La motocicleta: amiga en la ciudad

Motocicleta urbana de corte futurista

Hace unos días inauguraba una sección personal dedicada a la movilidad sostenible y las alternativas que otros medios nos ofrecen. Siempre hablando de tráfico rodado, claro: hablar de coger el metro queda muy bonito pero no tiene relación alguna con este blog.

Hoy he decidido dividir entre dos los neumáticos del coche y quedarme con los dos que poseen la mayoría de motocicletas. Y es que, independientemente de la campaña mediática sobre la peligrosidad de estos vehículos que se han dedicado a soltar algunos medios durante años, no cabe duda alguna de que aligeran el tráfico haciéndolo mucho más fluido y reduciendo los atascos a los que hacía referencia el otro día. Pero no todas las motocicletas sirven para este propósito ni podemos dejar aquí esta llamada sin dar unas pautas mínimas de seguridad.

¿Es una moto urbana?

Para conseguir el resultado que buscamos debemos de considerar si la moto que vamos a usar cumple ciertos requisitos: poco peso, rápida en sus reacciones, manejable, práctica… ¿pero cómo podemos definir estos? Pues es practicamente imposible, pero sí que podemos tener algunas pautas que dependerán de el uso que vayamos a dar a nuestro vehículo. ¿La utilizaremos sólo para vías urbanas, o preferiremos viajar con ella en nuestros días libres además de acudir al trabajo? ¿Qué potencia y velocidad deseamos alcanzar? ¿Queremos guardar en ella el casco?

Con todas estas preguntas respondidas podremos acercarnos a nuestra decisión personal.

 

Scooter

Es sin duda la mejor moto para desenvolverse por la ciudad. Cómoda, automática, limpia y más seca que el resto. Permite guardar el casco bajo el asiento, dispone de porta-equipajes muy prácticos en forma de maletas traseras o similares y permite una rápida manejabilidad al poder mover las piernas libremente por el centro de su cuerpo. Las actuales llevan dos depósitos separados: uno para gasolina y el otro para el aceite y así nos olvidamos de las mezclas que hacíamos en el pasado. Motores de dos tiempos económicos, con apenas consumo y que bien cuidados nos pueden durar largos años. Actualmente existen modelos muy potentes que son válidos para cualquier tipo de conducción: larga distancia, urbana, interurbana…

Scooter japonesaLa única pega visible que poseen todas estas motos radica en su rueda, que es de pequeño tamaño y con una anchura considerable haciéndola mucho más inestable que cualquier rueda de mayor tamaño; sobre todo en casos de lluvia. Sin embargo la conducción responsable es suficiente para evitar que la rueda implique un riesgo de caída. Para aquellos que critican los cambios automáticos existen “burras” como la Vespa o la Suzuki Burgman, por citar algunas, que poseen cambio de marchas: unas manual, otras secuencial con embrague automático…

 

Otros cuadros (naked, custom, deportivo, trail…)

Otros cuadros de motoAunque no son tan prácticos como la Scooter para la ciudad son más polivalentes y ofrecen mayores posibilidades de diversión en nuestro tiempo libre. Además permiten que nos integremos en la comunidad motera haciendo de nuestro nuevo medio de transporte una afición. Sin embargo son más engorrosas a la hora de movernos en ciudad (más pesadas, con menos espacio para guardar el casco, consumen más…). Claro que con buenas maletas laterales e incluso traseras no hay problema para almacenar lo que queramos. La postura general en las deportivas es más incómoda a la hora de observar el tráfico que tenemos por atrás y cómoda en las motos tipo trail y custom, siendo las naked un punto itermedio. Cualquiera nos sirve para la ciudad, pero tienen más desventajas que ventajas en este terreno.

 

Cilindradas, potencias y permisos

Según para qué vayamos a utilizar la motocicleta igual hasta nos interesa cambiarla por un ciclomotor. Al final, en ciudad, ambos alcanzan la velocidad máxima permitida y aunque estos últimos son más estrambóticos y petarderos cumplen con honor su función. Desde los 49c.c. hasta las 1.100c.c. tenemos donde escoger y distintos permisos a poseer.

De un tiempo a estar parte podemos llevar motos hasta 125c.c. con el permiso de la clase B [coche] y todas aquellas de inferior categoría. También con 16 años podemos obtener el permiso de clase A1 que nos autorizará a conducir motos hasta 125c.c. sin sidecar, pero que los limitará en parte los caballos, lo que significa que podemos llevar casi todas pero no todas. Independientemente de que tengamos el permiso de coche o A1, tenemos el permiso de Clase A que nos permite conducir cualquier tipo de moto, aunque durante los dos primeros años tendremos limitada la potencia a 34cv. Luego, pasados estos dos años, seremos libres de conducir cualquier automóvil considerado como motocicleta.

Actualmente se está llevando a cabo una reforma que actuará sobre las cilindradas que podrá tener la moto que conduzca un novato sobre las dos ruedas, pero como las restricciones actuales, están de más si conducimos con lógica, responsabilidad y atención; cumpliendo con la normativa y dando ejemplo.

 

Consejos específicos de seguridad

No podría terminar este texto sin recordar esa máxima que todas las madres nos dicen cuando nos ven por primera vez salir con nuestras motos: «Tú eres la carrocería».

Y por eso, para no tener que oírlas nunca más dándonos el sermón vamos a ver un pequeño listado de consejos básicos que garantizarán que no nos vayamos al suelo; al menos no por este motivo.

Pasos de cebra y marcas viales
La pintura, en muchos casos, es deslizante. Así que conviene pasar entre las franjas blancas de los pasos de cebra aún cuando esté la carretera seca. Si topásemos con nuestros incorrectos pasos de cebra multicolor entonces… suerte. O mejor dicho: moderación de la velocidad, evitar acelerar o frenar sobre ellos y por supuesto nada de inclinar la moto. También las marcas viales pueden resultar peligrosas, así que en la medida de lo posible intentaremos evitarlas (que no desobedecerlas).
Baches, badenes, alcantarillas, pivotes laterales, medianas…
En general cualquier cosa que esté colocada en la calzada supone un riesgo para el motorista. Y es que somos débiles cuando circulamos haciendo equilibrios. Las alcantarillas cuando están sobreelevadas (o hundidas) o están mojadas suponen cierto peligro. Los baches y los badenes si los cogemos a mucha velocidad pueden hacer que volemos más de lo pretendido y los pivotes laterales que están colocando en las ciudades para separar carriles con distintas direcciones o limitar carriles bus/taxi, si nos pasan inadvertidos pueden ser brutales. Y ojo también con la separación lateral no sea que dejemos en alguno de esos pivotes una rodilla o un codo.