Las sensaciones durante la conducción (y 2)

Carretara mojada

Quizás a alguno le haya llamado la atención los estímulos que nos llegan a la gente que conducimos una motocicleta gracias a que podemos sentir la temperatura. Pero además, podemos realizar otros gestos que nos ayudan a conducir de una forma más precavida y con mayor seguridad.

Por ejemplo, por carreteras con el asfalto muy oscuro y en invierno, hay veces que no sabes con seguridad si está o no mojado. Algo tan sencillo como levantarse en la moto y observar la rueda delantera por encima del manillar te dirá en que estado se encuentra el asfalto. Si ves que la parte central está húmeda, sabrás que circulas por una carretera que presenta zonas con agua. Dentro de un coche sólo puedes fijarte en las ruedas de otro veículo que circule delante de ti.

Otro truco consiste en dejar caer el pie izquierdo sobre el asfalto. El contacto de la bota con el suelo te dirá exactamente cual es el grado de agarre de la carretera, y podrás adaptar tu conducción a las condiciones existentes en la vía.

Hierba

Al estar estrechamente ligado con todo lo que nos rodea, los oídos serán capaces de percibir la mayoría de los sonidos, sobre todo en ciudad donde el ruido aerodinámico en el casco no nos molesta (ni la música a todo volumen como en los coches). Aun así, por carretera convencionales con curvas, que no circulamos a gran velocidad, podremos distinguir el sonido de tractores u otros vehículos que en un momento dado pueden irrumpir en la vía de forma inesperada.

Incluso el olfato puede ser nuestro aliado en determinadas ocasiones. Ya existen en el mercado vehículos equipados con narices electrónicas que son capaces de detectar malos olores y colocar automáticamente el equipo de climatización en modo recirculación de aire. Claro está que el que dicta que es un mal olor igual no coincide con nuestros gustos…

Independientemente, en la moto puedes oler una hoguera creada para una quema de rastrojos antes de ni tan siquiera verla. Podrás ralentizar tu ritmo sabiendo que en breve existirá una zona en la que posiblemente la visibilidad se vea reducida debido al humo.

Y en ciudad por ejemplo, es frecuente encontrarse con el olor a hierba recien cortada de por ejemplo una mediana o una zona ajardinada. Con frecuencia, esta puede acabar en uno de los carriles, creando una zona de baja adherencia en una curva. Con ello tampoco quiero decir que ahora haya que convertirse en Grenouille, protagonista de El Perfume y detectar todos los olores, pero te puede ayudar en un momento dado.

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Fotos | Wili_hybrid, Radiant guyba