Enfermedades, medicamentos y conducción, un triángulo peligroso

caravana Si nos preocupamos por el estado de las carreteras, también tenemos que mirar por nuestra salud.

Los siniestros viales en nuestras calles y carreteras se han convertido en un grave problema de salud pública en España, situándose como la quinta causa de mortalidad. Las últimas cifras de la DGT señalan que cada año la red vial deja cerca de 3.000 fallecidos y más de 10.000 heridos graves, siendo el factor humano el causante del 90% de los siniestros. Desde Circula Seguro creemos que la salud de los conductores es más importante que el estado de las carreteras y no es necesario decir que un conductor enfermo tiene más posibilidades de verse implicado en un siniestro vial.

Por ello, la Fundación para la Formación de la Organización Médica Colegial a través de su página web pone todos los años cursos sobre la prevención en seguridad vial a través de la salud. Dichos cursos tienen como objetivo, fomentar la prevención de accidentes de tráfico por medio del cuidado de la salud al considerar que hay una relación directa entre la salud y la seguridad vial, así como concienciar a la población a través de los médicos de cómo las enfermedades, sus síntomas y tratamientos pueden ser causa de riesgo en la vía pública, tanto como peatón como conductor.

¿Cómo influyen las patologías, síntomas y tratamientos en la seguridad vial de los conductores?

Una encuesta realizada a médicos de distintas especialidades de toda España pone de manifiesto que la seguridad vial es un problema de salud pública, más importante que el tabaco, la diabetes, el cáncer o el SIDA y por detrás incluso de enfermedades cardiovasculares, drogas y alcohol. Tenemos que extremar nuestro cuidado para evitar conducir con síntomas de enfermedad ya que está claro que una mala salud es preocupante por si misma, pero si encima se manejan los mandos de un vehículo es doblemente preocupante.

Con el programa “Médicos por la Seguridad Vial” de la Fundación Mapfre se pretende ayudar al colectivo médico en su labor prescriptora de seguridad dentro del entorno vial con la creación de una página web, que incluye una completa colección de fichas con información para prevenir los accidentes de tráfico desde la óptica de la salud. Tal es el interés, que los profesionales sanitarios están debatiendo sobre lo adecuado que sería el incluir en la carrera de Medicina la asignatura de “Salud y Seguridad Vial” para los nuevos aspirantes.

Implicación de las enfermedades y los medicamentos en la seguridad vial

Quién no ha dicho o a escuchado alguna vez ¡qué malito estoy! a lo largo de la vida. Como dice Jaume, ponerse enfermo de vez en cuando acaba siendo desgraciadamente inevitable, así que no nos queda más remedio que combatir nuestro malestar o dolencia con la ayuda de fármacos. Pero ojo, porque los medicamentos pueden alterar el funcionamiento de nuestro organismo y lo que es peor, afectar a la conducción.

medicamentos Las enfermedades y los medicamentos pueden afectar a las capacidades básicas para una conducción segura. No corras riesgos al volante y consulta al médico tu estado de salud

El hecho de padecer alguna enfermedad leve no tiene por qué incapacitar para conducir. Sin embargo, durante el tiempo que dure la enfermedad, nuestras capacidades para circular con seguridad pueden estar alteradas. Por ello, debemos preguntar siempre al médico sobre qué precauciones debemos tomar para evitar sorpresas al volante. Una patología puede ser motivo de alguna limitación en la autorización para conducir además de afectar a la seguridad de la persona si no cumple con los consejos médicos.

Lo mismo ocurre si con ocasión de obtener o renovar el permiso de conducción se comprueba en el Centro Médico de Reconocimiento de Conductores que existe algún impedimento leve o grave para conducir y circular con seguridad, por ejemplo, determinadas enfermedades como la apnea del sueño o la epilepsia pueden afectar a la conducción. Es más, un simple analgésico, para aliviar un dolor de cabeza, puede ser suficiente para mermar parte de las capacidades necesarias al volante. Pero, ¿qué ocurriría si una vez obtenido el permiso de conducir o renovado el mismo se sufre alguna enfermedad que incapacite para conducir?

Principales enfermedades y medicamentos que pueden afectar a la conducción

Hay muchas enfermedades que pueden afectar a la conducción, en el video se explican algunas como las alergias, el estrés y la depresión:

En el prospecto de cualquier medicamento debe aparecer la influencia del fármaco en la conducción de vehículos

Las enfermedades que tienen un mayor riesgo de afectar a nuestras capacidades para conducir son las relacionadas con el corazón, las respiratorias y los trastornos mentales. Desde una simple pérdida repentina de conciencia o mareo hasta déficits cognitivos graves como la desorientación pasando por la pérdida de atención son los posibles riesgos al volante.

En cuanto a los medicamentos que pueden alterar gravemente nuestras capacidades para conducir con seguridad hay de muchos tipos, aunque, en general podríamos destacar los ansiolíticos, sedantes, antidepresivos, neurolépticos y psicoestimulantes. Sus efectos pueden ser de somnolencia, visión borrosa, sobrevaloración de la capacidad para conducir, etcétera.

Hay que pensar que los medicamentos no producen los mismos efectos en todas las personas, por lo que nunca debemos automedicarnos, ni hacer caso de personas que no sean profesionales de la salud. Igualmente puede ocurrir con las denominadas medicinas alternativas o medicinas naturales, ya que en determinados casos pueden igualmente producir efectos negativos en la conducción. En todo caso, hay que evitar los medicamentos que sean contraproducentes para una conducción segura, consulta a tu médico antes de coger el volante.

Vía | Europa Press
Más información | Fundación Mapfre
Foto | montuno, xornalcerto
Vídeo | prnoticias
En Circula Seguro | ¡Qué malito estoy!

  • pepserra

    Mientras no haya una excelente comunicacion entre medicos de familia-especialistas otros-centros responsables de reconocimiento-trafico…podemos esperar sentados a que la comunidad vial admita de una vez que estar enfermo y conducir es incompatible.

    Os lo dice alguien que cada dia cata el tema con pacientes que a su vez son conductores y por ahora ni entre colegas ni entre pacientes veo mucha sensibilizacion.

    Es VITAL el seguimiento (especialmente si algo ha cambiado entre reconocimiento y reconocimiento)sobretodo de cualquier persona que sufra una dolencia X al volante, eso si con tacto, y profesionalidad
    reconozco que es un tema delicado
    pero actualmente la unica forma de incidir en estos aspectos por ahora es que el medico conciencie y haga en parte responsable al conductor enfermos del peligro vial que supone.
    de alguna manera estoy diciendo EDUCARLO
    (palabro que me suena de algo en este blog)