Innovación e infraestructuras: claves para paliar la climatología adversa en carretera

Infraestructuras viales contra niebla

Se acerca el invierno y con este vuelven a asomar a las carreteras los fenómenos meteorológicos adversos. Estos alteran irremediablemente la conducción y nos obligan a extremar la precaución al volante. En Circula Seguro, os hemos contado qué elementos de seguridad pueden ayudarnos ante el mal tiempo o cómo conducir en función de las diferentes inclemencias invernales.

Existen una gran variedad de recomendaciones contra niebla, nieve, lluvia, hielo o viento. Como añadido a esto, la tecnología encargada de las infraestructuras en el transporte evoluciona para reducir el riesgo con el paso de los años.

Se trata de un aspecto fundamental para nuestra conducción, comenzando por el terreno que pisan las ruedas. El estado de la carretera y sus mantenimientos, el asfalto o los sistemas de protección son claves en la resolución de situaciones de riesgo bajo con una climatología mala. A esto tenemos que añadir la existencia de sistemas de señalización adecuados que mejoren la prevención para este tipo de situaciones.

Estas son infraestructuras básicas que todos conocemos. Sin embargo, la tecnología actual brinda la posibilidad de aplicar sistemas avanzados que permitirían paliar aún más los riesgos asociados a la mal tiempo y las dificultades geográficas gracias a una mejora de las infraestructuras . Los siguientes casos reales son más que representativos.

En busca de las infraestructuras que esfumen la niebla

Niebla en la carretera

Hay puntos de nuestro país en los que la niebla tiene una presencia abonada. Un ejemplo real de esto lo encontramos en Galicia, en el tramo de la A-8 entre Mondoñedo-Careira, en la provincia de Lugo. La niebla allí ocasiona, no solo un riesgo grave y adicional a los que por allí conducen, sino que además las autoridades se ven a menudo obligadas a desviar el tránsito. Esto ocasiona retenciones frecuentes.

A raíz de esto, el Ministerio de Fomento lleva más de dos años buscando una solución efectiva. A la espera de que den con una partida presupuestaria que asuma semejante empresa, en Fomento contabilizan 26 propuestas de tecnologías, muchas de ellas asombrosas. Desgraciadamente, su coste hace que no todas puedan ser viables.

Haciendo mención a algunas, encontramos un sistema de eliminación de la niebla mediante calefacción por rayos infrarrojos. Este funciona mediante placas de radiación instaladas sobre pórticos que calientan la niebla de manera directa e indirecta a través del pavimento.

Otra suerte de tecnología propuesta por la compañía Fuelia Chemicals incide en la eliminación de la niebla a través del aprovechamiento del calor latente en las nieblas de baja visibilidad mediante la pulverización de una disolución.

También podemos destacar un sistema de eliminación de niebla propuesto que, cuando la visibilidad se reduce por debajo del umbral establecido, mediante la atomización de aire seco y partículas nucleantes, evapora y condensa la niebla a través de turbinas hasta que la visibilidad supera el umbral establecido.

Así despejan la nieve en Finlandia

Veremos por qué solución se decide finalmente el Ministerio de Fomento. Lo que está claro es que lucha contra la madre naturaleza requiere una inversión considerable. En Finlandia entienden bien este sacrificio. Una gran número de ciudades en este país llevan años utilizando un sistema muy eficaz contra la nieve y el hielo en sus calles.

Se trata de la introducción de suelo radiante en las arterias principales de las ciudades. Comenzó como aplicación en la calle o calles principales de la ciudad y está terminando por extenderse a otras vías. Esta solución es interesante en espacios urbanos, donde el exceso de nieve provoca riesgos no solo a los conductores, sino al resto de usuarios de la vía.

Calle de Helsinki

De este modo, se consigue aligerar la penalización de circular con nieve también para peatones. Para hacer más sostenible esta tecnología, muchos centros urbanos aprovechan el agua sobrante de las calefacciones.

Una ejemplo similar de inversión mayúscula en infraestructuras es el de Noruega y su red de carreteras a través de los fiordos. No contento con su colección de puentes y túneles submarinos, el país nórdico proyecta una obra increíble con la autovía E39.

Conectividad y conducción autónoma

Las tecnologías que desarrollan la conectividad entre vehículos (V2V) e infraestructuras (V2I) contribuirán a que la mala climatología no sea tan mala. De hecho, muchas de esas 26 propuestas recibidas por el Ministerio de Fomento para el caso de la E-8 en Galicia contemplan este tipo de soluciones.

Se trata de encontrar la tecnología más precisa y segura que nos avise en nuestro vehículo de las eventualidades provocadas por el mal tiempo en carretera. Volviendo a Finlandia, allí ya estudian cómo aplicar en 2018 la tecnología 5G para este propósito.

El desarrollo de la conducción autónoma tiene mucho que ver con la llegada de este tipo de tecnologías. La consecución de sus diferentes etapas significará que tecnologías asociadas de conectividad entre vehículos se consoliden.

De esto los vehículos y las infraestructuras se beneficiarán temporalmente. Y es que, una vez el coche autónomo alcance su plenitud, los accidentes por inclemencias meteorológicos también descenderán hasta niveles muy reducidos. Mientras la tecnología no termine por remediarlo, los conductores tendremos que seguir las recomendaciones de seguridad vial adecuadas para cada situación.

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