La amaxofobia se intensifica con la crisis

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La amaxofobia se podría resumir como el miedo a condicir. Un síndrome que afecta a un tercio de los conductores. Una cifra bastante elevada y por lo que no debería pasar desapercibida. Para sufrir amaxofobia no es necesario haber sufrido un accidente como se podría pensar ya que en muchos casos las personas que lo sufren no se han visto involucrado en ninguno.

Las situaciones personales o laborales causan un estrés que desemboca en las crísis de ansiedad que sufren las víctimas de esta enfermedad. La sensación de miedo que sufren los conductores desemboca en un bloqueo de la capacidad de respuesta, convirtiendo el acto de conducir en un potencial riesgo personal y para el resto de usuarios de la vía. Algo que a veces también se ha relacionado con conductores noveles que comienzan a ponerse al volante.

Pero a pesar del pensamiento popular, la amaxofobia afecta principalmente a los conductores con experiencia y que realizan una conducción normal. En un momento de sus vidas y sin ningún poblema aparente comienzan a experimentar ansiedad al volante que acaba convirtiéndose en un problema.

Es a este grupo mayoritario al que la crisis actual le está haciendo mayor mella. Estos momentos complicados en los que vivimos las situaciones personales y las profesionales, causantes de gran parte del estrés que sufrimos, no pasan desapercibidas. Éstas situaciones están afectando negativamente a los y provocando que los efectos de la enfermedad se incrementen.

Aunque ya estamos viviendo síntomas de mejora en la situación económica (al menos a nivel europeo), la crisis ha tenido un efecto negativo a la hora de ponernos al volante. Desde reducir el dinero invertido en el mantenimiento de nuestro coche hasta la reducción de la velocidad a la que nos desplazamos pasando por el simple hecho de que ahora usamos más el transporte público.

Vía | Noticias Yahoo