¿Puede un hacker controlar mi coche conectado?

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Hasta no hace mucho, un automóvil era una máquina meramente mecánica y con pocos componentes electrónicos en ella. Con el avance de la tecnología y de los sistemas de ayuda a la conducción, los automóviles se han llenado de sistemas informáticos que controlan elementos esenciales para la conducción, como los frenos y la dirección. Ahora, que los coches empiezan a estar conectados a internet, resulta que es posible piratear.

No es ciencia ficción, ni se trata de una posibilidad a corto plazo. Es más, ya ha ocurrido varias veces y con coches de marcas muy dispares. La revolución del coche conectado tiene ventajas, pero tampoco está exenta de riesgos para la seguridad de los automovilistas.

Es posible piratear un coche desde 2010

El hecho de que muchos de los coches actuales estén conectados a internet para algunos de los servicios que proponen las marcas en sus sistemas de infoentretenimiento generó muchas inquietudes en todos los expertos de seguridad de las marcas. Siempre sospecharon que era posible. Y aunque los primeros casos que se dieron a conocer son de 2015 (el de BMW y del Jeep Cherokee ) la realidad es que un grupo de hackers ya había logrado tomar el control a distancia de un coche en 2010.

controles sistemas coche

Un grupo liderado por Dan Kaufman, mientras trabajaban en un proyecto de investigación del DARPA (Defense Advanced Research Projects Agency) para el ministerio de defensa de los Estados Unidos, descubrieron que era posible piratear un coche a distancia y tomar el control de ese vehículo a distancia. En su día no se supo qué coche era y se limitaron a informar al fabricante del coche (era un Chevrolet Impala pirateado vía su sistema OnStar) y a la National Highway Traffic Safety Administration del hallazgo.

Desde entonces, todas las marcas afectadas y las no afectadas han tomado medidas. Todas ellas han creado departamentos cada vez más grandes dedicados a la seguridad de sus sistemas telemáticos y software para garantizar  que no sea posible hackear uno de sus modelos.

Esto es solo el principio

La idea de que alguien mal intencionado pueda controlar la dirección y los frenos de nuestro coche a distancia es una idea aterradora. Pero eso es la cara más visible para nuestra seguridad en el caso en el que un pirata informático consiga acceder al ordenador central de nuestro coche. De momento, los hackers han conseguido tomar el control de los sistemas del coche (dirección, aire acondicionado, radio, puertas, frenos, etc), pero no realmente del coche. Es decir, pueden hacer que el coche frene a fondo o deshabilitar los frenos, por ejemplo, de forma aleatoria si tienen acceso al GPS y conocen nuestra posición.

El realidad, las implicaciones van más allá, especialmente con los nuevos sistemas de ayuda a la conducción, donde los coches se comunican entre ellos enviando información relevante, como un atasco, un accidente, etc. Un hacker podría hacer creer a nuestro coche que nuestra ruta habitual está bloqueada y dirigirnos hacia donde él quiera, simular una emergencia y que el coche frene en un paso a nivel, por ejemplo, etc. La situación podría ser aún más delicada cuando lleguen los coches autónomos.