Las turborrotondas y otros avances en ingeniería que nos hacen circular más seguros

rotonda

La seguridad vial es un asunto prioritario para gobiernos, ingenierías y universidades de todo el mundo. Por eso miles de ingenieros, investigadores y profesionales del sector no paran de estrujarse el cerebro buscando ideas revolucionarias o simplemente cómo mejorar elementos ya comunes. El objetivo último: hacer nuestras carreteras más seguras. Hoy vamos a repasar cuáles son algunos de los últimos avances en ingeniería que hacen que hoy y mañana podamos conducir con mayor seguridad.

Nuevos modelos de rotondas: buscando la cuadratura del círculo

Se dice que la primera glorieta del mundo fue construida en Letchworth (Reino Unido) en 1909, y que fue concebida originalmente como un refugio de tráfico para ayudar a los peatones a cruzar carreteras de tráfico elevado. Sea como fuere, la rotonda se ha convertido en un elemento omnipresente en nuestras ciudades, por los innumerables beneficios que aporta: hace los cruces más seguros, restringe la velocidad y autorregula el tráfico.

También es un elemento que los ingenieros han sabido adaptar a las distintas situaciones que se han encontrado, contando hoy glorietas de todos los tipos y tamaños. Podemos encontrarnos desde la miniglorieta (de menos de 5 metros de diámetro, e ideal para intersecciones urbanas con problemas de capacidad y seguridad) hasta auténticas locuras como la glorieta de intersección anular o “glorieta mágica”, sorprendentemente eficaz frente a las grandes glorietas con problemas de congestión en sus entradas.

Un nuevo tipo de glorieta es la “turborrotonda”, nacida recientemente en Holanda y cada vez más común en las ciudades españolas. En ella, uno o varios carriles de la rotonda son encauzados de forma directa a una determinada salida, ya desde la entrada misma. Así, los vehículos que quieran tomar la primera salida, deberán entrar en la rotonda por el carril exterior; los de la segunda salida, por el carril central; y así sucesivamente. Este “encauzamiento directo” puede darse en todos los carriles de la glorieta, o sólo en aquellos donde más se produzcan conflictos de vehículos al salir por carriles interiores.

Reguladores de velocidad: el equilibrio entre comodidad y seguridad

Los reguladores de velocidad –conocidos más comúnmente como topes, lomos de burro, policías acostados…– son sin duda los más impopulares elementos de tráfico entre los conductores. Basan su efectividad en la incomodidad que supone superarlos a una velocidad superior a la permitida y son frecuentes en pasos de cebras o justo antes de las glorietas (aunque los ingenieros recomiendan colocarlos también cada 50 metros en trazados urbanos largos).

Algunos conductores consideran que son especialmente dañinos para los amortiguadores o los bajos del coche, y otros deciden obviarlos y sobrepasarlos sin disminuir la velocidad (especialmente aquellos que poseen un SUV o un todoterreno). Así, ingenieros de todo el mundo no descansar en idear formas “más disuasorias” para estos reguladores (que pueden ser de perfil circular, sinusoidal o trapezoidal). En La India se han popularizado los lomos en disposición diagonal, en lugar de la habitual en perpendicular, que hace que las ruedas los crucen de una en una y no al unísono, y que el coche se sacuda de forma violenta de un lado para otro.

Un modelo más “civilizado” es el inventado recientemente por la Universidad Politécnica de Valencia. Se trate de un lomo paralelo en forma curva que obliga al vehículo a realizar un movimiento en zigzag para evitarlo (pasándolo por encima). Está pensado para vías de 50 km/h y evita las incomodidades y el desgaste mecánico a los que aluden frecuentemente los conductores.

lomo en zigzag

Semáforos y pasos de cebra inteligentes: humanizando la tecnología

Los semáforos en los pasos de cebra también son unos elementos en los que los ingenieros han exprimido su cerebro buscando diseños cada vez más eficientes (y originales). Cada vez son más frecuentes los pasos de peatones inteligentes, donde a través de cámaras o sensores hápticos que detectan la proximidad de personas, ponen el semáforo en rojo (en caso de haberlo) o avisan a los conductores de la presencia de peatones a través de la iluminación led dispuesta a lo largo del paso de cebra.

Más drásticos parecen modelos como el Virtual Wall, un prototipo coreano que estaría dirigido directamente a aquellos que apuran la luz ámbar y terminan saltándose el semáforo en rojo. Este sistema consiste en dos postes, uno a cada lado de la calzada, que cuando el semáforo se pone en rojo, dibujan con láseres el muro virtual frente a los conductores, obstaculizando su visión. Estos láseres incluso pueden dibujar la silueta de hipotéticos peatones cruzando, creando mayor sensación de peligro.

traffic wall

Nuevas formas de iluminar nuestras carreteras: un futuro brillante

La iluminación de las carreteras interurbanas siempre ha sido una de las mayores preocupaciones de los ingenieros. Todos estamos de acuerdo en que lo ideal sería poder alumbrar con farolas la totalidad de los tramos, al menos con sistemas de encendido automático con el paso de los vehículos, pero a día de hoy esto es sencillamente insostenible energéticamente hablando.

Ingenieros de todo el mundo han ideado innovadores sistemas para poder aprovechar las energías renovables (principalmente la fotovoltaica) en las carreteras, pero casos como los del carril bici solar holandés o la carretera de paneles solares francesa parecen destinados al fracaso, y otros como el del Solar Roadway americano están aún lejos de poder llevarse a la práctica.

Más factibles parecen otros sistemas como los de las pinturas fluorescentes para las marcas viales, que aunque aún no presenten todo el potencial que tienen, parecen indicar cuál es el futuro de la iluminación en las carreteras. Y es que son ya muchas las empresas de todo el mundo (también de España) trabajando no sólo en pinturas de marcas viales, sino también en otros compuestos fluorescentes que puedan sustituir en el futuro al contaminante asfalto e iluminar la totalidad de la calzada.

pintura fluorescente

Advertencias en carretera: entre la disuasión y la motivación

No son pocos los intentos de las autoridades de todo el mundo de tratar de influir en el ánimo de los conductores para que éstos moderen la velocidad. Mientras que unos tratan de disuadir con la amenaza de ser multados, como con el uso de cámaras de velocidad promedio (que se han revelado un 37% más eficientes que las tradicionales), otros apelan directamente a los sentimientos, usando carteles con caras que se ponen tristes o sonrientes en función de si el conductor sobrepasa o no el límite de velocidad.

Pero sin duda la idea más original se ha visto en Suecia. El Speed Camera Lottery fue un conocido experimento desarrollado en el país nórdico, y que tuvo su origen en el proyecto ganador del concurso The Fun Theory organizado por Volkswagen. En él, se pretendía organizar un sorteo entre los conductores que cumplían con el límite de velocidad, y que optaban así a un premio consistente, claro está, en la recaudación de las multas impuestas a los infractores.

traffic lottery


Imágenes | Pixabay: Skitterphoto, Universidad Politécnica de Valencia, Hanyoung Lee, Studio Roosegaarde, The Fun Theory (Volkswagen)

En Circula Seguro | Llegan las turboglorietas (o turborrotondas)

En Circula Seguro | ‘Road Intelligent Lighting’, iluminación para carreteras

En Circula Seguro | ¿Se respetarán las marcas viales en las turborrotondas?