Lo nuestro no es siempre lo mejor

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Una de las grandes ventajas que los peatones continentales tenemos cuando llegamos a las islas británicas es que allí nos dicen hacia donde mirar cada vez que vamos a cruzar en un paso de peatones. La idea es tan simple como funcional y efectiva, y a su vez extrapolable a cualquier región del mundo. Además esta “señal” no hace que hagamos un pequeño stop tan necesario para realizar una acción tan sencilla con total seguridad.

Si nos ceñimos a datos puramente económicos en una solución de este tipo el gasto no es un factor determinante. Gracias a la eliminación de los pasos de cebra tal y como los nos los enseñaron (grandes rayas blancas) el gasto en pintura es mucho menor. Además de ayudar a motoristas cuando el clima decide ponerse en contra. Las grandes masas de pintura se volvían pistas de patinaje para ellos.

Pero más allá de los pasos de peatones, éstos nos sirven como ejemplo para demostrar que no siempre lo que conocemos es lo mejor y que a lo largo de todo el mundo podemos encontrar soluciones y mejoras para la seguridad vial. Mejoras probadas, que están totalmente vigentes y que podrían ayudar a mejorar la seguridad vial de todos.

No hace mucho tiempo, el Consejero de Transportes de la Comunidad de Madríd realizó un viaje por Holanda e Inglaterra para ver como funcionaba un modelo de transporte basado en carriles exclusivos para los autobuses, separados del resto del tráfico y con paradas al estilo metro. Una solución que quieren aplicar en la provincia para dar servicio a varios municipios.

Otro ejemplo de que en el resto del mundo las ideas simples funcionan y que también podrían hacerlo en nuestro país. El problema puede ser el de siempre. Traer las cosas de fuera, copiarlas en el mejor sentido de la palabra puede implicar la afirmación de que lo que tenemos no es lo mejor o que es mejorable, y eso es algo que nadie, hoy por hoy y mucho menos los que nos gobiernan, está disputos a admitir.

Foto | Hunaudieres