002 se ha duplicado, y no hablamos de cifras pequeñas sino de números importantes: en 1996 se produjeron más de 39.000 accidentes, con o sin víctimas mortales; pero es que en el 2002 casi se alcanzaron los 78.000 accidentes. Hablamos de más de 200 accidentes diarios tomando como divisor los 365 días del año. Imaginaros si lo extrapolamos a únicamente los días laborales.

A parte de esos tres factores comentados, que implican directamente al trabajador, la empresa debe implantar mejoras para reducir la siniestralidad:

  • Eliminación de las condiciones de tráfico peligroso en los accesos y salidas de los centros de trabajo o incorporación a carreteras con notable tráfico
  • Instalación de comedores de empresa, que eviten trayectos en jornadas laborales partidas.
  • Impartir instrucciones de manera regular entre los trabajadores relativas a la seguridad
    en los trayectos “In Itinere”.

Y por supuesto, las administraciones públicas deben crear, mantener y mejorar las condiciones de señalización en los lugares de trabajo, pues una vez adecuado el suelo industrial, sospechosamente se suelen olvidar de acondicionar los accesos. ¿Será que en un futuro todos iremos a trabajar vía aérea?

Y es que no acabo de comprender como es posible que un individuo circule a más de cien kilómetros por hora por una calle de un polígono, en el que te puedes encontrar desde carretillas elevadoras a camiones realizando maniobras, zonas sucias de arena y piedras en arcenes o zonas centrales de isletas de giro. Se asemeja a la circulación dentro de los aparcamientos, ya sean subterráneos o no, en los que reina la anarquía y nadie respeta las normas. Seguro que soy el único que ahí dentro usa los intermitentes.

Foto | Ayto Málaga

  • «Seguro que soy el único que ahí dentro usa los intermitentes.»

    No, no eres el único. Y me alegra ver que yo tampoco lo soy ;-).