La visibilidad como no la habías pensado antes

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¿Qué es la visibilidad? Por un lado es la “cualidad de visible“, definición bastante obvia, pero por otro, citando al manido diccionario de la RAE, es la “mayor o menor distancia a que, según las condiciones atmosféricas, pueden reconocerse o verse los objetos“. Conducir seguros significa, también, ver y ser vistos como tantas veces recalcamos en estas páginas. Para poder ser vistos tenemos el sistema de alumbrado del coche, y para ver, necesitamos varias cosas imprescindibles.

Lo primero es tener una buena vista o, en su caso, disponer de lentes correctoras. Esto, además, sabemos que es obligatorio, aparte de algo de sentido común; debemos mantener nuestro sistema de alumbrado operativo al 100%, limpio y “transparente”, de forma que veamos lo que tenemos delante; debemos mantener los cristales, sobre todo el parabrisas, limpios y libres de manchas o suciedad que entorpezca nuestra visión. Pero también debemos saber que la hora del día y el color de los coches influyen en la visibilidad.

Para maximizar la visibilidad, enciende las luces

visibilidad DGT

La visibilidad más importante desde el punto de vista del conductor es la que se refiere a la distancia a la que es capaz de distinguir objetos. Esto queda patente en el gráfico que distribuía la DGT hace unos días a través de Twitter, y que nos recuerda la influencia del entorno y del color de los coches que nos encontramos en carretera en nuestra capacidad de “ver”.

Si el color influye en cuanto a la distancia máxima a la que tenemos visibilidad, la hora del día también aporta su granito de arena. Me atrevo a decir que, además, nuestra posición relativa con el sol influye lo suyo, porque no vemos igual si el sol nos da de frente, que si lo hace por un costado. Sea como sea, la clave está en el uso de las luces de conducción diurna, si las tenemos, o las de corto alcance si no, ya que independientemente de la hora del día o del color del coche que venga, este va a ser visible: sus luces lo serán.

Decía en el titular lo de que íbamos a presentar la visibilidad como no las habíamos pensado antes, no porque este tipo de titulares estén de moda, sino porque son esos pequeños detalles que pasamos por alto los que marcan la diferencia: a nosotros, como conductores, nos viene bien ver las luces de los demás en la lejanía; hagamos nosotros lo propio encendiendo las nuestras, para facilitarle la vida a los demás conductores.

A la vista está que, sea el color que sea y la hora que sea, dos focos redondos se van a ver a la misma distancia. Esto es molesto en autovía, pero es vital y muy importante para la seguridad en carreteras secundarias, donde si la luz natural es escasa, dependemos de la posición de los faros para saber si nos aproximamos a un coche que va por su carril o a uno que está efectuando un adelantamiento. Eso sí, tengamos siempre la precaución de no deslumbrar a los demás conductores.

En Circula Seguro | ¿qué son las luces de conducción diurna?