‘Every 15 minutes’: así es la concienciación vial para jóvenes en Canadá y Estados Unidos

Every 15 minutes - Concienciación vial para jóvenes

Cada 15 minutos muere alguien como consecuencia de un siniestro vial donde hay alcohol como factor de riesgo concurrente. Ese es el punto de partida de ‘Every 15 minutes‘, un proyecto de sensibilización y concienciación vial que recorre Norteamérica de instituto en instituto. El objetivo es prevenir a los jóvenes en cuanto a la incompatibilidad del alcohol y la conducción, y hacerlo de un modo tan impactante como tangible y duradero.

‘Every 15 minutes’ basa su acción en un programa de dos días. Durante el primero de ellos, cada 15 minutos las clases pierden un alumno mientras un agente de la Policía lee un obituario que, en honor de cada estudiante desaparecido, han escrito sus propios padres. El alumno desaparecido vuelve a su sitio maquillado como un muerto viviente. Estará presente, pero nadie podrá hablar con él. Como si hubiera fallecido realmente.

Por la tarde, los alumnos del instituto que sigue el programa son convocados a una reunión especial en el exterior del centro. Allí se recrea la simulación de un siniestro vial en la que participan tanto alumnos del instituto como los servicios de emergencia de la zona. Técnicos sanitarios con sus ambulancias, bomberos con sus camiones, policías a bordo de coches patrulla y vehículos completamente destrozados darán verosimilitud a una historia que acaba con fallecidos, heridos y alumnos detenidos por conducir bajo los efectos del alcohol.

Every 15 minutes

Tras este impactante episodio, tanto los alumnos que han participado como muertos vivientes en las aulas como aquellos que han escenificado la colisión viven un retiro en un hotel cercano donde nadie podrá hablar con ellos. Ni sus familiares ni sus amigos. También a estos efectos será como si la simulación hubiera tenido lugar de verdad. La Policía y un grupo de asesores se encargarán de llevar a cabo este retiro.

Mientras dura el retiro, los alumnos escribirán una carta a sus padres empezando con un texto común:

Queridos papá y mamá:
Cada quince minutos muere alguien en Estados Unidos por una colisión relacionada con el alcohol, y hoy he muerto yo. Nunca tuve la oportunidad de decirte que…

Se pide a los padres de los alumnos que escriban una carta similar, y durante la segunda jornada, cuando se reúnen padres y alumnos junto al resto de estudiantes del instituto, se produce una sesión de concienciación colectiva.

Every 15 minutes - Concienciación vial para jóvenes

Utilizando gafas de simulación de alcoholemia, los alumnos pueden experimentar la disminución de visión que causa la bebida, lo que los lleva a aprender de primera mano los riesgos de mezclar alcohol y otras drogas con conducción. En la organización de ‘Every 15 minutes’ cuentan que quienes aprendan de esta manera retendrán sus conocimientos entre dos y cuatro veces más que quienes sólo hayan oído hablar del tema.

El siguiente paso está en mostrar las consecuencias de una mala elección al volante. Los alumnos participantes en el programa leen sus cartas a sus padres, a los agentes de Policía y al resto del personal de emergencias, que comparten con los demás su experiencia al atender a víctimas infantiles del tráfico. Todo este trabajo se plasma en vídeos que muestran la labor de concienciación realizada y, por tanto, el compromiso adquirido.

Every 15 minutes

El papel de las autoridades locales es tan importante como el de la propia dirección del centro educativo.

Los resultados de la concienciación vial para jóvenes

El proyecto lleva recorriendo institutos de Estados Unidos y Canadá desde principios de los años 90. En 2001, un informe realizado por la Universidad Estatal de California revelaba mejoras sustanciales en las actitudes de los jóvenes que habían seguido el programa. A nivel cualitativo, de los tests de entrada y salida se desprendía que los estudiantes bebían menos, eran menos propensos a retarse con la bebida, dejaban de beber al tener que conducir y vigilaban lo que bebían sus compañeros, designando con mayor probabilidad un conductor sobrio.

Esos alumnos también eran más propensos a hablar con sus padres y sus profesores sobre el alcohol, llegando a establecer compromisos por escrito con sus familiares. También tendían más a usar el cinturón de seguridad, a autocontrolar su consumo de alcohol y, en caso de haber bebido, a ser llevados hasta casa antes que combinar alcohol y conducción.

En YouTube se pueden encontrar decenas y decenas de vídeos sobre ‘Every 15 minutes’: proyectos de institutos, grabaciones personales… de todo. De las muchísimas muestras que se pueden encontrar, esta que sigue es uno de los trabajos más espectaculares, no ya por el retrato del siniestro vial en sí, sino por la descripción visual de las consecuencias que conlleva para las víctimas, para sus familiares… y para la persona que causa el choque.

Más información | Every 15 minutes
Foto | OneDublin
Vídeo | Sky Island Media

  • Es una pena que estas campañas tan serias y, aparentemente, efectivas no se lleven a España.

    P.D.:Pido PERDÓN por mi ausencia pero he estado liado estos días.

    Firmado: Observador de la Seguridad Vial

    • Escargot

      Aquí son distintas. Tenemos el mal ejemplo de politicuchos y famosetes de tres al cuarto que matan a inocentes o dicen que por qué iban a querer que otros condujeran por ellos. Claro que tienen el efecto contrario: si a ellos hasta se les ríen las gracias… ¿por qué para un pobre mortal tiene que ser diferente?

      Asco de país.