En sólo catorce kilómetros (2/4)

En escasos cuatro kilómetros que llevamos desde que salimos de trabajar con muchas ganas de llegar a casa, ya nos hemos librado de ser suicidados varias veces. Parece mentira que la gente pueda hacer tantas cosas tan mal en esa poca distancia. Y no hablo ni de uno ni de dos, son varias decenas todos los días.

- Zona de obras:

En este caso no me refiero a un tramo de carretera en que la señalización por obras sigue aunque aparentemente estas hayan terminado. Más bien hablo de un nuevo polígono que están haciendo. La carretera por la que se circula parte en dos la nueva zona industrial y hay máquinas cada poco que la cruzan, zonas de salida de camiones, etc. Lógicamente, la señalización vertical en esta zona es de 30 (la genérica es de 50), pero la gente sigue a sus 70 kilómetros por hora, llueva o nieve.

En la foto de cabecera os muestro la zona de obras, aunque en ella todavía no habían comenzado. Vienen precedidas de una curva a derechas bastante cerrada, con un desvío para otra carretera, parada de autobús y paso de peatones, con el riesgo de encontrarte una fila de coches detenidos sin tiempo de reacción. Tercera bala en el tambor del revólver.

- Zona de rotondas:

Y que contar de mis amigas las rotondas… Si al propio desconocimiento a estas alturas de cómo se debe circular en ellas unimos las prisas por ir a casa, el yo soy más listo que tú y te hago un interior que ni Jenson Button en sus mejores tiempos o el tomo la salida que quiero desde el carril que me apetece y encima ni lo señalo; es quizás con creces la zona en la que más me divierto.

Aquí ya suelo tener los papeles del seguro a mano y la cuarta de las balas en su sitio. Se empieza a parecer al anuncio de la Lotería: cuidado, que toca…

- Zona de varios carriles:

Para llegar a casa, hay que salvar una pequeña colina. Cuando se hizo la nueva carretara, hace aproximadamente cinco años, las dos vertientes se construyeron de forma correcta, con dos carriles en el sentido de subida para facilitar el adelantamiento a vehículos más lentos. Lo normal es encontrarme lo que veis en la foto: un coche circulando por el carril izquierdo, en vez de hacerlo por el que le corresponde, el derecho. En la imagen no tiene nigún coche ni delante ni detrás.

Y es que esta escena me la encuentro diariamente. ¿Cuántos coches puedo ver en ese recorrido de cinco kilómetros? ¿Veinte? Pues por lo menos me encuentro uno circulando de forma incorrecta. No está mal, un cinco por ciento en apenas dos minutos. Que cada uno haga las cuentas la cantidad de coches que lo hacen mal en doce horas.

¿Ganan algo con ello? Lo analizaremos en el siguiente capítulo.

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