La Seguridad Vial década a década: los alegres años 60

Seat 600 - Seguridad vial

Hoy empezamos una aventura muy interesante, al menos tal como la vemos nosotros. Se trata de ir viajando en el tiempo, década a década, para ver cómo ha evolucionado la seguridad vial, cómo la tecnología fue entrando en el mundo del automóvil, como evolucionaron las carreteras, cómo nosotros mismos vemos de otra forma diferente el hecho de ponernos tras el volante y salir de viaje. Para ello recorreremos las décadas de los 60, 70, 80, 90 y la que llevamos completa del siglo XXI, dejando para un artículo especial final lo que puede ser el futuro de la seguridad vial. Bienvenidos.

Los alegres años 60 son, seguramente, alegres dependiendo de hacia dónde miremos. El mundo descubría la paz, el amor, los Beatles y los Rolling, habían pasado los años suficientes desde la Segunda Guerra Mundial como para curar las heridas físicas, reconstruir el mundo, y tratar de enmendar las heridas del alma. Y en España, un periodo de supuesta tranquilidad entre los agitados y penosos años de la posguerra y los años de inconformismo, respuesta y búsqueda de la libertad que vendrían.

En esa época, un servidor no era siquiera un proyecto. Los años sesenta del siglo XX son para mi una época muy lejana, a la que me asomo por pura curiosidad para tratar de encontrar las claves que definían, por aquél entonces, la seguridad vial. Qué se entendía por seguridad al volante, dónde estábamos, cómo viajábamos, qué percepción teníamos de todo esto que hoy es un tema principal. Mientras escribo suena

Seguridad Vial, ¿y eso qué es?

La seguridad vial como tal no existía en la España de aquél momento. Sí que existían ciertas normas, que había prácticas más o menos “locas” que no se veían bien, que podían ser objeto de multa o reprimenda por parte de la autoridad, pero no teníamos la conciencia de hoy día en cuanto a las medidas de seguridad a equipar en los coches, a la forma de conducir, a cómo distribuir la carga en nuestro vehículo, a ponernos el cinturón…

Límite de velocidad, autovías,…

No existía ni lo uno, ni lo otro. En la segunda mitad de la década de los años 60 se empiezan a ver las primeras autopisas de peaje, veamos un extracto interesante sobre el panorama de la red de carreteras a partir de entonces (tomado de racc.es):

En la segunda mitad de los años 60 empiezan a construirse autopistas de peaje y autovías y vías de doble calzada. Las primeras aumentan significativamente su extensión a lo largo de los años 70 y, más tarde, a partir de la segunda mitad de los años 90 del siglo pasado. Las autovías y vías de doble calzada registran un aumento continuado e intenso desde la segunda mitad de la década de los 80 hasta nuestros días

Manga del mar Menor Manga del Mar Menor en los años 1960

A pesar de ello, ya se vislumbraba la necesidad de mejorar las carreteras en ciertos puntos, ya que con el 600 (y otros vehículos) habría cada vez más parque de vehículos y también más desplazamientos (Asociación Española de la Carretera):

1967. Plan de Mejora de la Red de Itinerarios Asfálticos

Se le conoció como REDIA, y su objetivo era actuar sobre los 12 itinerarios con mayor intensidad de tráfico: en total, unos 5.000 kilómetros en los que se pretendía reforzar los firmes con capas de aglomerado asfáltico, generalizar el ancho de calzada en los 12 metros, arcenes incluidos; construir carriles de circulación lenta para vehículos pesados, y completar la señalización vertical y horizontal, La inversión prevista para este Plan era de 20.000 millones de pesetas repartidos entre los años 1967 y 1971.

La Dirección General de Tráfico fue creada en 1959, así que ya en la década de los 60 empezó su labor, emitiendo permisos de circulación, encargándose del cumplimiento de las normas, y claro, poniendo definiendo las multas. Estas son multas que entiendo son en poblado, pues hasta 1974 (lejos en el futuro, en estos momentos) no se establecería el primer límite de velocidad en carretera:

Infracción Multa en pesetas
No respetar el límite de velocidad 500
Accidente con exceso de velocidad 1.000
Exceso de velocidad (en tracción animal) 10
No circular por la derecha 250
Adelantamiento indebido 500
Cruzar la vía por un lugar no autorizado
automóvil 5
cabeza de ganado menor 0.1
cabeza de ganado mayor 0.2

Y hablando de límites de velocidad, podéis echar un vistazo a este curioso documento que se remonta a la época y que resumía en un solo cuadro el estado de los límites de velocidad de los vehículos. Paso a reproducirlo para que tengamos mejor perspectiva de lo que se consideraba en la época como una de las normas generales de circulación:

Normas de circulación 1962

Como veis, la seguridad vial estaba en mantillas en esos momentos. No solo había velocidad libre para circular, sino que las carreteras no estaban en condiciones de soportar ni grandes cantidades de tráfico, ni velocidades medias cercanas a las que podemos mantener hoy en día, ni los conductores eran conscientes de los riesgos reales que ese escenario les brindaba. Y por supuesto, los coches no tenían nada que ver, en sistemas de seguridad, con lo que hoy consideraríamos un acuerdo de mínimos aceptables.

El coche

Los coches de la época no ayudaban mucho. Es cierto que en todo el mundo existían muchos modelos y que el auge del automóvil en los 60 es espectacular, pero eso era algo que no se vería fácilmente en España. Así que vamos a escoger un modelo popular en la época, tan popular que podría ser considerado un símbolo de la España de aquél tiempo: el Seat 600, un utilitario al alcance de casi todos, que muchos recordamos con cariño porque todavía lo veíamos cuando niños, y que otros verán nostálgicos porque lo condujeron.

Seat 600

El 600 fue el prototipo de “coche para todos”. Con un precio de salida de entre 65.000 y 70.000 pesetas, tras meses de plazos y letras uno podía ser el orgulloso propietario de su propio utilitario. Y el 600 podía con todo: la icónica imagen de la familia entera, con los bultos sobre la baca, de camino a la playa durante las merecidas vacaciones era real. Como la vida misma. Parece increíble que un coche tan pequeño y con un motor tan… compacto, protagonizase esas peregrinaciones hacia la costa hace cincuenta años.

Las carreteras eran eso, carreteras. Los límites fuera de poblado no existían, pero más que por otra cosa, porque los coches conseguían velocidades muy limitadas. Con todo, lo más importante en cuanto a seguridad vial no era la velocidad: el firme, las características de los coches, los sistemas de seguridad a bordo, las aptitudes de los conductores… Eso era lo decisivo.

Seat 600 en su época

Frenos de tambor, suspensiones y neumáticos fruto de una tecnología muy inferior a la actual, la potencia de los motores,… todo eso jugaba en contra a la hora de un accidente. La fatiga en la conducción también tendría algo que decir, no en vano la incomodidad de la posición de conducción, el calor o el frío, y las propias carreteras exigirían más a los conductores. Sin embargo, en el caso de la autonomía teníamos un aliado: cada 300 o 400 km habría que parar a repostar el minúsculo depósito de 27 litros, si no antes.

No disponemos de imágenes de un crash-test de un Seat 600, pero sí que tenemos el montaje de unas pruebas equivalentes, al menos por la época, de unas pruebas de choque de la General Motors en 1968. Da una idea de cómo podía ser de seguro un coche estándar. Fijaos en muchas cosas, pero por ejemplo cómo el hecho de no usar cinturones de seguridad manda los “cuerpos” a paseo, junto con los asientos (!), o cómo el latigazo cervical debía ser letal de necesidad:

En resumen (ahora os dejo con las fichas técnicas), coches menos confortables, menos potentes, con menor confort a la hora de circular, con carreteras convencionales más incómodas y con menos elementos de seguridad que las actuales autovías, sin cinturón de seguridad (me refiero a no obligatorio y que nadie se ponía), sin airbags, sin frenos de disco, sin ABS ni control de estabilidad… Era el principio del camino para la seguridad vial, ¡no nos queda nada por delante!

SEAT 600 «Normal» (1957–1963)
Motor De gasolina NO 86, con cuatro cilindros en línea.
Arranque Por medio de una palanca situada en el túnel de la calefacción.
Cilindrada 633 centímetros cúbicos.
Par motor 4.0 mkg DIN a 2.800 rpm.
Alimentación Carburador monocuerpo Weber 22 IT invertido.
Puertas Apertura tipo suicida.
Plazas Cuatro.
Transmisión Cambio manual de cuatro velocidades de avance sincronizadas.
Potencia 21,5 CV a 4.600 rpm.
Frenos Frenos de tambor en las cuatro ruedas.
Autonomía 400 km.
Capacidad del depósito de combustible 27 litros.
Consumo medio 7 L / 100 km.
Velocidad máxima 95 km/h hasta 1961, y 101 km/h hasta 1963.
SEAT 600 D (1963–1970)
Motor De gasolina NO 86, con cuatro cilindros en línea.
Arranque Con bombín de arranque situado en el centro del salpicadero.
Cilindrada 767 centímetros cúbicos.
Par motor 5.2 mkg SAE a 2.500 rpm.
Alimentación Carburador Bressel 28 ICP-I. Bomba de gasolina.
Puertas Apertura tipo suicida.
Plazas Cuatro.
Transmisión Cambio manual de cuatro velocidades. 2ª, 3ª y 4ª sincronizadas.
Potencia 29 CV a 4.800 rpm.
Frenos Frenos de tambor en las cuatro ruedas.
Capacidad del depósito de combustible 30 litros.
Consumo medio 7 L / 100 km.
Velocidad máxima 108 km/h.

Más información | Asociación Española de la Carretera, Historia de SEAT, Fichas técnicas (Wikipedia)

Fotos | daniel.julia, Year of the Dragon, trebol-a, Charles01