La reforma del Código Penal sobre imprudencias al volante ya es una realidad, ¿qué ha cambiado?

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El año 2019 empieza con novedades de última hora en materia de Seguridad Vial. El pasado 3 de marzo, entró en vigor la reforma del Código Penal referente a las imprudencias en la conducción de vehículos que requieren permiso de conducir. Endurecer la legislación penal para que las infracciones al Reglamento General de Circulación no queden impunes es una de las medidas necesarias para reducir la siniestralidad vial. Sin embargo, también es una de las más polémicas por el impacto mediático y social que genera.

Qué imprudencias de conductores perseguirá la Fiscalía de Seguridad Vial

Un siniestro vial no es casual sino más bien causal. Esto quiere decir que pueden existir causas o motivos para pensar que ha habido algún tipo de responsabilidad por parte de alguno de los implicados. De ahí que la determinación penal de un siniestro vial se mida por la concurrencia de dos factores como son, las consecuencias o resultado lesivo y el grado de imprudencia.

En lo que respecta al resultado lesivo, el actual Código Penal, nos dice:

El que por imprudencia grave causare la muerte de otro, será castigado, como reo de homicidio imprudente, con la pena de prisión de uno a cuatro años.
Si el homicidio imprudente se hubiera cometido utilizando un vehículo a motor o un ciclomotor, se impondrá asimismo la pena de privación del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores de uno a seis años.
(artículo 142.1 Homicidio por imprudencia grave)

El que por imprudencia menos grave causare la muerte de otro, será castigado con la pena de multa de tres meses a dieciocho meses.
Si el homicidio se hubiera cometido utilizando un vehículo a motor o un ciclomotor, se podrá imponer también la pena de privación del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores de tres a dieciocho meses.
(artículo 142.2 Homicidio por imprudencia menos grave)

En cuanto al grado de imprudencia, los tipos que existen actualmente son: grave, menos grave y leve. Una clasificación que se corresponde con conductas determinadas del propio conductor y en base a criterios del Tribunal Supremo:

Imprudencia Grave: Vulneración de las más elementales normas de previsión y cuidado.
Imprudencia Menos Grave: Vulneración de deberes relevantes de cuidado.
Imprudencia Leve: Se crea un riesgo ligeramente superior al habitual y permitido.

Pues bien, con la nueva modificación se reconoce como imprudencia grave: la conducción a una velocidad superior a la permitida (en 60 Km/h en vía urbana o en 80 km/h en vía interurbana) y la conducción bajo la influencia de drogas tóxicas, estupefacientes, sustancias psicotrópicas o de bebidas alcohólicas (conducir con una tasa de alcohol en aire espirado superior a 0,60 mg/l o con una tasa de alcohol en sangre superior a 1,2 g/l).

La misma modificación aclara o reconoce la imprudencia menos grave cuando sea consecuencia de una infracción grave al Reglamento General de Circulación como, por ejemplo:
– El uso del teléfono móvil.
– Realizar la maniobra de adelantamiento sin la completa seguridad.
– Velocidad excesiva e inadecuada que provoque una salida de vía.
– La marcha atrás en autovías y autopistas.
– No detenerse en la señal de stop o ante un semáforo en rojo.
– El incumplimiento de la preferencia de paso del peatón o ciclista.
– La vulneración de la protección del ciclista durante un adelantamiento.

Si tras cometer una de estas infracciones graves se produce una muerte o lesiones, serán imprudencias menos graves pero serán considerados delitos, con pena de 3 a 6 meses de multa.

Abandonar el lugar del siniestro vial será delito

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La modificación del código penal crea un nuevo delito por abandono del lugar del accidente. Una reforma que es fruto de la campaña #PorUnaLeyJusta emprendida por Anna González tras perder a su marido en un atropello mortal en el año 2013, por parte de un camionero que se dio a la fuga, cuando circulaba con su bicicleta.

La cuestión es que con la ley anterior sólo existía el delito de omisión del deber de socorro y sólo se apreciaba si la víctima estaba viva y no había otra persona que pudiera auxiliarla. Tampoco era delito una fuga con fallecidos y, sin embargo, con lesionados, sí podía serlo. Una contradicción que gracias a la actual modificación del código penal se ha conseguido aclarar.

En este sentido, lo que se quiere sancionar con éste nuevo delito es la maldad intrínseca en el abandono de quien sabe que deja atrás a alguien que pudiera estar lesionado o incluso fallecido, la falta de solidaridad con las víctimas, penalmente relevante por la implicación directa en el accidente previo al abandono, y las legítimas expectativas de los peatones, ciclistas o conductores de cualquier vehículo a motor o ciclomotor, de ser atendidos en caso de siniestro vial.

Por tanto, se sancionará, en el caso de que el siniestro sea resultado de una imprudencia, con penas de entre 6 meses a 4 años de cárcel y la retirada del permiso de conducir entre uno y cuatro años. En el caso de que la omisión de socorro sea fortuita, le correspondería una pena de 3 a 6 meses de prisión y privación del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores de 6 meses a 2 años.

1. El conductor de un vehículo a motor o de un ciclomotor que, fuera de los casos contemplados en el artículo 195, voluntariamente y sin que concurra riesgo propio o de terceros, abandone el lugar de los hechos tras causar un accidente en el que fallecieran una o varias personas o en el que se le causare lesión constitutiva de un delito del artículo 152.2, será castigado como autor de un delito de abandono del lugar del accidente.
2. Los hechos contemplados en este artículo que tuvieran su origen en una acción imprudente del conductor, serán castigados con la pena de prisión de seis meses a cuatro años y privación del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores de uno a cuatro años.
3. Si el origen de los hechos que dan lugar al abandono fuera fortuito le corresponderá una pena de tres a seis meses de prisión y privación del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores de seis meses a dos años.
(Artículo 382 bis. Abandono del lugar del accidente)

Vía | europapress
Más información | Modificación del Código Penal sobre imprudencias en la conducción en pdf (BOE)
Foto | Amio Cajander
En Circula Seguro | ¿Conocemos las normas de circulación? (4): conductas imprudentes al volante