La conducción durante el embarazo de riesgo (y 2)

La conducción durante el embarazo de riesgo

En la primera parte de este artículo vimos que, en la actualidad, en la bibliografía médica y científica no existe ningún tipo de evidencia científica que demuestre que la conducción durante el embarazo de riesgo represente un mayor peligro de interrupción involuntaria de la gestación.

No obstante, todas las sociedades y asociaciones especializadas en la prevención de riesgos durante el embarazo citan algunos consejos básicos a tener en cuenta en la conducción durante el embarazo, sobre todo si es de riesgo. Se trata básicamente de trasladar las precauciones de sentido común de toda embarazada a la carretera. Veámoslas.

El primer consejo es detenerse cada cierto tiempo a estirar las piernas. Personalmente, a parte de aliviar la presión gestural contra el feto, considero que éste es un consejo universal para todos los conductores. Ese pequeño descanso es importante tanto mental como físicamente, para evitar el agarrotamiento.

En el caso de las embarazadas, además, mantener durante mucho tiempo la postura de conducción (o cualquier postura fija en general) puede favorecer la retención de líquidos y la aparición de edemas. Ésto es más común en personas con historia de problemas pulmonares o limitada irritación sanguínea; intensificado en caso de artrosis. Bajar del vehículo y dar unos pasos mitigará en cierta medida este efecto secundario de la gestación.

La conducción durante el embarazo de riesgo

Otro consejo típico es la mantener una buena hidratación. Si se suele decir que las embarazadas comen por dos (algo discutible, ya que la evolución natural hizo posible el embarazo en condiciones donde la comida no era segura, se tenía que cazar cada día), entonces también es necesario beber por dos. Huelga decirlo, pero nos referimos a beber agua.

Los fluidos corporales se incrementan durante el embarazo, por lo que también lo hace la necesidad de ingerir líquidos. Si normalmente se recomiendan al rededor de dos litros (unos ocho vasos normales), durante el embarazo se debería intentar incrementar la cantidad en un 25%, hasta los diez vasos diarios; aunque obviamente el total también incluye todo el agua contenido en la comida.

Eso sí, la bebida se debe repartir al cabo del día. Más de dos vasos en poco tiempo puede diluir la sangre, provocando desequilibrios químicos.

La conducción durante el embarazo de riesgo

Por último, mencionar un estudio del Instituto Nacional de Higiene en el Trabajo, que establece tres criterios de seguridad bastante obvios a tener en cuenta en la conducción durante el embarazo. A saber:

  1. Evitar el trabajo con maquinaria pesada que produzca grandes vibraciones (grúas, tractores, …).
  2. Procurar elegir vías en buenas conducciones.
  3. Conducir de forma suave, prestando especial atención a baches y resaltos.

Como veis, los tres criterios se resumen básicamente en evitar el exceso de vibraciones. Dichas vibraciones se transmiten directamente al feto. Tiene que ver con un concepto físico llamado resonancia, según el cual las vibraciones de una determinada frecuencia pueden amplificarse mucho, debido a un efecto de acumulación de la energía entre cada oscilación.

La cuestión es que, aunque las vibraciones parezcan pequeñas, si tienen una frecuencia que hace que el feto entre en resonancia, pueden provocar estrés mecánico sobre él y sobre la placenta. Este es el único mecanismo por el que se podría llegar a afectar directamente al feto, si bien (como se dijo en el primer artículo), no hay evidencia científica que las frecuencias generadas durante la conducción resulten perjudiciales.

En resumen, en este artículo de dos partes hemos visto que no hay ningún indicio científico que desaconsejen la práctica de la conducción durante el embarazo, incluso cuando éste es de riesgo. Ante todo, y en cualquier caso, al volante hay que extender los mismos criterios de seguridad y cuidados que la embarazada debe seguir a lo largo de todo el proceso en todos los ámbitos de su vida. Principalmente no realizar esfuerzos excesivos y evitar las vibraciones excesivas.

Asesoramiento | Dr. Josep Serra
En Circula seguro | La conducción durante el embarazo de riesgo (1)
Fotos | Meagan, Teza Harinaivo, Mr.TinDC

  • Escargot

    Sobre las vibraciones, resonancias y demás… ¿son más fuertes las que genera un coche que las que genera un ecógrafo? Resulta que hay estudios que dicen que las ecografías no son inocuas, que la OMS recomienda tres como mucho (y eso es lo que hay en la Seguridad Social) y que hay países en los que los han reducido a una. Pero mientras… con perricas, chufletes. Si quieres que te hagan muchas más te vas a un médico privado y todas las que le pidas.

    A mí esto me hace pensar que o no se sabe de verdad si son inocuas o que hay gente a la que le da igual.