La presencia de auriculares en los atropellos a peatones

Peatón hablando por el móvil

No es la primera vez, ni será la última, que abordemos en Circula Seguro el problema de los peatones tecnológicos, esos que cuando caminan por la calle se aíslan dentro de su particular mundo, en el que normalmente reside un aparato electrónico con el que entablan algún tipo de comunicación. Si se limitan a caminar por la acera, no hay mayor problema; pero si se disponen a cruzar…

La asociación entre la distracción que causa un móvil al conducir y los daños causados al conductor o a los ocupantes del vehículo están más que medidos y documentados, pero los riesgos de seguridad vial asociados al uso del móvil o auriculares por parte de peatones permanecen sin investigar.

Precisamente por eso vale la pena conocer los resultados de un estudio muy básico desarrollado por el Hospital de Niños de la Universidad de Maryland y publicado por el British Medical Journal, que vienen a confirmar la sospecha del riesgo vial que corren los peatones al escuchar música o hablar por teléfono móvil cuando transitan por la calle.

Para identificar y describir los atropellos a peatones que llevaban auriculares, los investigadores recurrieron a una serie retrospectiva de casos rebuscando en la base de datos del NEISS, una base de datos pública alimentada por la información de los hospitales estadounidenses, también en las noticias de la CPSC, que es el organismo de defensa pública del consumidor, en las bases de datos del Centro de Investigación Westlaw y en los archivos de Google News. De allí extrajeron y tabularon los casos de peatones fallecidos y heridos entre 2004 y 2011, prestando atención a la probabilidad de que el peatón emplease algún tipo de auricular durante el atropello.

Hubo 116 informes de fallecidos o heridos que llevaban auriculares. La mayoría de las víctimas eran varones, en un 68 %, y de edad inferior a 30 años, en un 67 % de los casos. Además, la mayor parte de los vehículos implicados en este tipo de sucesos fueron… ¡trenes! Y en el 89 % de los casos estamos hablando de atropellos en vías urbanas. En un 29 % de los casos, se emitió un aviso acústico antes del atropello.

Las conclusiones del estudio son claras respecto a la presencia de cascos o auriculares como factor de riesgo para el peatón en entornos de tráfico, aunque hay pendiente realizar más investigaciones sobre cómo el uso de los auriculares comprometen la seguridad del peatón.

De hecho, si sabemos que al conductor le distrae una conversación mantenida con el móvil, y que aunque no separe la mirada de la carretera al cabo de un rato de conversación puede perderse hasta el 50 % de las señales, nada hace pensar que al peatón no pueda sucederle algo similar cuando se mete en su mundo y no presta la debida atención al entorno.

Si en el terreno del conductor la ley es clara, en el terreno del peatón quizá valga la pena trabajar más en la educación y en la concienciación que en la prohibición. Con la simple idea de que cuando estamos caminando por la calle estamos circulando, quizá algún peatón (y algún conductor) se pueda evitar más de un susto.

Foto | Michael Cory

Vídeo | Antoine Baak

  • stormer

    Yo creo que el problema principal no son los auriculares o el trasto electrónico que sea, sino que la mayoría de gente por costumbre cruza de cualquier manera y en cualquier sitio, a menudo sin mirar. ¿Qué ocurre entonces? Que lleven o no auriculares, los peatones cruzan de la misma manera, y si no los llevan puede que oigan venir un vehículo que se aproxime y miren a tiempo, pero si llevan los auriculares puestos (y a qué volumen!!!) directamente no oyen nada, y como no acostumbran a mirar por dónde cruzan y qué hay alrededor, pues el susto (con suerte quede en susto) está garantizado.

    Digo esto porque hace tiempo yo acostumbraba a usar auriculares por la calle, pero nunca he tenido sustos de este tipo porque además de procurar mantener la atención en el “mundo exterior” (es inevitable distraerse alguna vez) también acostumbro a mirar y a analizar el entorno cuando cruzo, y esa costumbre no se pierde en ninguna situación si habitualmente hacemos uso de ella.

    Por otra parte dejé de usar cualquier trasto mientras me muevo porque que no esté cruzando la calle no me garantiza que no pueda haber otro tipo de percances en mi espacio de peatón, esto es bicicletas por la acera (cosa que al ser yo ciclista tengo muy en cuenta pero el que no va en bici nunca puede no tener en cuenta que podemos salir de cualquier sitio sin hacer ruido alguno), motos en marcha que buscan aparcamiento en la acera, caída de objetos desde las fachadas, avisos de otros peatones o incluso por surrealista que parezca, coches que invaden la acera sin control debido a un accidente en una intersección cercana.

  • escargot

    Por eso mi gato, que es sordo, no sale a la calle. 🙂

    He tenido mis épocas de ir a mi puñetera bola con el MP3 (hasta que se rompió) y creo que entonces aún miraba con más cuidado por dónde cruzar. Pero no os creáis que eso me hacía sentirme más segura. La verdad es que prefiero ir sin ellos (y, como además nadie te obliga a ponértelos, pues ni tengo MP3 ni uso el móvil para eso).

    Hay cosas peores… ¿vosotros habéis ido por la calle andando a la vez que leíais un libro? Yo sí…