Cuatro propuestas para introducir a los niños de 3 a 5 años en la seguridad vial

Niños cruzan un paso de cebra

La educación de los niños es uno de los grandes pilares de la seguridad vial. Se trata de una asignatura pendiente en España (nunca mejor dicho), pues según insisten cada día muchos expertos no cuenta con contenidos de entidad dentro del currículo educativo.

De ahí la importancia de enseñar a los más pequeños educación vial dentro y fuera de las aulas. Pero, ¿cuándo pueden los niños comenzar a aprender estos conocimientos? Lógicamente, ningún experto señala una fecha en concreto y, sin embargo, es posible para casi cualquier padre o madre empezar a transmitir sus conocimientos desde una edad temprana.

Y es que así lo hacemos cuando nuestros hijos ven cómo conducimos. Somos el primer ejemplo para ellos y el modo en el que conducimos puede llegar a ser percibido incluso por los bebés. Por eso es importante que seamos una referencia ejemplar para ellos. Del mismo modo, es posible comenzar con la primera lección antes de lo que pensamos.

No se trata de sentarles en un pupitre y recitarles la normativa vigente. Precisamente, el aprendizaje mediante el juego es una herramienta que los más pequeños utilizan en la adquisición de todo tipo de conocimientos. Así es como podremos introducir conceptos esencial de seguridad vial.

Juegos y actividades sobre seguridad vial para niños

Juegos para niños de Educación Vial

La Fundación MAPFRE ofrece una serie de propuestas muy útiles para contribuir a la educación vial de nuestros hijos. De este modo y según señalan, han realizado una gran selección de juegos, actividades y vídeos sobre seguridad vial que serán de gran utilidad a toda la familia.

Estos los podemos encontrar divididos en diferentes rangos de edad, con contenidos que han sido creados de forma interactiva y dinámica. La primera franja se establece entre los 3 y los 5 años, una edad ideal para fomentar los primeros juegos viales. Veamos algunos ejemplos.

Cruzar Seguros

Cruzar Seguros es una actividad a la jugar a través del ordenador (o cualquier dispositivo) y que tiene como objetivo “el aprendizaje de los hábitos responsables que debe tener un peatón”. Se trata de traducir a los más pequeños esos primeros estímulos viales que se encuentran en su día a día como peatones.

El juego se divide en dos etapas, una primera en la que los contenidos se ofrecen de forma teórica, explicando el sentido de semáforos, sus colores, aceras y pasos de peatones; y una segunda fase en la que tendremos que poner en práctica lo aprendido. La actividad invita además a que hagamos lo propio en una situación no virtual. Es decir, que como peatones expliquemos a nuestros hijos los significados mencionados y demos ejemplo como peatones.

Los duendes exploradores

El cuadernillo de Los duentes exploradores propone una serie de juegos estructurados alrededor de la historia de unos duendes preocupados por el viaje a la playa en coche de un niño con sus padres.

A través de diferentes juegos ilustrados se instruye a los pequeños sobre la circulación regulada por semáforos, el cinturón de seguridad, las mascotas en el vehículo, cómo viajar de forma adecuada en el coche, la señalización, la atención al volante o cómo hemos de comportarnos dentro del coche.

Mi cuaderno de Educación Vial

Mi cuaderno de Educación Vial no cuenta con un hilo narrativo conductor como la actividad anterior, sino que propone una serie de tareas para desarrollar las habilidades plásticas de los niños a la vez que interiorizan conceptos básicos del tráfico.

Así, podemos encontrar actividades relacionadas con la vía (semáforos, pasos de peatones, uso de las aceras), los sistemas de retención y su correcto uso según diferentes situaciones, junto a una serie de recortables para identificar y posicionar elementos comunes de las vías urbanas.

Jota Jota quiere aprender seguridad vial

Por último, la Fundación MAPFRE ha elaborado una lista de vídeos educativos a modo de webserie animada. Giran en torno a las enseñanzas de un personaje infantil, lo que ayuda a los pequeños a identificarse con el protagonista desde un primer momento.

Son sencillos y de una duración muy breve, lo que lo convierten en un recurso educativo ideal para padres y maestros, pues consiguen captar la atención de los niños de entre 3 y 5 años y transmitir las enseñanzas viales de una forma muy efectiva a la vez que divertida.

Estas cuatro actividades mencionadas de la Fundación MAPFRE nos pueden servir de mucha ayuda a la hora de sensibilizar a los más pequeños. Además, una vez que somos conscientes de este tipo de materiales, es posible encontrar muchos instrumentos de este estilo para que los niños sigan aprendiendo sobre seguridad vial, a la vez que se divierten.

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Imágenes | iStock/Newman Studio