Fumar al volante. Otra distracción más

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Tiempo ha pasado desde que la DGT decidiera regular el uso del móvil y castigar, como es debido, su uso por ser claramente perjudicial para la seguridad, tanto del propio conductor como del resto de usuarios. El GPS corrió la misma suerte. Nada de utilizar los navegadores mientras se está conduciendo. A menos tecnología menos distracciones al volante.

Eliminadas este tipo de distracciones, el siguiente paso debería ser luchar contra otras distracciones, que hoy por hoy no son tomadas como tal. El artículo 18.1 del Código de Circulación indica que: “el conductor de un vehículo está obligado a mantener su propia libertad de movimientos, el campo necesario de visión y la atención permanente a la conducción, que garanticen su propia seguridad, la del resto de ocupantes del vehículo y la de los demás usuarios de la vía”.

Literalmente el artículo no impedía el uso del teléfono móvil, hasta que se prohibió por ley. Literalmente tampoco impedía el uso de los navegadores. Eso sí, dejaba la puerta abierta a que se pudiera sancionar si los encargados de velar por la seguridad vial lo consideraban conveniente.

Luego te encuentras con ciertas situaciones. Conductores que manejan airadamente su móvil mientras entorpecen el tráfico sin importarle demasiado. Y no puedes hacer más que pararte a pensar que ni cien mil campañas podrían meter en la cabeza a este tipo de conductores que conducir y móvil no son compatibles.

Si a lo anterior le sumamos que el mismo conductor habla por el móvil con una mano mientras fuma con la otra ya no sabes que pensar. Si usa una mano para cada una de las acciones, cómo consigue eludir coches en doble fila, y engranar las marchas. Supongo que es sencillo. La paciencia de los demás y comprender que intentar realizar cualquier maniobra con ese conductor en el horizonte puede ser un riesgo innecesario.

Por simple que parezca fumar es una distracción más. Y por ello susceptible de ser sancionado. No sólo es el simple hecho de fumar. Es la distracción al encender el cigarrillo, la inutilización de una mano, el hecho de buscar el cenicero, el humo que se mete en los ojos. Todo ello a pesar de que se trate de una acción que está admitida en la sociedad. Implica riesgos que podrían ser evitados.

Riesgos a los que hemos de sumar que el fumador acumula en su organismo monóxido de carbono. Sustancia que hace que disminuya el nivel de vigilancia, que descienda la atención al volante y que reduce la visión. En resumen, demasiadas desventajas para que no se tenga en cuenta.

Algunos países ya han tomado medidas. Brasil, Colombia o Chile son ejemplos de países que han prohibido fumar al volante. En España y a pesar de alguna propuesta concreta hoy por hoy nadie se plantea la prohibición de fumar al volante. Aunque si buscamos la excelencia al volante, es algo que tarde o temprano alguien tendrá que plantear.

  • A menos tecnología menos distracciones al volante Siguiendo este “sabio consejo” no va a quedar mas remedio que eliminar el fatidico velocimetro (aunque no el cuenta kilometros)… porque la constante y absurda lectura de aquel primero… distrae de lo que verdaderamente importa: el entorno; claro que la selva de señales de transito tambien contribuyen a perder de vista lo antes mencionado. A mi particularmente me estresa tanta rama que no me deja ver el bosque…; quiero…, tengo la imperiosa necesidad de sentirme integrado en el medio en que me muevo! (me fio mas de este que del velocimetro y la maraña de señales…)

    Una vez mas veo que se continua yendo por mal camino: esconder la cabeza bajo el ala evitando afrontar (y entender) los “problemas” desde su propia raiz.
    Reprimir, castigar, escarniar, culpabilizar, denunciar, multar, en vez de solucionar algo… Pero en fin…, doctores tiene la iglesia… Aunque procurare por todos los medios evitar “tener que ir esos doctores” …, no me fio un pelo de “ellos” a menos que… demuestren lo contrario (no como en la mili valor se le supone) y a la vista esta que aun nadie asi lo ha hecho… (ni creo que con esta vision del asunto, nadie lo pueda hacer…). Cosa importante (y desestresante a mas no poder): caminando puedo hablar por el movil, fumar, hablar, gesticular, etc…, ah!, casi se me olvidaba, todo esto lo puedo hacer… sin detenerme ni entorpcer la buena marcha de los otros peatones, sere un extraterrestre?, o es que tengo muy (demasiado) arraigadas mis enseñanzas a tener muy (mucho) en cuenta el respeto a los demas… al contrario (que cual lorito) ultimamente solo se “enseña” a ser un robot, una maquina…, algo que no piensa?. Entonces me pregunto yo: si solo pretenden enseñarnos a no pensar porque tanta leccion urbana a ser juiciosos?. El resultado de todo ello es: todo lo que no esta prohibido esta permitido?; me respondo yo mismo (por mi mismo), NO (con absoluta rotundidad…)

  • Fumando, con la ventanilla bajada y a 160 Km/h (fijándome en el velocímetro del VW Golf que lleva). ¡Ains, si es que a 120 Km/h uno se duerme! ¿Y el A/C para qué está?