Las distracciones son ya la primera causa de siniestralidad

Gadeget en el salpicaderoDurante 2006, casi 1.500 personas se equivocaron al elegir entre prestar atención a la conducción o distraerse momentáneamente con un cigarro, una llamada, un CD, un trago, un bocado o un vistazo al paisaje. Y murieron.

Las pequeñas distracciones cotidianas son ya una de las causas de un 50% de la siniestralidad al volante por encima de otros factores como el alcohol o el exceso de velocidad, que comienzan a calar entre la sociedad como riesgos evitables.

Hay que tener presente que poner en marcha el reproductor de CD a 100km/h supone recorrer 80 metros sin mirar al frente. 110 metros son los que transcurren al desviar la mirada para echar un trago mientras se conduce, y hasta 113 metros pueden pasar mientras se enciende un cigarrillo.

Por otra parte, a partir del primer minuto y medio de conversación telefónica, el conductor deja de percibir hasta la mitad de la información que se genera en su entorno. Ni siquiera el uso del manos libres neutraliza esta pérdida de atención, que cuadruplica las posibilidades de tener un accidente.

Vía | El País