Hago todo eso y además, conduciendo

Ve el video en el sitio original.

Lector nos envía el enlace del vídeo que podéis ver en cabecera. En él podemos ver como un lector aprovecha el tiempo entre línea y línea para conducir unos kilómetros a donde quiera que vaya. La verdad es que no hay nada más relajante que leerse un buen libro sin prisas, sin estrés, relajado en un cómodo asiento…

Pero no acaba ahí el ejemplo de gente que aprovecha que está dedicando su atención a otros menesteres para conducir. Y como muestra el siguiente vídeo, en el que observamos un aventajado conductor de motocicleta cómodamente recostado sobre el asiento trasero mientras manda un mensaje a través de su móvil.

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Sarcasmo a un lado, los dos vídeos anteriores muestran prácticas peligrosísimas que se realizan al volante de los vehículos. Para conducir, es necesario que pongamos el cien por cien de nuestra atención en lo que estamos haciendo, y que las distracciones sean las mínimas posibles, pues estamos usando todo nuestro cuerpo y todo nuestro cerebro a pleno rendimiento.

Físicamente necesitamos los dos brazos y las dos piernas, para manejar el volante y los pedales, además de necesitar en algunos momentos realizar desplazamientos con la cabeza para aumentar nuestra percepción. Y además, necesitamos usar el sentido de la vista, el sentido del oído y el sentido del tacto.

Como mucho, podemos ir degustando un caramelo (que habremos desenvuelto con el vehículo parado), o el nuevo ambientador de pino que nos hemos comprado. Pero acciones tan simples como encender un cigarrillo, cambiar un CD, buscar la cartera y otras muchas, es bueno dejarlas a un lado hasta que estemos detenidos. Disfrutaremos de lo que estamos haciendo y llegaremos sanos y salvos a casa.

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Nota: Es necesario estar registrado en Youtube para ver el segundo vídeo

  • Tanto gilipollas… y tan pocas balas…