España, premiada por sus sistemas inteligentes aplicados al tráfico

Ronda de Dalt de Barcelona

Lo decía recientemente el sin par Pere Navarro en una entrevista concedida a los lectores de la versión on-line de El País: Nuestras carreteras no tienen nada que envidiar a las de los demás. Y las tecnologías que se emplean en la gestión del tráfico, tampoco. Así lo ha reconocido el Foro Anual del proyecto EasyWay, que se ha reunido en Viena del 17 al 19 de noviembre, premiando a España por su labor en este campo.

Vale, sí. Quizá situar la calidad de nuestras carreteras y al responsable de Tráfico en un mismo contexto sea tentar mi suerte como editor de Circula Seguro, pero hay cosas que se están haciendo bien, y bueno es que así se reconozca. Europa ha premiado el papel de la DGT en el proyecto Mare Nostrum VMS, para homogeneizar los contenidos de los paneles de mensaje variable a lo largo de la red transeuropea de carreteras, y la implantación de los límites de velocidad variables en el área de Barcelona, a cargo del Servei Català de Trànsit. También han obtenido reconocimiento el proyecto ETTIN, que promueve la creación de un servicio global de información telefónica sobre el estado del tráfico, y la página eTraffic, que muestra las incidencias de las carreteras españolas.

Congestión

Son programas interesantes de gestión del tráfico. La armonización de los mensajes que ven los conductores europeos en los paneles variables dispuestos en las carreteras, independientemente de cuál sea su país de procedencia, es una lógica necesidad comunicacional de primer orden. Nadie de nosotros concebiría que al cambiar de país las señales tuvieran un formato completamente diferente o que en cada lugar significaran cosas contrapuestas.

Por poner un ejemplo, imaginemos una ciudad en la que el semáforo en verde significa “detenerse” y el rojo significa “pasar con prioridad de paso” (sin ironías, por favor). El follón estaría servido, ¿verdad? Pues de la misma manera, bueno es que los conductores podamos cruzar fronteras sabiendo que los mensajes que encontraremos serán, traducidos, los mismos que tenemos en las carreteras de nuestro propio país. Cuestión de que la información nos llegue con facilidad cuando nuestra prioridad máxima no es descifrar jeroglíficos, sino conducir y circular.

Congestión

Los límites de velocidad variables, criticados hasta la saciedad, luchan contra eso que yo llamo principio del embudo y el muelle y que nos explicaron magistralmente Jaume y Morrillu hace unas semanas. Aunque sobre el papel la lógica de la velocidad variable se entiende, hay que reconocer que los límites son difíciles de digerir a pie de pista. ¿A quién le convence una señal de 40Km/h en medio de una autovía cuando no hay evidencias cercanas de un problema de acumulación de tráfico? En fin, el sistema será bueno… pero para que funcione correctamente quizá precisa más de una buena campaña divulgativa que de una amenaza constante en forma de flashes de radar.

Congestión

En cuanto a la centralización de los servicios de información en un número de atención telefónica y la publicación de las incidencias de las carreteras en tiempo real, poco hay que argumentar. Simplemente, la calidad de esa información dependerá en buena medida de cuán eficaz sea el sistema de actualización de los datos. Que no sería la primera vez que en la radio me meten el susto en el cuerpo con un boletín de tráfico que augura enormes cataclismos en la autopista que tengo que tomar… y luego descubro que he hecho bien en desatender el aviso, que el problema al parecer se ha desvanecido hace ya rato.

Pero sí, la idea en sí es buena. Todas ellas lo son. Y justas merecedoras de los galardones recibidos. Enhorabuena a los premiados. Ahora, sólo espero que un día se nos premie por la inteligencia aplicada a la educación vial de nuestros conductores. Estaría bien, ¿no?

Vía | prnoticias

Foto | Santacreu

Gráfico | Josep Camós

  • ¡Por fin somos los primeros en algo bueno!
    Aunque creo que aún queda mucho por hacer (y por recaudar) es obvio que las carreteras han mejorado, y el que lo niegue que abra más los ojos y viaje un poquitín.

    Por cierto, espero que alguna vez funcione correctamente la web de la DGT.

    Un saludo